Cultura

'Mobtel' o las desventuras de un españolito en Seaford

  • Rafael Marín presenta en QiQ su última novela, que mezcla lo policíaco juvenil y el humor a través del choque cultural

Da la sensación de que Rafa Marín se encuentra cómodo hablando en voz juvenil. "No sé si es por mí mismo o por el contacto continuo con los chavales -apunta-. Aunque en Mobtel nunca sabemos la edad real del narrador".

La última novela del escritor, publicada por Editorial Dalya, se presenta esta tarde en la librería QiQ. La historia recoge la surrealista incursión de un joven protagonista -estudiante de biología de día, portero de noche- en un hotel de la costa de inglesa que sirve como sumidero de mafiosos. La ciencia de la vida, digamos, en toda su amplitud. "Lo curioso es que todo el anecdotario que aparece que en la novela -comenta Marín-, excepto el tema MacPie, es real. No es Seaford, por supuesto, sino el pueblo de al lado, y el nombre del hotel también es distinto, pero la gente se sorprendería de saber la cantidad de material que es auténtico".

Si hubiera que poner una etiqueta a Mobtel sería la de "policíaco juvenil". Aunque la novela es también un estudio de las diferencias antropológicas que tanto juego dan y darán entre la realidad meridional y la de más allá del Canal de La Mancha: "Es la coña de un anglófilo hacia los ingleses, hacia Inglaterra y hacia los profesores de inglés, como yo mismo -explica Rafa Marín-. Nuestra educación, nuestra formación nos ha hecho identificarnos con sus mitos. Los dos lugares que pisé por primera vez cuando fui a Londres fueron el Museo Británico y al Forbidden Planet. Ahora es muy distinto, pero entonces era como pisar otra dimensión. Mi primer número de Watchmen, de hecho, lo compré allí. Y luego vas allí y ves que ni ellos mismos los conocen esos mitos tuyos, lo pasas fatal, la comida es espantosa, los códigos son distintos... Maneras distintas de ver la vida. Cada vez que me topo con alguno de ellos me pongo a hablar de lo que podemos tener en común, que es precisamente todo ese grueso de series, películas... de mitología. Pero lo normal es que, al estar allí, sufras un shock cultural. En cambio, el guiri que llega aquí se adapta enseguida, parece que lleve toda la vida".

Al que ha probado cazón, como si dijéramos, no le des sandwich de pepino: "Mi hijo acaba de volver de estar unas semanas en Reino Unido y está fascinado. Claro, le digo, porque has ido de turista -continúa el autor-. Simplemente, algo tan básico como el clima condiciona muchísimo la rutina que vas a tener. No es tan maravilloso como uno puede pensar. Es como cuando uno ve Juego de Tronos, esos pobres que viven en el Muro y piensas: 'Pero, ¿qué hacéis? ¿Por qué no os vais al sur? Qué ganas de sufrir'. Y en estos tiempos modernos, con calefacción, comunicaciones... bueno. Pero antes debía ser demencial: esas fotos antiguas que uno ve, por ejemplo, de Nebraska... ¿por qué? ¿qué os ha hecho llegar hasta aquí?. Por otro lado, si uno es gibraltareño, y le preguntan si quiere ser español o inglés... la respuesta es risa sorda".

En la actualidad, más allá de Mobtel, Rafa Marín se encuentra trabajando en tres proyectos distintos. Por un lado, está colaborando con una novela por entregas (CriSSis) para la revista digital CAO Cultura, además del proyecto de guión para un cómic situado en los años 60, también de espíritu inglés y con su dosis de misterio. Más las mil páginas que lleva la novela dedicada a la figura del Tenorio: mito que en principio detestaba y que empezó a rehacer, y a encontrar enjundioso, conforme se acercaba a él. Un Tenorio en el que lo sobrenatural apenas se sugiere -no hay más apariciones, por ejemplo, que las alucinaciones que sufre por envenenamiento-: "El Tenorio seduce porque conoce y estudia. Al final, me ha salido una especie de novela feminista -explica-. Ellas se acercan a él para aprovechar ese conocimiento y posición y que las libere y él se aprovecha de ellas. No es tanto el Tenorio de Zorrilla como el de Molière, con retranca y mala leche. Es un hijo de puta encantador que me está haciendo disfrutar muchísimo".

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