Maestro de la bondad y de los cofrades
La cofradía de Borriquita entrega su 28 premio Bartús a Manolo Garrido en una iglesia del Carmen llena de cofrades y amigos que quisieron acompañarlo
Era el galardón de una cofradía, pero casi todas las hermandades de la ciudad estuvieron presentes, como sumándose a tal reconocimiento. Era un galardonado más, el número 28 desde que se instaurara, pero todo hacía indicar que no sería igual que los demás. La iglesia del Carmen vivió ayer una jornada especial a nivel cofrade con la entrega por parte de la cofradía de Borriquita del premio Emilio L. Bartús al hermano mayor de la cofradía del Perdón, Manuel Garrido Serrano. Afectado por problemas de salud que viene padeciendo en los últimos meses, Garrido recibió ayer el reconocimiento de los cofrades con una distinción que premia la entrega de más de medio siglo en su cofradía del Perdón y sus buenas cualidades como persona.
"Hoy es fiesta grande para las cofradías", indicó en la homilía de la misa previa a la entrega del galardón el párroco del Carmen y director espiritual de Borriquita, Antonio Luis Leal, que destacó de Garrido que era una persona "generosa, que ha derrochado cariño, que ha infundido ilusión".
Junto a Leal, ocuparon el altar mayor del templo los últimos responsables de la parroquia de Santa Cruz, sede canónica del Perdón (Marcelino Martín, Guillermo Domínguez Leonsegui, Balbino Reguera y Pedro Rodríguez Molina), además de Servando Rojas y del fraile capuchino que diseñó el palio y manto de la Virgen del Rosario en Sus Misterios Dolorosos y que es amigo personal de Garrido, Fray Ricardo de Córdoba.
Según hizo lectura el secretario de Borriquita, el galardón le ha sido concedido "por su entrega generosa, desinteresada, callada y constante", "por su bondad y cristianismo comprometido" y "por su carácter y afabilidad". El carácter de Manolo Garrido fue precisamente uno de los aspectos más destacados en el día de ayer, junto a su capacidad para gobernar la hermandad y tratar los asuntos cofrades, lo que llevó a muchos de los que asistieron al acto y de los que intervinieron a considerarlo un maestro de los cofrades.
El galardonado del año anterior, el imaginero Luis González Rey, también tomó la palabra en el acto para dedicar unas emotivas palabras en las que recordó anécdotas vividas años atrás con Garrido, "que para mí es una persona muy entrañable". "Si hay alguien en Cádiz que se lo merece es Manolo. Es muy buena persona, que es más que ser un buen cofrade", concluyo un emocionado González Rey.
Y emocionado fue también el discurso del hermano mayor de Borriquita, Ignacio Ortiz, destacando la figura de su homónimo en el Perdón, "un cofrade con mayúsculas", "buena gente", "con su desparpajo, su broma elegante". Así retrataron ayer a Manolo Garrido, que lleva la friolera de 50 años formando parte de la junta de gobierno del Perdón, 25 de ellos como hermano mayor. "Tras el anuncio de tu retirada de la primera línea cofrade, recibe este galardón en señal de gratitud por servir de ejemplo", dijo Ortiz antes de entregar el galardón a un emocionado Garrido que no pudo reprimir las lágrimas al saludar al público que llenaba el templo. Su hijo, Manuel José, agradeció el reconocimiento en nombre de la familia, y Caravaca cerró el acto mostrando su alegría y la satisfacción del propio obispo diocesano por el reconocimiento a este maestro de cofrades curtido en Santa Cruz que en pocas semanas cerrará su etapa al frente de El Perdón.
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por Consorcio de Bomberos de Cádiz