Cádiz

Escenario revuelto con una disolución paralizada

  • El rechazo a las cuentas impide seguir el proceso de liquidación de Cádiz 2012 anunciado en junio pasado

La polémica en la sociedad Cádiz 2012 está servida. La denuncia presentada por Ciudadanos contra David Navarro, el informe que contradice la denuncia aprobado por el consejo de administración y el apoyo del Partido Popular a Navarro precisamente para sacar adelante ese informe pese al voto en contra del PSOE son ingredientes demasiado potentes para el escenario político que vive el Ayuntamiento. Y todo ello en torno a una sociedad municipal que está condenada a desaparecer desde hace meses.

En concreto, fue en junio del pasado año cuando se conoció la intención del equipo de gobierno de disolver la sociedad municipal por acumular pérdidas económicas durante los últimos tres años. Pero el presidente de Cádiz 2012, David Navarro, quiere aclarar que no es precisamente el equipo de gobierno el responsable de esta decisión. "En la memoria económica de 2015 se deja claro que ya en 2014 había pérdidas cuantiosas", afirmó el martes Navarro en rueda de prensa, recordando que no es hasta junio de 2015 cuando llega al gobierno el actual equipo de Podemos. A este motivo se le uniría un informe de Intervención que según el concejal refleja "que la empresa ha perdido el objeto social para el que fue creada, que era organizar los actos de 2012. Una vez finalizado el Bicentenario, no tiene lógica seguir con la sociedad, teniendo en cuenta también la situación económica del Ayuntamiento", expuso.

En base a ello, asegura también Navarro que ya en 2016 el consejo de administración acordó "por unanimidad" la disolución de la empresa. Decisión que sería elevada a la junta general (que forman los mismos representantes que el Pleno municipal) en junio de 2018, aunque a última hora el equipo de gobierno retiraría la propuesta por falta de información.

Desde entonces, no ha habido más noticias en base a este proceso que en la actualidad se encuentra paralizado ya que la junta general rechazó en octubre (por segunda vez) las cuentas de la empresa, elemento que es fundamental para seguir adelante con la disolución.

Ante esto, Navarro ha responsabilizado a la oposición de esta situación de parálisis por querer "dilatar en el tiempo un asunto que debe estar más que finiquitado". E insiste sobre la no responsabilidad del equipo de gobierno en la decisión adoptada: "Nos hemos ceñido a la ley y al plan de ajuste que fue diseñado por el interventor municipal", dijo en la rueda de prensa del martes.

Por medio, Ciudadanos tiene elevada una solicitud para incorporarse al consejo de administración, como ha hecho en los últimos meses en el resto de empresas y organismos municipales.

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