Su propio afán

enrique / garcía-máiquez

Tercer aviso

VICTORIA Accoramboni, Duquesa de Bracciano, profirió la sabrosa frase recogida por Stendhal: "Qué lástima que tomar helados no sea pecado" ¿Disfrutaría yo más de la situación política de la Andalucía post-electoral si fuese pecado tanta delectación? Más no creo. Esto está que arde. La aritmética de lo votos, la geometría de las estrategias, los pactos peligrosos, las otras elecciones a la vuelta de la esquina, el interés general, las ambiciones personales… ¿Qué hará cada cual?

En su artículo del domingo, José Aguilar aportaba otra pieza para el puzle. Se rumorea que Susana Díaz no hace ascos a la posibilidad de unas nuevas elecciones. Presentándose como víctima (y a los demás como irresponsables), calcula que a la segunda lograría los votos que le faltan.

Sobre el asunto, ya le di dos avisos; pero Susana no me lee. O no la convenzo. Dije: cuidado, porque la abstención crecerá entre un pueblo soberano bastante baqueteado. Y cuidado porque los 47 diputados de antes y los 47 de ahora tienen una doble lectura: el PSOE tiene un suelo muy alto, sí, y tiene también, por lo visto, un techo muy bajo. A ver si nos vamos a meter en la jornada electoral de la marmota.

Pero el auténtico peligro es para todos los políticos de todos los partidos y nadie lo avisa. Estos meses de casi no gobierno (entre los rumores de adelanto, la convocatoria, la campaña, el recuento, las celebraciones, el chasco, las negociaciones infructuosas y el ya veremos qué pasa) pueden transmitir la sensación de que seguimos igual que antes y como siempre. O sea ¿que para qué sirve la presidencia, el parlamento, los consejeros, los asesores, los coches oficiales, los oficiosos y toda la pesca? ¿Quién no ha vivido la desconcertante situación de alguien imprescindible que se va, y no pasa nada de nada, sino cierto alivio? Tengo el barrunto de que aquí empezamos a sentirlo con respecto a nuestro autónomo y autosatisfecho gobierno andaluz.

¿Quiere decir esto que me descuelgo de la línea editorial del Diario, y su llamada a la responsabilidad de todos para que -desde el nuevo juego de partidos- se encuentre un arreglo? No; añado una gravedad al estancamiento. La describe muy bien una soleá de José Luis Tejada: "Mal momento para coplas./ Y hacen falta, tanta falta/ que ni su falta se nota". Andalucía necesita un buen gobierno, pero lo necesita tantísimo que, ahora que no lo tenemos, ni nos damos cuenta.

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