Torre Alta

TIto Valencia

Gobernar desde la oposición

La Isla se ha convertido en ejemplo de lo que no debe hacer un militante: crear una ruptura

Ha sido un fin de semana agitado políticamente. Congresos de dos partidos, opuestos ideológicamente, pero que ambos buscaban la misma cosa: encumbrar al altar el liderazgo de sus jefes de filas. El PP, la corrupción bien gracias, todos contentos porque cuando hay cargos a repartir nadie se mueve en la foto. Podemos, llevando a hombros a su carismático líder, ha conseguido situar a su plataforma de partido en el asfalto, que es donde mejor se mueve. La radicalización del partido, llevando en su cúpula a los anticapitalistas, significa alejarse aún más de la centralidad de la izquierda europea y dejando este espacio, la socialdemocracia, para su legítimo dueño, el PSOE.

Pero ha habido otro espacio para la política este fin de semana. Los socialistas han celebrado un acto de solidaridad con la presidenta andaluza que ha servido para reivindicar la política municipal que están llevando a cabo los socialistas. Creo que ha sido un acto de empuje, de ánimo, de levantar la municipalización socialista en un momento donde la oposición, irresponsable interna, esta minando y haciendo invisible el trabajo que están realizando los municipios y la actual gestora. No es fácil trabajar teniendo el enemigo en casa. Pero ahí esta el trabajo realizado para beneficio de las clases mas debilitadas.

Cien días de gobierno desde la oposición. Subida del salario mínimo. Suspensión de la revalida. Cobro de las cláusulas suelos. Pobreza energética. Ingreso mínimo vital. Pacto de estado contra la violencia de genero. Impulso al sistema de garantías juvenil. Mas dinero para las comunidades autónomas. Mas dinero para los ayuntamientos. Este es el resultado de haberse abstenido para que haya un gobierno (ganador de las elecciones) en España. Gobernar para los ciudadanos. Si hubiésemos ido a otras elecciones hoy estarían los socialistas en el grupo mixto. Y como digo esto se está haciendo con una gran oposición interna de unos predicadores que ha ostentado cargos gobernando el PSOE desde la centralidad y ahora andan pidiendo un partido de izquierda radical y asambleario (Yeremy Corbyn, Beppe Grillo, Alexis Tsipras).

Yo creo que a Sánchez le siguen ciudadanos muy poco educados en la política y de ello se aprovechan unos pocos, sí educados, para llevarlos a su guerra particular acostumbrados, como están, a moverse toda su vida política en arenas movedizas. Pero la irresponsabilidad está llegando a límites insospechados porque están esparciendo el mantra de la oposición interna a la política municipal.

Y nuestra ciudad se ha convertido en todo un ejemplo de lo que no debe hacer un militante, crear una ruptura en un partido que gobierna una ciudad grande por primera vez desde hacia décadas. Un gobierno municipal que gobierna en minoría pero con una estabilidad elogiable, con un proyecto de ciudad definido que más temprano que tarde vera sus resultados. Por tanto, ¿qué necesidad hay de romper un partido que gobierna?, ¿dónde queda la lealtad?, ¿por qué volver a las viejas rencillas? ¿qué define sus ansias de provocar una ruptura?

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios