Cádiz

Apartado un cura condenado por robar ropa en un comercio

  • El sacerdote, vicario de Santa Cruz, ya había sido denunciado en dos ocasiones por el mismo centro, en una de ellas por sustraer una pluma estilográfica de 400 euros

El Obispado de Cádiz ha apartado de sus funciones a José Rodríguez López,  un vicario de la iglesia de Santa Cruz, después de sufrir una condena por hurto en un centro comercial, donde intentó robar prendas de la capital gaditana por valor de 1.200 euros.

Rodríguez López ya era conocido en esta empresa porque no era la primera vez que se llevaba objetos. Hace dos años fue denunciado por el mismo centro comercial por intentar llevarse una pluma estilográfica valorada en 400 euros y anteriormente hubo otra ocasión en la que también fue sorprendido por los servicios de seguridad de esta firma.

Eso hizo que cuando el pasado 22 de septiembre una empleada escuchara ruidos extraños en uno de los probadores de la sección de moda de caballeros como si alguien estuviera manipulando unas alarmas, se activara un dispositivo de seguridad muy discreto para seguir de cerca a la persona en cuestión. Para colmo, mientras manipulaba con unos alicates las armas de las prendas saltó una lasca fuera del probador que ya confirmó que se estaba intentando cometer un robo.

Una vez que salió del probador, se despidió de manera cordial y fue seguido en su recorrido por el centro comercial. Para colmo, había sido identificado por uno de los vigilantes de seguridad que lo había sorprendido hace dos años con la pluma estilográfica.

José Rodríguez López iba vestido de paisano y en ningún momento llevaba nada visible que indicara que era cura.

Una vez que bajó las escaleras mecánicas de la primera planta, los vigilantes de seguridad le interceptaron y le pidieron de manera discreta que le acompañaran a un despacho, donde se descubrió que dentro del maletín llevaba un abrigo, un jersey y dos camisas, que sumaban entre todos ellos 1.200 euros.

En este caso, al considerarse un robo con fuerza se dio aviso a la Policía Nacional, que acudió a la superficie comercial para llevarse a José Rodríguez López. Este, como si la cosa no fuera con él, llegó incluso a decirle a los agentes que lo mejor era dejar la cosa como estaba.

El vicario de Santa Cruz estuvo varias horas en las dependencias de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional, hasta donde llegó un familiar directo, que presentó unos certificados médicos alegando una enfermedad que padece el sacerdote.

A pesar de ello, después se fue a la parroquia de Santa Cruz donde siguió haciendo vida normal hasta que llegó el momento del juicio rápido en el Juzgado de Instrucción el pasado lunes. A pesar de que se llegó a solicitar incluso una pena de prisión para él, finalmente  se le ha impuesto una multa que no llega a los 800 euros al reconocer los hechos ante el juez. Asimismo, tendrá que afrontar el pago de los destrozos que ha causado en una camisa, a la que le hizo un roto al arrancar la alarma.

José Rodríguez López es una persona muy conocida en el ámbito de la parroquia de Santa Cruz, adonde llegó hace aproximadamente siete años. Actualmente también era director espiritual de las hermandades de Sanidad y Perdón.

Los que le conocen y han tratado con él no salen de su asombro por la condena del sacerdote, al que califican como un hombre "normal" y sobre todo "muy dialogante". Así, destacan que estaba muy pendiente de los ancianos y los jóvenes y se encontraba muy metido en todo lo referente a las catequesis de los niños.

Curiosamente, pese a que todo lo que ha intentado robar era de marca, nadie que le conoce lo describe como una persona a la que le gustara aparentar ningún tipo de lujo en el vestir o en los complementos.

Durante estos días tenía algunas obligaciones, pero ha estado excusando su ausencia por diversos motivos.

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