Andalucía

La Junta de Andalucía vacunará en dos semanas a las residencias de mayores

  • El SAS contará con 73 equipos móviles de sanitarios para atender estos centros

  • Habilita 49 centros de salud y 37 hospitales para comenzar a vacunar

Elías Bendodo, este martes en San Telmo. Elías Bendodo, este martes en San Telmo.

Elías Bendodo, este martes en San Telmo. / Julio Muñoz/EFE

La Junta de Andalucía se ha marcado como objetivo vacunar a todos los residentes y trabajadores de residencias de mayores en dos semanas. De este modo, en la primera semana de enero debería estar inoculados contra el Covid el primer grupo de riesgo, el que más ha sufrido los efectos de la pandemia. Para ello, el SAS cuenta con 73 equipos móviles formado por sanitarios que se han formado para administrar la vacuna y que se desplazarán hasta estos centros. En total, el SAS contará con 178 equipos, formado por 526 enfermeros, para todo el territorio.

Salud ya ha comenzado a llamar a los familiares de los residentes para avisarles del día de la inyección, y desde la semana pasada se están formando a los sanitarios, bajo la dirección del responsable andaluz de vacunación, David Moreno. El Ministerio de Sanidad ha anunciado que el domingo se comenzará a vacunar en todo el país. La Junta tiene previsto iniciar ese día los tratamientos, pero guarda cautela porque aún no ha recibido los detalles por parte del departamento que dirige Salvador Illa.

El Gobierno andaluz tiene todo preparado para iniciar la campaña de vacunación con el remedio de Pfizer, ha habilitado dos almacenes en las provincias de Sevilla y de Granada y espera recibir, en un primer momento, 190.000 dosis. La Agencia Europea del Medicamento ha autorizado este lunes la vacuna de BioNTech y Pfizer. Los viales saldrán hacia cada uno de los países miembros desde la fábrica de la farmacéutica en Bélgica. 

Las vacunas se pondrán en 49 centros de salud y en 37 hospitales, según ha anunciado esta mañana el consejero de Presidencia, Elías Bendodo. Los primeros en recibir el producto serán los residentes y trabajadores de los 1.107 centros que hay en Andalucía; después, los sanitarios que trabajan en primera línea contra el Covid, y más tarde los dependientes. 

El Gobierno andaluz ha vuelto a mostrar sus dudas sobre el número de vacunas que recibirá del Ministerio de Sanidad, que es el encargado de la compra y del reparto entre las comunidades. Lo que solicita el Ejecutivo es que la cantidad sea proporcional a la población, de modo que Andalucía reciba, al final, el 18% de la cantidad total, porcentaje que coincide con el peso de su población.

La vacuna va a ser voluntaria, si bien se van a registrar, en el Registro de Vacunación, a las personas que se nieguen a ponérsela con el fin de conocer las posibles razones de reticencia en diferentes grupos de población. En el caso de Andalucía, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha manifestado este fin de semana que creará un carné para que los inmunizados puedan ir a eventos deportivos y otros festivos, pero esto es algo que tendría que autorizar el Gobierno central.

En la primera etapa se ofrecerá la vacunación de manera priorizada a los residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias de personas mayores y de atención a grandes dependientes.

Posteriormente, se vacunará al personal de primera línea en el ámbito sanitario y sociosanitario; al resto de profesionales sanitarios y sociosanitario; y personas consideradas como grandes dependientes (grado III de dependencia, es decir, con necesidad de intensas medidas de apoyo) que no estén actualmente institucionalizadas.

Ante esto, una de las principales novedades que se incluyen en la actualización de la estrategia es que las personas que hayan pasado la enfermedad también deberán ser vacunadas. Y es que, aunque se ha evidenciado que la gran mayoría de las personas infectadas por SARS-CoV-2 producen anticuerpos neutralizantes además de estimular la inducción de respuesta de células T, todavía se dispone de "poca información" sobre algunos aspectos, como la posibilidad de reinfecciones y sus características clínicas, la posibilidad de respuesta inmune de memoria tras la infección y el riesgo de transmisión o la duración de la inmunidad tras la infección natural.

Aunque el número de casos con reinfección documentada es muy bajo, aún no está claro en qué porcentaje están protegidos los que padecieron la infección por SARS-CoV-2 y por cuanto tiempo. Por ello, y dado el "alto grado de incertidumbre" sobre aspectos esenciales de la inmunidad generada por la infección natural, la vulnerabilidad de las personas internas en las residencias y centros de mayores y la evidencia de la seguridad de la vacunación en las personas que han pasado la enfermedad, se recomienda la vacunación de todas las personas internas en estos centros, incluyendo grandes dependientes institucionalizados, y de todo el personal que trabaja en estos centros, independientemente de que hayan pasado la enfermedad o no.

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