Cádiz

La Catedral de Cádiz tendrá un plan de mantenimiento y de obras

  • Los arquitectos están actualizando el Plan Director que redactara Jiménez Mata en 1987

  • Se trabaja sobre los puntuales desprendimientos en la fachada

La Catedral está precintada en la zona donde cayeron cascotes.

La Catedral está precintada en la zona donde cayeron cascotes. / Lourdes de Vicente

La Catedral de Cádiz ha recuperado una intensa actividad ‘médica’. No es que su estado de salud haya estado desatendido en los últimos años, pero el Cabildo ha acometido ahora con firme decisión la actualización del diagnóstico del edificio y la programación de los tratamientos y operaciones que sean necesarias para mantenerlo en forma. El objetivo no es otro que conocer con detalle cuál es la situación actual y, a partir de ahí, marcar la hoja de ruta que los expertos recomienden. Básicamente, se trata de trasladar al inmueble la labor que desde hace años vienen desarrollando y mantienen respecto a los bienes muebles.

El estudio gaditano de arquitectura La Consulta, que dirige Venancio González, es el que ha asumido el cuidado y la atención de la Catedral. El propio González explicó ayer que lleva ya más de tres años trabajando entre los muros catedralicios, atendiendo diversos requerimientos que le ha ido trasladando el Cabildo ante la aparición de distintos problemas.

En la actualidad, este equipo de arquitectos está realizando un estudio pormenorizado del estado del templo. Y una vez finalizado este diagnóstico actualizado, se diseñará en paralelo un plan de mantenimiento claro y definido, para dotar al edificio de una conservación permanente, y un plan de actuaciones que se marcarán a corto, medio y largo plazo, en función de las necesidades.

En definitiva, lo que está realizando ahora Venancio González y su equipo no es más que la actualización del Plan Director que el también arquitecto gaditano Juan José Jiménez Mata diseñara allá por el año 1987. Y es que habiendo transcurrido más de treinta años, habrá problemas que se hayan agravado, nuevas patologías que hayan sobrevenido y escenarios que hayan variado sustancialmente.

Esta actualización del estado del edificio y de la programación de obras a corto, medio y largo plazo busca también, según ha trasladado el deán del Cabildo, Ricardo Jiménez, pelear en el futuro por subvenciones y ayudas que puedan sacar a concurso distintas administraciones públicas; toda vez que se tendrá clara cuál es la siguiente actuación a realizar y se podrá disponer también del proyecto y la documentación necesaria para concurrir a esas convocatorias.

En paralelo a este plan de futuro que se está diseñando para la conservación y rehabilitación de la Catedral, los arquitectos de La Consulta vienen atendiendo también los problemas sobrevenidos o deterioros inesperados que aparecen de manera puntual. Como los cascotes que cayeron este verano de la fachada, repitiendo lo que ya había ocurrido meses antes.

Sobre ello, Venancio González ha explicado que ya se está actuando e interviniendo, estableciendo contactos con Junta de Andalucía (a través de la delegación de Cultura) y Ayuntamiento para obtener las autorizaciones pertinentes. En el caso concreto de los cascotes caídos hace varias semanas, traslada el arquitecto que ya se ha procedido a instalar en el exterior unas líneas de viga que facilitan el acceso de los obreros y operarios, de manera que cualquier intervención es mucho más cómoda y ágil.

Además, como medida provisional y de seguridad, se va a habilitar una marquesina de protección en la parte baja del edificio, en el acceso a la Torre del Reloj, para garantizar la seguridad del público en caso de que se produjeran nuevos desprendimientos. Marquesina que se está viendo ahora con las administraciones públicas para consensuar su estructura y diseño.

De manera paralela a estas actuaciones previas o de urgencia, se está desarrollando el proyecto de intervención en el cuerpo superior de las torres, especialmente la más próxima a Santa Cruz, que es la que presenta peor estado en una de sus caras. “Y más a largo plazo se irá interviniendo en aquellos elementos del exterior del edificio que están más expuestos a las inclemencias meteorológicas”, explica Venancio González, el nuevo arquitecto de la Catedral.

Con estos trabajos que se están realizando y esos planes de futuro se pretende, ni más ni menos, seguir manteniendo en pie y en el mejor estado posible un edificio complicado por los años de historia que atesora, el volumen de su estructura y la valía artística que atesora. Una catedral, en definitiva, de la que “Cádiz puede estar orgullosa”, como quiso poner de manifiesto ayer el obispo diocesano, Rafael Zornoza, que alabó el trabajo que el Cabildo viene realizando “con mucha constancia” para conservar este templo.

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