Cádiz

Cádiz disfruta de una cabalgata de Reyes Magos que cumple y deleita a los más pequeños

El Rey Melchor lanzando caramelos en la cabalgata de Cádiz.

El Rey Melchor lanzando caramelos en la cabalgata de Cádiz. / Jesús Marín

Una correcta cabalgata de Reyes Magos, que hizo disfrutar a los niños y niñas, recorrió en la tarde-noche de este jueves la avenida principal de la ciudad en la mágica jornada de la previa de la llegada de los Monarcas de Oriente. Nueve carrozas más una cadista integraron un cortejo que partía a las seis y media de la tarde desde la Glorieta Ana Orantes, pero que ya desde unos metros antes impulsó a los integrantes de los tronos a tirar caramelos. Había publico allí congregado y, por tanto, la cabalgata echaba a andar de manera oficiosa.

Un gentío esperaba desde una hora antes por toda la avenida, aprovechando además la magnífica temperatura reinante. Una vez que el cortejo real llegaba desde el Hotel Senator, lugar de concentración, echaba a andar un desfile encabezado por la carroza de la Estrella de Oriente, encarnada por Marta Barra, y un buen séquito por delante.

En la carroza del Cartero Real estaban amigos y familiares del protagonista, Antonio Caro, con pajes por delante y en otra carroza que le antecedía disfrutaban los jugadores del Cádiz C.F. Genuine. Al Cartero, como era lógico, no se le olvidó mostrar la bufanda del conjunto amarillo.

El rey Melchor, Manolo Garrido, se mostraba eufórico nada más partir y debido a su condición de hermano mayor de la cofradía del Perdón unos guasones apostado en la puerta del bar Don Jamón le gritaron “¡El Perdón a las tres!”, recordando la tradicional hora de salida de la hermandad en la madrugada del Viernes Santo, que ahora lo hace a la 1.00.

Irradiaba alegría asimismo el rey Melchor, este año Federico Linares, de verde esperanza tanto él como sus acompañantes.

El mayor alboroto lo provocaron los más de cien pajes del Rey Baltasar, encarnado por el hostelero Raúl Cueto, que llevaba cada uno 80 regalos y tres kilos de caramelos con los que atrayeron la atención de de quienes presenciaron el desfile, además de balones de goma por los que muchos se pelearon. Familiares de Baltasar figuraban delante de la carroza montados en coches de época.

Poco antes de las ocho llegaba a la plaza de San Juan de Dios la carroza de la Estrella de Oriente, cumpliéndose el horario previsto con la aparición de la carroza de Baltasar. Los grupos de animación y las carrozas eran desviadas por la avenida del Puerto y los Reyes Magos, el Cartero Real y la Estrella de Oriente se dirigían al balcón del Ayuntamiento de Cádiz para saludar a la ciudadanía y advertir a los pequeños que se acostaran temprano para que los monarcas pudieran desarrollar su labor sin contratiempos en los hogares gaditanos.

El cortejo real despidió la mágica noche del 5 de enero acudiendo al convento de Santo Domingo para realizar el acto de adoración al Niño Jesús.

Por la mañana la agenda estuvo cargada de visitas, viviéndose emotivos momentos en la Residencia Fragela y en el Hospital Puerta del Mar. También visitaron la Fundación Cajasol y, después de un trayecto por extramuros en el bus turístico, llegaron a la Comandancia de la Guardia Civil donde disfrutaron de un almuerzo. Allí cogieron fuerzas para la intensa tarde-noche que les esperaba. Un año más la ilusión, intacta, se había desbordado en la ciudad.

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