Asuntos sociales

La APDHA pide una solución para las 105 personas sin hogar que viven en las calles de Cádiz

  • La organización pide a las administraciones que les proporcione una vivienda digna

Personas sin hogar acampadas en el foso de las Puertas de Tierra.

Personas sin hogar acampadas en el foso de las Puertas de Tierra. / Lourdes de Vicente

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (ADPHA) ha reclamado a través de un comunicado de prensa que las administraciones públicas tomen medidas para que las 105 personas sin hogar que actualmente viene en las calles de Cádiz encuentren una vivienda digna. 

Para ello, esta entidad se ha centrado especialmente en la situación de los recursos que ofrecen tanto el Ayuntamiento de Cádiz como colectivos sin ánimo de lucro. Así, la APDHA ha señalado que en la actualidad existen en los albergues de la ciudad "32 plazas durante todo el año, que, durante la campaña de frío, del 1 de noviembre a 31 de marzo, se incrementan en 16, lo que da un total de 48 plazas en esta temporada", lo que supone que "más de la mitad de las personas sin hogar tengan que dormir forzosamente en la calle".

Centrada en la situación del Centro de Acogida Municipal, dependiente del Ayuntamiento de Cádiz, ha indicado que ofrece entre 20 y 26 plazas según la temporada, siendo rotatorias al permitirse solo una estancia máxima de cinco días. A esto ha sumado que existen otras limitaciones como que "no pueden convivir con su pareja, en caso de tenerla; deben abandonar a sus mascotas, que es como  abandonar a su familia; y someterse a unos horarios y reglas nada flexibles y que pocos de los "con techo" aceptaríamos". 

Con estos condicionantes, la APDHA ha denunciado que "esta es la realidad de estas personas, a las que, dados sus nulos o escasos ingresos, solo les queda la calle para vivir y dormir". Junto a esto, ha afeado que los sintechos "son sucesivamente desalojados de los lugares públicos en que se refugian. Así, hubieron de abandonar el teatro Pemán, la pérgola de Santa Bárbara, las bóvedas de Santa Elena y, últimamente, los bajos del balneario de La Caleta". Asimismo, también se ha quejado de que "el mobiliario urbano se diseña de modo que no puedan dormir sobre él". "Es una auténtica procesión la que tienen que hacer a la búsqueda de un lugar mínimamente amable donde acurrucarse, hasta ser nuevamente expulsados", ha aseverado.

En su reflexión, la APDHA ha reflexionado sobre los sintechos que "olvidamos que son personas, las más excluidas de todas y, en la mayoría de los casos, herederas de la pobreza. Pues sí, la pobreza se hereda, se transmite de generación en generación, al igual que la riqueza, solo que esta no nos espanta, sino que la veneramos; pero es igual de aleatoria, de ciega, llega también sin unos méritos propios previos. La diferencia es que de la pobreza hay muy pocas manos que quieran ayudarte a salir. La mayoría señala al pobre como causante de su situación sin mirar más allá y ver los condicionantes que acompañan a cada vida y que nuestra sociedad perpetúa con su falta de equidad". 

Por esto motivo, esta organización ha sentenciado que "hace falta poner fin a esta procesión continua e inhumana y para ello deben las administraciones determinar, de manera decidida, medidas convenientemente presupuestadas que den techo digno a esas 105 personas, junto a un apoyo profesional para ayudarlas a rehacer sus vidas". 

Por último, ha considerado que "la vergüenza no es tanto vivir en la calle como consentir que nuestros vecinos y vecinas no tengan otra opción y, además, les afrentemos por pobres", por lo que ha exigido "un albergue más amplio, mejor equipado y más flexible en sus normas y horarios", además de "disponer de viviendas donde alojarlas". "La propiedad privada no puede ser ilimitada y permitirse arrollar sin pudor los derechos de las personas. Es signo de sensibilidades abotargadas seguir permitiendo esta realidad en una sociedad del siglo XXI que se dice avanzada", ha finalizado la APDHA.

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