Retrato de otra época

El maestro Carlos, organista vitalicio de la Catedral de Cádiz

  • Compaginó su trabajo de organista en la Catedral con el de pianista en el Pay Pay y en el Hotel Atlántico

  • Descubrió la voz de la cantaora Mariana Cornejo cuando ella tenía solo 7 años

Carlos Domínguez Hernández, en una de las actuaciones del grupo Atlántida acompañando al batería.

Carlos Domínguez Hernández, en una de las actuaciones del grupo Atlántida acompañando al batería.

Carlos Domínguez Hernández, conocido como el maestro Carlos, nació en Cádiz el 8 de noviembre de 1921. Estudió en la Escuela de Acólitos y Alumnos del barrio del Pópulo y desde muy niño estuvo de monaguillo de la Catedral. Allí se familiarizó con la música, lo que llegaría a ser su gran pasión y su medio de vida. Inició sus estudios de solfeo y piano en el Conservatorio de Cádiz, ampliando sus conocimiento con el compositor Ernesto Halffter.

Se compró el primer piano, a plazos, en el establecimiento de música Parodi gracias a las propinas de monaguillo. A su fallecimiento y el de su mujer, su familia donó el piano al Centro Social del Ayuntamiento, en la calle Londres.

Fundó la orquesta Atlántida con Antonio Casas y Manolo Carrión, entre otros. Con la orquesta inició una serie de giras musicales y recorrió todos los pueblos de la provincia.

Seguidamente fue contratado en la mítica sala de fiestas Pay Pay, donde estuvo trabajando con su piano hasta mediados de los setenta del siglo pasado, cuando llegaron los disc jockey. Hasta entonces, acompañó con su piano todas la actuaciones desde las diez de la noche a cuatro de la mañana. En su larga vida profesional solo descansaba el Jueves y Viernes Santo y el día de Navidad.

El trabajo en el Pay Pay lo combinó con el de organista en la Catedral Vieja y cuando se reabrió la catedral Nueva, se trasladó. Le concedieron el título de organista vitalicio. También dio clases de canto y piano. Así descubrió la voz de la artista Mariana Cornejo a los siete años.

Fue un día mientras el maestro Carlos daba clases en la calle Feduchy 16, cuando escuchó a Mariana cantar una copla de Juanito Valderrama y Dolores Abril, mientras su madre barría el patio. Impresionado por la voz de la niña, le pidió que subiera, empezó a tocar el piano y Mariana a cantar. Entonces, le dijo Carlos a la madre que aunque no pudiera pagarle, le iba a dar clases. Y ese fue el inicio de la carrera de la cantante flamenca Mariana Cornejo.

También durante esa época colaboró con Radio Cádiz amenizando concursos como el de la gaseosa revoltosa. Cuando acabó su contrato en el Pay Pay, se puso a tocar el piano en el Hotel Atlántico, hasta su jubilación. Al final de su etapa profesional se dedicó al mantenimiento de la Catedral y del museo catedralicio, ubicado entonces en la Catedral Nueva.

El maestro Carlos, con el piano, durante otra de sus múltiples actuaciones de su larga carrera profesional. El maestro Carlos, con el piano, durante otra de sus múltiples actuaciones de su larga carrera profesional.

El maestro Carlos, con el piano, durante otra de sus múltiples actuaciones de su larga carrera profesional.

Fue muy amigo de Antonio Martín de Mora, con el cual participaba con su piano acompañando a los grandes artistas que actuaban en el Cortijo de Los Rosales.

Se casó con Pepi Domínguez y tuvo seis hijos: Fina, Lourdes, María del Carmen, José Carlos, Rosa María y Roberto. A todos les inculcó el cariño y la pasión por la música. Varios de sus nietos se dedican a la música profesionalmente, dos de ellos al piano.

Fue presidente del grupo de música de espectáculos de Andalucía y recibió la Medalla del Mérito al Trabajo. Compuso muchas obras musicales, todas registradas en la Sociedad de Autores. El maestro Carlos falleció el 22 de mayo de 2001.

El esfuerzo y la discreción lo acompañaron durante toda su carrera profesional.

Agradecimiento por la colaboración y fotografías del artículos a su hija Lourdes Domínguez Domínguez.

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