Casa Mayol en 1920 | Calle San José Así era por dentro la Casa Mayol hace un siglo

  • El espíritu emprendedor de Manuel Mayor y Rubio se refleja en la construcción de su casa de estilo modernista en el casco histórico de Cádiz

Escritorio con muebles de la época y objetos chinos y filipinos.

Escritorio con muebles de la época y objetos chinos y filipinos. / Archivo de la familia Grosso Mayol

Por medio del archivo fotográfico de la familia Grosso Mayol, vamos a hacer un recorrido por el estilo modernista en Cádiz a través de la Casa Mayol, ubicada en la calle San José con la plaza de San Felipe Neri. Para ello repasaremos la biografía de la persona que encargó su construcción, Manuel Mayol y Rubio, y la decoró con el estilo artístico que se daba en esa época.

Manuel Mayol y Rubio nació en Jerez el 9 de abril de 1867 y muy pequeño se trasladó a vivir a Cádiz. Su padre quería que fuese militar, pero él, con su habilidad y sus dotes, quería ser pintor y a la edad de 14 años ingresó en la Escuela de Bellas Artes en Cádiz, siendo compañero de Salvador Viniegra, Morillo, etc.

Su espíritu viajero y creativo hizo que con 19 años se trasladase a Argentina, tras convencer a sus padres. Al llegar se introdujo en el mundo del periodismo y la ilustración y comenzó a tener mucho éxito con sus pinturas murales. Debido a sus dotes, simpatía y espíritu alegre, en unos años se hizo un hueco y fundó el periódico ‘Caras y Caretas’. En aquella época, en Buenos Aires escaseaba la prensa pese a que eran años de abundancia. Allí conoció a la que sería su mujer, la sevillana Rafaela María Riaño, residente también en Buenos Aires, con la cual se casó dos años después.

Sala con estilo modernista y cuadros pintados por Federico Godoy. Sala con estilo modernista y cuadros pintados por Federico Godoy.

Sala con estilo modernista y cuadros pintados por Federico Godoy. / Archivo de la familia Grosso Mayol

Tras vivir en Buenos Aires con éxito como director del periódico y director artístico, realiza un viaje con su mujer y su hija Pilar a Cádiz. Al llegar decide construir la Casa Mayol, de estilo modernista tanto en su interior como en su exterior, cuyas obras dirige el arquitecto municipal José Romero Aranda. En su interior se refleja el espíritu coleccionista de Mayol, mezclando la decoración modernista con porcelanas chinas, relojes ingleses y cómodas francesas.

Una vez inaugurada la casa se instala en Cádiz pasando temporadas en Argentina, donde funda en 1916 la revista ‘Plus Ultra’.

Debido a su enfermedad del asma, pasa periodos en Puerto Real, en donde fallece el 30 de mayo de 1929.

Fue una persona con un espíritu especial, don de gente, excelentes facultades y sencillo, y dejó en Cádiz la máxima representación de la arquitectura Art Nouveau. Su mujer, tras unos años viuda, vendió la propiedad a José Jiménez Lebrón, el cual conservó el edificio que aún hoy mantienen algunos de sus descendientes.

La casa se compone de un patio central, rodeado por unas galerías, que comunica con las diferentes estancias de la casa, y unas escaleras de mármol con motivos geométricos en su decoración que comunica con las dos plantas superiores de la vivienda. En su decoración interior se usan para el revestimiento de sus paredes los azulejos vidriados, utilizando diferentes colores para cada planta.

En la planta baja se encontraba el despacho y estudio de Manuel Mayol y el salón de música que era uno de los lugares más concurridos de la casa, en el que actuaron José Cubiles y el maestro Padilla.

La primera planta era la principal donde se encontraban las habitaciones de recibo como comedor, salón y gabinete, así como dormitorios con sus estancias.

Una de las galerías de la casa. Una de las galerías de la casa.

Una de las galerías de la casa. / Archivo de la familia Grosso Mayol

Y la segunda planta estaba destinada a la parte de servicio y el comedor de los niños.

Todos los elementos decorativos de su arquitectura de interiores son modernistas, inspirados en naturaleza y vegetación.

La decoración del interior fue una mezcla del ornato de la tradicional casa burguesa gaditana, que combinó con diferentes estilos de la época. Así, convivía el mobiliario modernista con porcelana chinas, cómodas y chimeneas francesas, relojes y vajillas inglesas y francesas e incluso mobiliario filipino.

Esta casa constituye la mayor representación en Cádiz de arquitectura modernista, que todas las generaciones de propietarios han sabido mimar y conservar hasta ser, hoy en día, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios