La Tribuna Cofrade La 'nueva' Cuaresma

  • Las nuevas medidas sanitarias abren un escenario distinto para lo que resta de Cuaresma

Veneración a Medinaceli del pasado viernes, primero de marzo.

Veneración a Medinaceli del pasado viernes, primero de marzo. / Jesús Marín

Los datos empiezan a remitir, la situación vuelve a estar estabilizada, y la incidencia del Covid parece que va a ir remitiendo en las próximas semanas; tanto, que se atisba que de cara a la Semana Santa la situación puede ser casi inapreciable y dar lugar a unas medidas mucho más relajadas que las de hoy en día. Y en este contexto, y ante estas previsiones, hay quien se pregunta si las cofradías en particular y la Iglesia andaluza en general no corrió en exceso a la hora de prohibir no solo las procesiones de Semana Santa sino cualquier culto en la vía pública. Las dudas se acrecientan además después de oír al Gobierno español (en boca de Simón, ese experto que hace diez días no sabía cuándo era Semana Santa y esta semana ya sabía hasta lo que pesa un paso) respecto a la posibilidad de esas manifestaciones del 8M de hasta quinientas personas en la vía pública. ¿Deberían haber esperado los obispos para autorizar o no cultos públicos al momento en que se viviera cuando llegue la Semana Santa? ¿Deberían las cofradías haber planteado de manera concienzuda alternativas reales y viables a la Semana Santa habitual, para que se pudieran celebrar determinados cultos adaptados a las circunstancias que impone la pandemia? ¿Se han bajado los brazos a las primeras de cambio, relativizando la importancia que para los cofrades tiene el culto público? El debate, cuanto menos, es curioso.

Reclamaciones

Al hilo de la situación actual en medio de la pandemia y de la Semana Santa sin procesiones que está por venir, llama la atención las diferentes demandas que en torno a esos días llegan desde distintas localidades cercanas. Jerez ha pedido a la Junta de Andalucía que de manera extraordinaria interrumpa el toque de queda en la Madrugada para que los devotos puedan estar junto al Nazareno de esta localidad (donde la devoción es tan fuerte que la Madrugada se denominad Noche de Jesús); la patronal hostelera de Sevilla, por su parte, ha pedido que durante la Semana Santa el toque de queda se retrase hasta las doce, y que los bares puedan abrir hasta las once y media. Aquí en Cádiz, hasta ahora y que sepamos, nadie ha abierto la boca. Llamativo.

El vía crucis

Vía Crucis de Piedad en el interior de La Catedral. Vía Crucis de Piedad en el interior de La Catedral.

Vía Crucis de Piedad en el interior de La Catedral. / Julio González

La propuesta de hacer cambios en la celebración del vía crucis general de hermandades, habida cuenta de lo vivido en la Catedral este año ante el Cristo de la Piedad, es alabada por la mayoría; no así el planteamiento de trasladar la fecha a otro lunes posterior (para que la imagen elegida pudiera ir a la Catedral en la tarde del domingo, más cómodo para el público, sin que haya Carnaval en las calles). Aunque en su día el vía crucis se celebraba el tercer miércoles de Cuaresma, en el tiempo actual este acto se entiende como el arranque contundente de este tiempo que nos dirige a la Semana Santa; y la opinión mayoritaria apuesta por mantener ese primer lunes como día inamovible. Dicho queda.

Cultos

La opinión se divide estas semanas entre mover las imágenes lo menos posible y preparar un altar lo más ‘minimalista’ posible; o todo lo contrario: ser conscientes de que ante la suspensión de las procesiones la única fiesta grande que queda son los cultos internos, y preparar un altar a la medida. Lo que hay que tener cuidado es con confundir el número de velas con el nivel de unos cultos; porque en el desarrollo influyen otros muchos factores (predicador, acompañamiento musical, ejercicios, meditaciones, oraciones...) que en función de su preparación redondearán en unos cultos más o menos útiles para quienes asisten.

Música

La posibilidad de que las bandas vuelvan a los ensayos es una buena noticia, después de meses de rotundo silencio. Lo que no está claro es si la medida es adecuada o llega excesivamente tarde para que en lo que resta de Cuaresma, o durante la Semana Santa, podamos disfrutar de las marchas procesionales en conciertos, pasacalles o actos que puedan organizarse. Aunque sea con medio centenar de músicos.

Línea 6

La editorial que dirige Carlos Medina está ya preparando un nuevo número de la revista A Paso Horquilla, que se anuncia para antes de Semana Santa. Apuesta, por tanto, Medina y su equipo por mantener este clásico de la Cuaresma a pesar de la ausencia de procesiones (este año y el pasado), como viene ocurriendo desde hace ya 26 años. La revista, que sumará el número 37, tendrá un contenido especial en el que estarán recogidas las treinta cofradías que habitualmente procesionan en Semana Santa, además de artículos de opinión y otros reportajes.

Servitas

Capilla de Servitas. Capilla de Servitas.

Capilla de Servitas.

Muy recomendable la visita a la capilla estos días. La Virgen de los Dolores luce espectacular, a lo que se une un compendio de tallas de enorme valor que han llegado desde la Pastora y que conforman una improvisada exposición de alto nivel.

EL DETALLE. Afligidos en carne y hueso

El hermano mayor de Afligidos, Ramón Velázquez, con los homenajeados: Juan Carlos Romero, Jesús Guerrero y Joaquín Lamet. El hermano mayor de Afligidos, Ramón Velázquez, con los homenajeados: Juan Carlos Romero, Jesús Guerrero y Joaquín Lamet.

El hermano mayor de Afligidos, Ramón Velázquez, con los homenajeados: Juan Carlos Romero, Jesús Guerrero y Joaquín Lamet.

Afligidos es una de las hermandades con más historia de la ciudad; y no hablemos de su patrimonio. Pero la cofradía que hoy se planta en la calle cada Jueves Santo y cada extraordinaria, y la que vemos en cada culto o a diario en el crucero de Santa Cruz, tiene mucho de ellos. De los tres. Por eso, el reconocimiento que recibieron el viernes no puede ser más adecuado, porque las manos o la presencia de los homenajeados explica en buena medida la hermandad que conocemos en lo que va de siglo, esa que resurgió de la crisis que la dejó sin procesionar en 2005.

El misterio de Afligidos que vemos, esa vestimenta clásica, esas imágenes soberbias plantadas en el camarín o a los pies del altar mayor como han estado esta semana, difícilmente sería tan redondo, resultaría tan abrumador, sin las manos de Juan Carlos Romero a la hora de vestirlo o de plantearlo en el paso.

Como las manos de Jesús Guerrero han servido para crear mucho de lo que ha permitido contemplar la hermandad en los últimos tiempos: el templete para Desconsuelos en aquella magna mariana, las andas para el cuadro fundacional, el espectacular altar de cultos en el retablo mayor de San Lorenzo y otras innumerables aportaciones hechas además en horarios intempestivos y con jornadas maratonianas de trabajo.

Ellos lucen desde el viernes la insignia de oro de la hermandad; como desde el viernes es hermano mayor honorario de su hermandad de toda la vida Joaquín Lamet, un gaditano de cuna, y de Afligidos desde la cuna, que ha mantenido firme su pertenencia y vinculación, siendo el apoyo constante, el rostro visible, el perfecto representante de la hermandad de puertas para afuera.

Juan Carlos, Jesús y Joaquín recibieron el viernes un pequeño homenaje en compensación por tanta entrega, generosidad y tan buen hacer en su hermandad. Porque ellos tres, de alguna forma, son Afligidos en carne y hueso. Enhorabuena.

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