Cádiz

Curar en medio de la selva

  • Desde 2005 un grupo de médicos gaditanos viaja cada año a Madagascar para realizar su aportación en un país donde existen grandes deficiencias sanitarias

En Madagascar una apendicitis, una complicación del parto o una infección pueden significar la muerte. En un país donde la sanidad está al alcance de sólo unos pocos, las manos de un médico extranjero pueden ser recibidas como un milagro del mismo cielo.

Desde 2005 un grupo de profesionales gaditanos, al que se unen otros del resto de España, pasa todos los años tres semanas en la isla africana. Una iniciativa solidaria que ha desembocado en la creación de la Asociación Andaluza de Cooperación Sanitaria.

Rodeados de selva y en un lugar donde a los enfermos los transportan en parihuelas durante cuatro días para que lo pueda ver un médico, “se aprende a diagnosticar con pocos medios y es preciso conocer dónde están los límites”.Así lo explica Julio de la Rúa, jefe de servicio de Traumatología del Puerta del Mar y uno de los impulsores de la iniciativa, que añade que “lo que aquí es rutinario allí por falta de medios, es imposible. Además se hacen intervenciones heroicas, que aquí nunca se harían porque nunca llega el paciente en situaciones tan extremas”.

La antigua leprosería de Ambatoabo, en Faranfangana, es hoy gracias al impulso de estos médicos, a la maquinaria que han podido llevar y al esfuerzo de los ciudadanos de la zona, una clínica donde además de casos de lepra se ven todo tipo de patologías y que ya tiene dos médicos (antes sólo había una enfermera).

No es de extrañar que los habitantes de la isla murmuren y señalen a los cirujanos a la vez que hablan de milagros y visitas divinas. No es raro, como relata De la Rúa, que cuando una de la docena de personas a las que operan de cataratas recupera la vista, salga corriendo de alegría y nunca más se sepa de él o abrace eufórico a su lazarillo.

Una ayuda enorme que sin embargo el médico del Puerta del Mar asegura que a ellos les sabe a poco: “en realidad nos quedamos con la sensación de no saber si hemos hecho algo, pues es tan poco con toda la necesidad que hay”. Por eso resalta que lo que puede ser una aportación mayor y en lo que ahora también están trabajando, es en formar a los médicos de allí.

Este año han viajado a Madagascar un total de once profesionales que partieron a final de septiembre y retornaron el pasado 16 de octubre. En concreto han participado cuatro del hospital de Cádiz (dos oftalmólogos, un traumatólogo y una enfermera), acompañados de otro oftalmólogo del Hospital de La Línea, un enfermero del centro de salud de Conil y por otros cinco médicos españoles.

El traumatólogo gaditano anima a todos los médicos con inquietud solidaria a participar. Agradece además al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que facilite la labor haciendo posible que ahora esas tres semanas sean un permiso retribuido en vez de tener que emplear sus vacaciones. Pero aclara que “la gente va igual, es el caso de nuestros compañeros de otras comunidades”. Y es que, añade, al final “poder ir allí a ayudar es un privilegio, nosotros recibimos mucho más”. Admite que “lo bueno que tienen los jóvenes, que son los que más participan, es que les quedan muchos años por delante para ayudar, ojalá yo hubiese empezado hace 30 años”.

A los interesados en colaborar con su trabajo o económicamente, por ejemplo para pagar un nuevo aparato que han adquirido para la clínica, los insta a ponerse en contacto con la asociación. Así en los teléfonos 956 00 23 92 o  finalizado en 46 08 y 46 09.

La Asociación  Andaluza de Cooperación Sanitaria, aunque centra la mayoría de sus esfuerzos en Madagascar, también ha empezado a trabajar en Cuba y Camerún. De hecho busca nuevos voluntarios que formen equipos para colaborar en otros países.

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