gestión cultural

La ampliación del Museo de Cádiz, "sobre la mesa" del ministerio de Cultura

  • El ministro del ramo, José Guirao, clausura los Cursos de Verano de la UCA

El ministro de Cultura, José Guirao, realizó junto a Francisco Piniella un recorrido por las instalaciones de la UCA. El ministro de Cultura, José Guirao, realizó junto a Francisco Piniella un recorrido por las instalaciones de la UCA.

El ministro de Cultura, José Guirao, realizó junto a Francisco Piniella un recorrido por las instalaciones de la UCA. / Jesús Marín

Aunque no podía “anunciar nada nuevo”, a la espera de la constitución del nuevo gobierno, el ministro de Cultura, José Guirao, declaró ayer que “la ampliación del Museo de Cádiz es uno de los temas que está sobre la mesa del ministerio”, y aprovechó para recordar que “el presupuesto para el arreglo de las cubiertas del centro ya está estipulado”. Guirao añadió, sin embargo, que son las Consejerías las que reparten el presupuesto de Cultura “según un criterio de prioridades que nosotros solemos respetar, a no se que exista algún proyecto que no veamos viable, lo que no es el caso”.

El ministro de Cultura acudía ayer a Cádiz para clausurar en el edificio Reina Sofía los cursos de verano de la UCA, con la charla La gestión cultural a debate. De las experiencias de hoy a los retos del mañana,en compañía de Antonio Javier González y Manuel Ceballos. José Guirao recordó haberse dedicado a la gestión cultural en la Diputación de Almería, “antes siquiera de que algo así tuviera nombre” "Hacíamos actividades y organizábamos cosas, pero no sabíamos ni cómo llamarlo. A mí ni siquiera me gustaba la denominación de gestor cultural –rememoró–, pero una profesión no existe si no tiene nombre, así que era mejor que nada. En estos 40 años, la profesión se ha consolidado y ha ido evolucionando, y eso es lo que importa”.

El ministro de Cultura destacó la relevancia de la figura del mediador cultural como puente entre creadores, pensadores y ciudadanos, “con lo que saber oír, escuchar, casi en el sentido etimológico primero del término, es una cualidad principal”, además de no “infravalorar la capacidad de percepción del público: yo tengo decenas de ejemplos en los que el público ha demostrado ser más sensible e inteligente que nosotros”.

A esta capacidad de escucha, hay que añadir un “nulo afán de protagonismo”, así como tener presente que “nunca hay que repetir fórmulas”, ya que cada proyecto exige sus propias líneas. José Guirao recordó como un punto esencial de la política cultural el pacto por la cultura que el PSOEplanteaba en su programa electoral. Una iniciativa que el ministro considera “tiene posibilidades de salir adelante”: “Legislar sobre el derecho a la cultura es algo urgente y necesario, y lo ideal sería que respondiera a una ley general fruto de un pacto de Estado –desarrolló–. Un ejemplo de las consecuencias de no tener una ley general son las leyes educativas, que van y vienen, y por el camino se entretienen, por hablar coloquialmente”.

El cualquier caso, en ausencia de una legislación general, el ministro de Cultura se mostró decidido a elaborar legislaciones específicas respecto a cuestiones como el patrimonio histórico, “para añadir nuevos conceptos, como el relativo al patrimonio contemporáneo, industrial o audiovisual, o nuevas figuras, como la protección del paisaje cultural, más allá de los BIC y su entorno”; una nueva Ley de las Artes Escénicas o el desarrollo de una Ley de Mecenazgo.

José Guirao aprovechó también para destacar el potencial cultural del tejido universitario, recalcando que, para él, “las humanidades y las ciencias” merecían la misma consideración: “Otra cosa es que la institución lo entienda así o no”. “La prioridad de las universidades, está claro, es ofrecer titulaciones y que la gente desarrolle estudios y conocimientos –reflexionó–. Pero todos los centros universitarios han entendido, también, que la programación cultural no es un complemento, sino parte intrínseca de la condición universitaria. A pesar de la crisis de medios, las universidades empiezan a ser y pueden ser en el futuro grandes instituciones culturales”.

Al respecto, el rector de la UCA, Francisco Piniella, aprovechó para apuntar que “hasta un 90% del presupuesto de la financiación en universidad va a cuestiones operativas. La prioridad es pagar nóminas –acotó–. Precisamente, después de ir saliendo poco a poco estos años de una situación de crisis, las universidades vuelven a entrar en déficit”. Una situación a la que no ayuda, señaló, “el recorte de presupuesto del nuevo gobierno de la Junta”.

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