Cádiz

Carmelitas, siglo y medio de educación en Cádiz

  • El colegio Nuestra Señora del Carmen celebra los 150 años de la llegada a Cádiz, el 27 de abril de 1872, de las religiosas de la orden fundada por Santa Joaquina de Vedruna

Una clase de Educación Infantil del colegio Nuestra Señora del Carmen.

Una clase de Educación Infantil del colegio Nuestra Señora del Carmen. / Jesús Marín

El 27 de abril se cumplirán 150 años de la llegada a Cádiz, en 1872, de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, una orden fundada por Santa Joaquina de Vedruna en Vic (Barcelona) el 26 de febrero de 1826, hace ahora 196 años. El colegio que esta orden tiene en Cádiz, Nuestra Señora del Carmen, popularmente conocido como Carmelitas, celebrará durante todo el año la efeméride.

Yolanda Castilla Corrales es la directora del centro desde 2008. Recuerda que las religiosas llegaron a la capital gaditana para ayudar a los enfermos del Hospitalito de Mujeres, siguiendo el ejemplo de Joaquina de Vedruna, “una mujer adelantada a su tiempo que llegó a ser religiosa después de enviudar y de tener nueve hijos. Luchó por la educación de las niñas y por los enfermos. Era muy moderna para la época”.

Antes de su ubicación actual el colegio estuvo en María Arteaga y Cánovas del Castillo

El mismo año en el que se establecen las monjas en Cádiz ven necesidades en niñas que no sabían leer ni escribir. Comienzan a hablar con autoridades y con el obispo para dotar a esas chicas de una educación permanente y consiguen un local en la calle María Arteaga, en parte de las instalaciones que hoy acogen al comedor Virgen Poderosa. “Desde el principio el colegio es mixto. De allí se trasladan a una finca en la calle Cánovas del Castillo, donde las Carmelitas estuvieron hasta mayo de 1966. Y ya el colegio se instala en el lugar en el que sigue 55 años después, en la calle Fernando el Católico, inaugurándose en 1967”, apunta Yolanda Castilla.

Al principio tenía más niñas que niños, con un internado incluso, con enseñanzas desde parvulitos hasta COU y la reválida”. Entre los 70 y los 80 es un centro más que nada femenino, volviendo luego, hasta la actualidad, con clases mixtas. Ahora es la Fundación Vedruna-Educación la que engloba a 36 colegios españoles, exceptuando los 40 de Cataluña. El colegio de Cádiz imparte, con dos líneas en cada curso, desde Infantil de 3 años hasta 4º de la ESO. 692 alumnos estudian en un colegio con 42 profesores y tres personas del Personal de Administración y Servicios. Comedor, Aula Matinal y Aula Vespertina de 14.00 a 14.30 horas.

Yolanda Castilla, directora del colegio Carmelitas, ante la fachada del centro. Yolanda Castilla, directora del colegio Carmelitas, ante la fachada del centro.

Yolanda Castilla, directora del colegio Carmelitas, ante la fachada del centro. / Jesús Marín

En estos días celebra jornadas de puertas abiertas para enseñar el centro a las familias interesadas en matricular a sus hijos, pues se abre en marzo el proceso de escolarización y admisión. “Estamos luchando por al menos mantenernos. Tenemos 50 plazas de 3 años, una cifra a la que ya nadie llega en Cádiz intramuros por falta de niños. Actualmente contamos con 34 alumnos entre las dos líneas, menos de lo deseado pero entendiendo que el descenso de la natalidad nos limita”, declara la directora.

No es fácil, además, en una zona, la del barrio de San Carlos, con la población envejecida y pocos matrimonios jóvenes censados. “Cada vez tenemos más alumnos de fuera de nuestro entorno, incluso de la provincia porque trabajan sus padres en la capital. Ya los colegios no pueden sobrevivir solo con su área de influencia”, apostilla.

Además de llenar las aulas de 3 años para garantizar el futuro, el colegio mantiene otros retos como la formación continua del profesorado, la potenciación del inglés, la formación en valores “muy demandada por las familias”, seguir apostando por un colegio “innovador y digitalizado adaptado a los niños y niñas que han nacido en la era digital” y aplicar las nuevas tecnologías a las nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje. Todo ello en un clima “de cercanía y de buen trato para que los alumnos se sientan como en casa”.

Los dos años de pandemia “han sido duros, aunque ahora estamos más relajados. Suerte que íbamos ya avanzados con las nuevas tecnologías y en el confinamiento los alumnos pudieron seguir las clases online gracias al dispositivo ChromeBook y todos tienen una cuenta Vedruna gratuita, por la que pudimos interactuar con los más pequeños. No perdieron el ritmo”.

Carmelitas mantiene en la actualidad el Erasmus +, un programa de intercambio europeo con otros centros, de movilidad hacia el extranjero y viceversa. En mayo llegarán profesores y alumnos de un colegio de Polonia. Y es centro examinador de Cambridge. Múltiples iniciativas que demuestran lo apropiado de la celebrada frase “Renovarse o morir”, y más en el ámbito educativo, donde los procesos de enseñanza-aprendizaje sufren continuos cambios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios