Adiós al "patriota" del PSOE
Política municipal
Federico Pérez Peralta abandonará la política activa tras las próximas elecciones municipales tras casi 30 años ininterrumpidos. Era el único cargo que seguía del equipo de Carlos Díaz.
Con Federico Pérez Peralta no caben las medias tintas. El eterno joven o el viejo rockero del socialismo gaditano culminará tras las elecciones municipales del año 2015 su retirada de la política activa en la que se encuentra desde el año 1983, salvo un paréntesis de seis años entre 2001 y 2007.
"Soy muy patriota del PSOE", decía a este periodista en una cafetería del centro el pasado viernes. Pizarrista hasta la médula, la salida de la primera línea de fuego ha sido progresiva. En primer lugar cuando no presentó su candidatura a la Secretaría general de su partido en el año 2012 cuando lo estaba liderando desde 2004. El segundo paso y definitivo se dará tras las elecciones municipales cuando deje de ser concejal en el Ayuntamiento de Cádiz y diputado provincial.
Y cuando sale el término patriota se refiere a que quiere ser leal con las siglas que lo han acunado desde que en el año 1976 se afiliara a esta formación. Tras la pérdida del poder del pizarrismo que ha gobernado el partido en Andalucía y en la provincia de Cádiz durante las últimas décadas, a Federico Pérez Peralta sólo le quedaban dos vías: la de convertirse en un crítico o la de aceptar la nueva situación y abrazar el susanismo desde un punto de vista de la lealtad.
La salida de Federico Pérez Peralta de la política, que no del PSOE, es la del último histórico que todavía quedaba en pie del equipo de Gobierno del alcalde socialista Carlos Díaz. Chiqui, como le conoce casi todo el mundo, entró en las listas en el año 1983 y, gracias a ello, se convirtió en el concejal de Deportes. En el gobierno de la ciudad estuvo hasta que las urnas sacó al PSOE del mismo y llegó Teófila Martínez. Con Carlos Díaz lo vivió casi todo aunque nunca entendió, un hombre de partido como él, que el entonces alcalde estuviera siempre tan alejado de lo orgánico del PSOE.
En la oposición sólo estuvo un año hasta que fue nombrado director general de la Juventud en la Junta de Andalucía. Y es que aunque iban pasando los años, a Federico Pérez Peralta siempre se le ha visto como el eterno joven.
En 2001 dejó de tener cargo alguno hasta que en 2004 presentó su candidatura a la Secretaría General del PSOE en Cádiz, en aquel momento de la mano de Rafael Román, aunque posteriormente la relación se fue enfriando. De ahí hasta el año 2012, los resultados electorales en la ciudad nunca mejoraron. Él, sin embargo, siempre ha defendido el trabajo cualitativo que se hizo y la atracción de inversiones y la influencia que se tuvo en el Gobierno de Madrid y de Sevilla para determinados asuntos.
Su etapa final se caracterizó por dos cosas y fue el distanciamiento con el que entonces era su secretario de Organización y, posteriormente su sucesor al frente del partido Fran González, y su apuesta decidida por Marta Meléndez para que fuera la candidata a la Alcaldía de Cádiz en 2011. Hoy, más de tres años después de aquello, sigue considerando que en aquel momento "fue la decisión más acertada pero no salió bien".
Ahora toca "un discurso de patriotismo de partido", como él lo define "de cierre de filas en torno a Fran González", al que firmó su aval para las primarias. Chiqui entiende que "hay unos nuevos tiempos en el partido" y ahora espera que sea capaz de conformar una buena lista "que dé garantías para ganar las elecciones". Unos comicios que cree que por primera vez están muy abiertos "porque nadie tiene garantizado el resultado". ¿Podemos?: "Es una variante importante pero está también en una situación de división. No me gusta la arrogancia con la que dicen las cosas".
Para él la política ha sido "una droga en vena" porque asegura que se ha llevado durante muchos años viviendo las 24 horas con ella, por lo que agradece esa rebaja en los últimos tiempos. Por ello afirma que no siente nostalgia de esos tiempos.
De todo este tiempo se queda con la respuesta de la gente, del partido y del gobierno. De lo malo las divisiones internas que hubo que acabaron con la pérdida de la Diputación Provincial.
Después de estar casi 30 años de manera ininterrumpida asegura que a partir de ahora está a disposición del partido para lo que necesiten. Eso sí, dice que la de la política no se retira uno definitivamente y lanza un enigmático mensaje: "Ya veremos qué es lo que pasa en el futuro".
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