historia gráfica de cádiz Sesenta años de historia

Cádiz, según Ramón Muñoz

  • Un recorrido por la ciudad de principios del siglo XX gracias al legado fotográfico de un comerciante aficionado a la imagen. La muestra, una parte de su legado, se puede ver en la renovada Casa Pinillos

Ramón Muñoz era comerciante y aficionado a la fotografía. De lo segundo dejó un legado de más de tres mil imágenes que su familia supo cuidar y mantener durante décadas, hasta que el mismo fue vendido al Museo de Cádiz, donde hoy se encuentran depositadas a la espera de su definitiva exposición pública.

Amante de su ciudad y de su familia, su obra fotográfica se sustenta sobre estos dos pilares: ofrece durante cerca de seis décadas la evolución de la ciudad. La vida en sus calles y plazas, los veranos y los paseos a extramuros, el desarrollo urbano con el derribo de la muralla, la llegada del tranvía, la expansión por todo el término municipal. Y ofrece también escenas costumbristas en las que en su gran mayoría su familia se convierte en protagonista de las imágenes captadas.

Una parte de este legado se expone desde hace unos días en la recuperada Casa Pinillos. Es apenas un ejemplo de lo que dejó Ramón Muñoz. Dejando a un lado los horarios reducidos de visita, la ausencia de un más que necesario catálogo (los recortes económicos han impedido su publicación) y la falta de información cronológica que se deja notar en las fotografías expuestas, la muestra adelante un auténtico tesoro aún guardado en los archivos del Museo de Cádiz. Sólo cabe desear que no haya que esperar a la ejecución de la tercera y última fase de ampliación de este centro cultural para poder disfrutar del legado complejo de Muñoz.

Por lo demás, esta imagen recuperada de décadas de historia de la ciudad debería poner sobre la mesa la necesidad de preservar otras colecciones de fotografías hoy en manos privadas (Martínez Neto, Movellán, los herederos de Francisco de la Viesca...) pero que deberían pasar a ser patrimonio público, tal vez ampliando lo previsto en el futuro Museo de la Prensa, previsto en las bóvedas de San Roque.

En la muestra de la Casa Pinillos sale a la luz cincuenta años de la vida de Cádiz. Son años trascendentales de la ciudad. Allí se ven imágenes únicas del derribo de la muralla, de los chalés que poblaban las escasas calles de extramuros, de la vieja plaza de toros de madera en el Campo del Sur, de la recién inaugurada estación del ferrocarril llena de ciudadanos para recibir a Segismundo Moret. Son imágenes también de los muelles de la ciudad y de su astilleros, con Elcano recién construido. Imágenes de una playa que comenzaba a ser una atracción turística más de Cádiz, además de su principal fiesta: el Carnaval.

Miembro de la burguesía comercial gaditana, la vida familiar que reflejan las fotografías gaditanas dejan a un lado la otra cara de la ciudad, la de la pobreza, la del chabolismo vertical en Santa María o La Viña. Y se hecha de menos, tal vez aún ocultas en los depósitos del Museo, imágenes de la Guerra Civil y del estado en el que quedó la ciudad tras la Explosión de 1947.

En el libro 'Cádiz 1900, en las fotografías de Ramón Muñoz', de su nieto Julián Oslé, la escritora Carmen Martín Gaite escribía: "Don Ramón Muñoz solía usar sombrero de paja, chaleco y reloj de bolsillo y representaba su propio personaje al autorretratarse. Un personaje a medio camino entre el narrador testigo y el farandulero que se disfraza de señor normal".

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