El desarrollo del comercio en Cádiz

Las franquicias como apoyo al comercio tradicional

  • El sector valora la importancia que tiene para ellos la llegada de firmas nacionales e internacionales a la ciudad

Simago, tras su cierre, ha dado cabida a firmas nacionales e internacionales Simago, tras su cierre, ha dado cabida a firmas nacionales e internacionales

Simago, tras su cierre, ha dado cabida a firmas nacionales e internacionales / Lourdes de Vicente

De la treintena de comercios que funcionan en la calle Columela apenas un 10% forma parte del comercio tradicional de la ciudad. El resto son locales de franquicias o firmas nacionales e internacionales que han pujado por ubicarse en la calle más potente de la capital. A la vez, en el recién rehabilitado palacete de la plaza de San Agustín, los dos primeros locales abiertos son firmas hosteleras ajenas a Cádiz.

El tirón de la ciudad para las firmas más punteras del comercio es más que evidente. Mientras que determinadas cadenas optan por ubicarse únicamente en los grandes centros comerciales, en Cádiz no dudan en buscar hueco en su centro histórico, valorando la vitalidad del mismo, su cuidado, el fácil acceso tras la apertura del puente de la Constitución de 1812 y un incremento constante del turismo, lo que les hace rentable fuera de los grandes espacios comerciales cerrados, propio de los extrarradios de la capitales.

A la asociación que preside Manuel Queiruga no le preocupa esta presencia ni que la misma haya sustituido en parte al comercio tradicional, como ha pasado sobre todo en Columela y, en menor medida, en San Francisco.

Una visión positiva primero porque un número importante de estas franquicias están en manos de promotores gaditanos; y después, porque hay un público amplio que busca también estas marcas en sus viajes.

"Una parte del tirón que tiene Cádiz es por la presencia de las grandes marcas del sector. Es un formato que se mantiene en otras grandes poblaciones y que aquí hace de locomotora y de atracción, pues sólo con los vecinos de aquí sería imposible mantener la cifra de negocio que tiene la capital", destaca Queiruga.

"Cádiz, además de un atractivo cultural y patrimonial, necesita una oferta comercial fuerte, y a ello ayudan las marcas nacionales e internacionales que, queramos o no, son muy importantes para nosotros. Debemos asumir que son un gran aliado para que el comercio tradicional pueda seguir adelante", afirma el dirigente gaditano.

El último estudio de esta asociación eleva a cerca de 500 el número de establecimientos en funcionamiento en el casco antiguo. La propia entidad cuenta con medio millar de socios, con 136 comerciantes, 174 empresarios procedentes de Asodemer (el mercado central de abastos es uno de los grandes referentes en las ventas de la ciudad), 190 asociados del taxi, un colectivo que vive también del comercio.

Lo cierto es que en los últimos años, estas marcas han ido ocupando los últimos locales de gran tamaño que estaban vacíos. Es lo que las firmas buscan y también que se ubiquen en la zona entre San Francisco y Ancha. Algunos grupos han llegado a tocar a veteranos empresarios gaditanos que aún mantienen abiertas sus tiendas en ubicaciones privilegiadas y con superficie adecuadas a las necesidades que se plantean para instalarse en la ciudad, aunque aguantan por el momento. Otros veteranos del sector han optado por cerrar y alquilar sus propiedades, con lo que llegan a ingresar más dinero que cuando tenían sus establecimientos abiertos.

En todo caso, en tiempos de crisis, las cadenas nacionales e internacionales están en una posición de fuerza para conseguir una reducción sustancial de los alquileres, como ocurrió a principios de esta década.

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