Desde mi cierro

Pedro G. Tuero

Unas cosas y otros chismes

Dar las gracias a la asusanada Junta por invertir para mejoras de talleres en el 'Picasso'

La verdad es, mi reencontrado lector, que después de algunas semanas sin hablar o escribir sobre esta acogedora Chiclana, ahora, ya dispuesto de nuevo, no sé qué decir.

No obstante, si me dispongo a repasar las noticias o informaciones de estos últimos días, siempre habrá algo de lo qué opinar. Cosas y chismes -en el sentido sobre algo de poca importancia, pero no todos- que me harán reflexionar o cavilar sobre lo que hay o haya encontrado.

De todas formas ya fuera de aquí seguimos oyendo y viendo lo de siempre. Unos telediarios que simbolizan y manifiestan este mundo o esta sociedad en la que vivimos o la sufrimos, según. Una España deteriorada y superficial que sigue, ya casi olvidado "el chicle", con el prófugo catalán y su nueva casa alquilada en Waterloo, lugar que fue el final y derrota definitiva del imperio napoleónico, algo muy paradójico y significativo.

Un descalabrado país en el que el perro -perdón- o la mascota en general es más importante o trascendente que el propio hombre (la mujer no), ya que a partir de ahora queda prohibidísimo cortarles el rabo o las orejas, porque no hay otras cosas más adecuadas que condenar. Aunque, yo me pregunto: ¿y la cagancia callejera de estos privilegiados viandantes no lo está? Mientras que también van a quitar de en medio a esas guapas azafatas -Pedro, machista- que lucen en las competiciones de la fórmula uno. Qué pena, digo. Además de un consejo a mi fiel lector: no se le ocurra bailar sevillanas que lo meten en la cárcel. Qué país.

Y ya cosas y chismes de por aquí, también hay muchos. Una Chiclana generosa y próvida que se suma a través de Chiclana Natural a la campaña contra el cambio climático; que fomenta el empleo de las víctimas de la violencia de género -algo tan de moda-; una ciudad en la que contemplaremos desde la lejanía o también de cerca con más torres, pues sabemos de esos dos nuevos campanarios que se colocarán postizos en la iglesia Mayor, algo que es seguro que lo veremos antes que al tranvía y, por otro lado, dar las gracias a la asusanada Junta por invertir un buen dinero para mejoras de talleres en el instituto Picasso. Mi enhorabuena a su director, mi amigo y ex alumno, Manolo Romero.

Pero, lo más gracioso y chismoso de todo esto, es aquello de la cuota simbólica que el alcalde chiclanero y presidente de la Mancomunidad de la Bahía desea pagar a la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y Provincias). Y todo porque hay un dinero real impagado a la referida Federación y que si no se abona se va la Mancomunidad a hacer puñetas.

Mejor pagar con una cuota simbólica y quedarse. Cosas de Román y de esta bendita tierra. Cosas y chismes verdaderos que nos ayudan a rellenar el folio, cuando no hay otros motivos.

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