Cádiz

Chiclana manda en el turismo

  • El Concert Music Festival en Sancti Petri marca distancia y deja aún más claro el liderazgo de la ciudad en el sector turístico

  • Los accesos a la costa sufren el colapso ante el aluvión de vehículos

Año tras año se superan las cifras de visitantes a Chiclana durante la temporada estival, si bien este verano ha sido determinante la puesta en marcha del Concert Music Festival en Sancti Petri, para romper con todas las previsiones. Una apuesta municipal que surgió con muchas dudas entre la población pero que fue cuajando conforme se acercaba el mes de junio, fecha en el que arrancó el primer y gran concierto con la actuación de El Barrio en un recinto adecuado para acoger a artistas de renombre durante julio y agosto.

Chiclana ya poseía el marchamo de la ciudad turística por excelencia en el entorno de la provincia de Cádiz, así como en Andalucía y a nivel nacional, pero con el Concert Music se ha dado un paso de gigante y el nombre de Sancti Petri ha brillado por toda la geografía nacional ante el impresionante cartel de artistas que han acudido durante los dos meses de verano a esta cita musical, entre ellos cantantes como Pablo Alborán, Pablo López, David Bisbal, Niña Pastori, Pasión Vega, Raphael o Miguel Poveda.

Aunque el éxito de esta iniciativa ha resultado, en líneas generales, un éxito, también han surgido críticas por parte de la plataforma ciudadana 'El Pueblo por Sancti Petri', entidad en la que se integran ecologistas, tras acusar al Ayuntamiento de "degradación y destrucción del medio ambiente", en especial con la construcción de bolsas de aparcamientos en la zona.

Pero el Concert Music Festival en Chiclana también ha sido acompañada por otros eventos musicales de gran relieve como el que ha desarrollado el Hotel Royal Hideaway, del grupo Barceló, durante este verano con la presencia de artistas como Kurt Elling Quintet, Zenet, Javier Ruibal o el portugués Salvador Sobral, ganador de Eurovisión.

Aparte la ciudad ha proseguido con su habitual ritmo de actividades veraniegas que nunca fallan: el cine en la playa, el ciclo de teatro durante los miércoles, visitas a bodegas, eventos deportivos y culturales de todo tipo, sesiones de títeres para los pequeños o noches de música en bares, dentro de la extensa programación organizada por el Ayuntamiento chiclanero.

Pero no cabe duda que la apuesta musical ha sido el principal referente de Chiclana a lo largo de este pasado verano que comenzó a medio gas en el mes de julio debido a la climatología. De hecho, los propios hosteleros lanzaban en un comunicado que durante esas fechas habían notado un bajón en las ventas con respecto a otros años. No obstante, agosto comenzó con fuerza y la zona de la costa de Chiclana se convirtió en un hervidero de visitantes, tanto en los establecimientos de hostelería ubicados en el litoral como en sus playas, en especial La Barrosa.

Los temporales de invierno generaron incertidumbre antes del comienzo del verano, ya que las playas sufrieron una importante pérdida de arena. El aporte de arena por parte de Costas a principios de junio tranquilizó sobremanera a hoteles, hosteleros y al propio Ayuntamiento, quienes entendían que era fundamental tener a punto el litoral antes del comienzo del mes de julio. Y así fue, ya que Chiclana fue el municipio que recibió más arena de la provincia y donde más se invirtió para que el turismo siguiera siendo el principal motor económico de la localidad.

A falta de que se concrete el número de visitantes durante este verano, todo apunta a que el balance de turistas será más que satisfactorio. Cabe recordar que Chiclana triplicó su población en agosto de 2017 con casi 240.000 habitantes, una cifra récord según apuntaban por entonces desde el Ayuntamiento, desde donde se vaticinan mejores resultados en esta campaña veraniega.

Tanta cantidad de visitantes ha dejado patente los problemas de la circulación vial en los accesos a las playas y en consecuencia en otros puntos del municipio. Las retenciones, tanto en la entrada como la salida de las playas, han sido casi constante a lo largo del verano y miles de conductores han tenido que armarse de paciencia para salir de los atascos que provoca el aluvión de coches en determinadas horas del día. Además del trasiego y la afluencia de vehículos durante prácticamente todo el verano, el Ayuntamiento ha decidido este año instalar dos radares en carreteras estratégicas que conducen a la costa, una medida aplaudida por algunos y rechazadas por otros.

Además, los grandes supermercados de alimentación también se han visto beneficiado durante esta campaña veraniega al declararse Chiclana como zona de gran afluencia turística, algo que por vez primera permitió la libertad de horario durante los domingos y festivos. En líneas generales, el municipio chiclanero mantiene el tipo ante tanta demanda turística y, al mismo tiempo, crece la exigencia de los visitantes.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios