San Fernando

Una menor de San Fernando lleva tres meses sin ir a clase tras una denuncia de acoso escolar

  • La familia reclama un traslado mientras que Educación y el centro niegan que haya existido acoso

  • La madre ha sido advertida de que se enfrenta a un expediente de absentismo 

Alumnos de un centro educativo se dirigen a clase con sus mochilas, en una imagen de archivo. Alumnos de un centro educativo se dirigen a clase con sus mochilas, en una imagen de archivo.

Alumnos de un centro educativo se dirigen a clase con sus mochilas, en una imagen de archivo. / D.C. (San Fernando)

Una menor de 15 años lleva desde principios de noviembre sin acudir a clase en un centro de San Fernando donde cursa tercero de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Su madre, que se enfrenta a un posible expediente por absentismo escolar, afirma que su hija está siendo víctima de acoso escolar por parte de otras compañeras del instituto. Por eso –cuenta– ha dejado de ir a clase.

"Le daban empujones, codazos, la insultaban...". Una situación –insiste– que hizo que su hija se viniera abajo cuando apenas llevaban unas semanas de curso en un centro en el que además era completamente nueva ya que había cambiado de instituto tras haberse mudado de domicilio.

"Nunca tuvo problemas, ni en el colegio ni en el otro instituto en el que estaba antes", precisa la madre, que asegura que la niña "estaba encantada y muy ilusionada" a principios de curso.

"Ahora tiene problemas para conciliar el sueño y está siendo atendida por ansiedad", expone al explicar el estado en el que se encuentra la menor y las razones por las que se niega a que vuelva al mismo centro, al que critica abiertamente por la manera en la que ha conducido el problema. Afirma que ha prestado también declaración en la Fiscalía después de haber puesto el caso en conocimiento de la Policía.

Sin embargo, tanto la dirección del centro como la Delegación Territorial de Educación niegan de manera tajante que haya existido acoso escolar en el centro.

Tras las quejas presentadas por la madre se abrió un protocolo de acoso e intervino un inspector de Educación. Hace una semana recogió la resolución en la que, para sorpresa de la familia, se negaba que fuera un caso de acoso escolar, razón por la que se ha descartado un cambio de centro para la menor.

Ahora, Educación insta a la madre a que vuelva a escolarizar a su hija, que lleva tres meses sin ir a clases, antes de tener que enfrentarse a las consecuencias de un caso de absentismo.

Y la madre se niega a que la menor vuelva a ese centro porque asegura que volverá a pasar otra vez lo mismo. Reclama un cambio a otro instituto, en el que además –expone– hay plazas y donde la menor podría regresar al PMAR (programa de mejora de aprendizaje y rendimiento), en el que estaba antes de cambiarse de centro dadas sus necesidades educativas.

Desde la dirección del centro en cuestión se asegura que no tienen ningún inconveniente con el cambio de centro de esta alumna, aunque se precisa que es una cuestión que tiene que autorizar la Delegación Territorial de Educación. Y ésta solo lo hace cuando se cumplen los requisitos que estipula normativa. Y al considerar que no se ha dado acoso no lo hace.

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