Análisis

josé luis ortiz Abogado

Nada es imposible

Si tenéis la oportunidad de ir a ver el musical 'El Mago Pop' a Madrid, no lo dudéis porque no os arrepentiréis. En dicho espectáculo hay una moraleja: nada es imposible en la vida si nos lo proponemos con todo nuestro esfuerzo y ahínco.

Es el conocido como efecto Pigmalión, que tan bien queda inmortalizado en la película Forrest Gump.

El efecto Pigmalión es el término que utilizó el psicólogo social Robert Rosenthal a raíz de unos experimentos realizados en 1965 para referirse al fenómeno mediante el cual las expectativas y creencias de una persona influyen en el rendimiento de otra bautizándolo como el mito griego Pigmalión. Éste, según Ovidio, era un escultor que vivía en la isla de Creta y que se enamoró de una estatua que él mismo había creado: Galatea. Tan fuertes eran sus sentimientos por ella que pidió a los dioses que la convirtieran en una mujer de carne y hueso para poder amarla como a una mujer real, y Afrodita le concedió su deseo. Más tarde Pigmalión se casó con ella y fruto de su amor nació Pafo, su hija.

También conocido como la profecía autocumplida, la esencia del efecto Pigmalión, consiste en cómo las altas expectativas de alguien en relación a otra persona dan como resultado un alto rendimiento en esta última. Cuando estas expectativas proceden de una persona hacia sí misma el fenómeno se conoce como efecto Galatea.

Así la clave del efecto Pigmalión como el efecto Galatea es el poder de las expectativas y cómo estas influyen en las conductas y rendimientos de los demás y de nosotros mismos. Por eso, a veces, nuestras creencias son más importantes de lo que pensamos. Esta enseñanza hay que trasladarla a la educación de nuestros hijos. En vez de desanimarlos en los estudios, si tienen dificultades en el colegio, hemos de animarles a través de nuestros gestos, actitudes y mensajes implícitos a mejorar, puesto que si queremos buenos resultados académicos tenemos que creer en nuestras palabras.

Se consigue más en la educación con un caramelo, con una palabra agradable y motivadora y positiva que con la bronca y con palabras negativas. Constantemente se oyen cosas como "si sigues haciendo esto vas a ser un desgraciado" o "siéntate a hacer los deberes que no vas a llegar a hacer nada en la vida". Error. Si quieres obtener buenos resultados e influirle de manera positiva y que mejore su autoestima y su actitud ante la vida, transmítele la emulación de personas por las que siente admiración y respeto para que de mayor sea como ellas. Los ejemplos a seguir mueven montañas. El mago pop nos dijo que de chico quería parecerse al mago David Copperfield, y a base de esfuerzos y horas de trabajo practicando con las cartas, lo consiguió

¡Chapeau!

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