Javier Sánchez Rojas | Presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz

“No estamos como en marzo. La economía no puede volver a parar”

  • La patronal incide en la necesidad de ampliar los ERTE, la moratoria sobre los concursos de acreedores que expira el 31 de diciembre y el periodo de carencia para los créditos ICO

Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz

Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz / Lourdes de Vicente

–Después de seis meses de pandemia, ¿cómo está la economía gaditana?

–Rodeada de incertidumbres y vértigos y terminando de pasar el espejismo que ha sido el verano.

–Vienen nubarrones. Por ejemplo, la aeronáutica prevé una crisis muy severa.

–Sí. Me he reunido varias veces con el presidente del Consejo Aeronáutico de la Confederación, Antonio Conde, y siempre empieza la reflexión diciendo que lleva 45 años en el sector y no ha conocido otra crisis igual. Además, el origen no es una crisis económica ni financiera, sino sanitaria. Cae la demanda de forma brutal y todo lo que tiene que ver con el sector está absolutamente parado. Las alarmas están sonando en las empresas prácticamente desde el inicio de la pandemia. Nos confinaron cuando ya había una caída de pedidos importante y el empleo había caído en un tercio. Imagínese cómo se ha podido multiplicar esto.

–La aeronáutica es muy relevante por su peso, pero el tejido empresarial gaditano se compone básicamente de pymes del sector servicio. ¿Cómo lo está pasando este pequeño empresario?

–Fundamentalmente micropymes con dos o tres empleados. Algunos incluso permanecen cerrados, otros están abiertos y se preguntan cuándo viene la recuperación. Todos hemos afrontado el verano para darnos un merecido descanso, pero nos hemos olvidado de que hay multitud de sectores que sufren la inactividad. La dinámica del día a día nos lleva a pensar en el turismo o el comercio pero detrás de esa fácil sectorización, hay multitud de actividades. Por simplificación, muchos piensan en cadenas hoteleras, pero en el mundo del turismo hay muchas micropymes de guías turísticos, mantenimiento, lavanderías y pequeños comercios de souvenirs hasta primera necesidad. Si hablamos del medio millón de turistas que entran por los cruceros en la ciudad de Cádiz, este año no están evidentemente.

–¿Qué necesitan los empresarios?

–Poner a las empresas en el centro de las decisiones y que los políticos se den cuenta de que no son el problema sino la solución. Puede sonar a eslogan, pero a fuerza de repetirlo tenemos que hacer que la sociedad se entere. Lo primero ha sido parar los problemas de salud, y creo que lo hemos conseguido en un altísimo nivel. No entiendo cómo hemos pasado de contar muertos a contagiados con la misma teórica importancia y creo que tenemos que empezar las cosas de distinta manera.No estamos como en marzo o abril, y dudo de que podamos volver a caer en esa situación. Lo que sí tengo claro es que no se puede volver a parar la economía.

–¿Se puede decir que se ha parado el golpe más duro para la economía?

–Creo que no. Nos quedan aún coletazos muy gordos. Hay que resolver tres hitos que nos preocupan mucho a los empresarios. El primero se refiere a los ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) y ver qué pasa a partir del 30 de septiembre. Nosotros no queremos distinción entre sectores ni territorios.No tiene sentido incumplir ese eslogan de que no vamos a dejar a nadie detrás. El modelo alemán de llevar a los ERTE hasta finales de 2021 es una referencia. Organizaciones nuestras, como es el caso de ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos), hablan de llevarlos hasta abril del año que viene. La negociación está abierta. Si me pregunta mi opinión, a mí siempre me gustan los márgenes amplios, aunque después sea innecesario, por lo que lo llevaría hasta finales de 2021, sin distingos de sectores ni territorios. Ante la alternativa entre destrucción de empleo o ERTE, yo prefiero ERTE. El segundo hito importante es el fin de la moratoria de los concursos de acreedores el 31 de diciembre. El decreto 16/2020 fue un escudo contra la intervención de terceros en un concurso. Nos preocupa qué puede ocurrir el 1 de enero si no resolvemos el problema de liquidez, con lo que nos podemos ir a la insolvencia y bloquear los juzgados mercantiles. Y el tercer hito a resolver, como si fueran bolas de partido, llega en marzo cuando cumplamos un año de los primeros expedientes de los préstamos ICO, que tenían un año de carencia, y multitud de micropymes se encuentren con dificultades para empezar a devolverlos. En muchos casos se van a encontrar con que la demanda y la actividad no se han recuperado. Y a eso se pueden añadir circunstancias específicas como las de Jerez, con las obras del centro paralizadas por una diatriba entre administraciones. Por lo tanto, estos son tres hitos que tenemos que salvar.

"No entiendo cómo se ha pasado de contar muertos a contagios con la misma importancia”

–Y a eso se añade el parón de las infraestructuras, que han salido del debate. Ya no se habla de la mejora del enlace ferroviario del puerto de Algeciras o de la duplicación de lo que queda de la N-IV.

–Por eso tenemos que alzar la voz más fuerte y ser más perseverantes. Las infraestructuras han caído en desgracia en la clase política pero no en nuestra actuación. Sin ir más lejos, hace una semana tuvimos una reunión con un grupo de diputados socialistas con los que hablamos de infraestructuras. Mis compañeros y yo oímos lo que queríamos escuchar. No se descarta del todo la duplicación de la N-IV. Hay una respuesta del Gobierno en la que dice que no está entre sus prioridades, pero se nos añadió que no se descarta. Nosotros vamos a hacer en este punto todo lo posible para recordarlo permanentemente, y ahí está el contador en nuestra página web con el número de días que pasan sin que acometa esta obra. A esta provincia se le debe el trazado desdoblado de la N-IV de origen a destino como tienen los demás. En cuanto al corredor ferroviario, no hay ninguna organización provincial más combativa que la nuestra. Es más, creo que en los Presupuestos Generales del Estado que ahora toca pintar, se merece un importe importantísimo. Y en lo que respecta a los viajeros, es impresentable lo que está pasando con el tren Algeciras-Madrid, que se avería casi más veces que las que no se avería. Eso es de juzgado de guardia. Tampoco vamos a renunciar al nudo de Tres Caminos. Está siendo un verano atípico pero el desdoble Vejer-Algeciras es básico. Todo esto va a formar parte de nuestras peticiones a los fondos comunitarios del Covid. Está más que demostrado que la puesta en carga de las infraestructuras es una de las dinámicas de creación de empleo y de crecimiento económico. Y no se nos va a olvidar lo que antes se llamaba Aletas. Es agridulce ver referencias de hace doce años y que si se le cambiaran las fechas, podrían estar tristemente de actualidad. El que aún tengamos que seguir reivindicando Las Aletas, no la de cinco millones de metros cuadrados sino la de escasamente dos millones, es cuanto menos triste. A lo mejor eso explica muchas de las cosas que le pasa a esta provincia y es que el factor institucional no termina de arrancar.

Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz

Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz / Lourdes de Vicente

–¿A qué se debe ese factor institucional? ¿La provincia siempre va desunida a la hora de plantear reivindicaciones, con el Campo de Gibraltar por un lado y la Bahía por el otro?

–No es algo territorial porque ese debate lo tenemos felizmente superado. Creo que los responsables públicos siguen trabajando más por el color que por el calor de la ciudadanía. Un ejemplo fue la autopista. En función de en qué lado estaba el Gobierno y la oposición. Ahora unos sacan pecho porque gobernaban cuando se llegó al fin de la concesión, pero eso ha sido un designio de las circunstancias. Para nosotros el color político es lo de menos. Lo importante es que a esta provincia, sur del sur, no se le puede seguir castigando desde la distancia de los esfuerzos económicos en infraestructuras que se hacen en algunos territorios, del que el corredor ferroviario es el mejor ejemplo.

"No queremos que haya distinciones entre sectores o territorios en la ampliación de los ERTE”

–¿Es difícil atraer inversiones con alcaldes que arengan protestas laborales, como ha pasado con la huelga del metal?

–Y en un tono y unas maneras que estaban felizmente olvidadas. Yo creo que eso también es un síntoma de lo que nos está pasando. Tiene que ver con querer recuperar comportamientos atávicos que pudieron o no tener alguna justificación en el contexto de hace cuarenta años pero que hoy, con la que está cayendo, están fuera de tono. Felizmente se ha podido desbloquear con los sindicatos mayoritarios y los representantes del mundo de la empresa.Pero no es recomendable que las administraciones públicas, me da igual que sean locales o no, tengan comportamientos que ya debían estar superados.

–Pero el cierre patronal también es algo inédito en época reciente. ¿Teme un repunte de la conflictividad laboral en la provincia a partir de esta huelga?

–Yo espero que sirva de vacuna para que aflore la sensatez y el respeto a las reglas de juego, Tenemos representantes de los trabajadores y de las empresas y contamos con más de 120 mesas de negociación de convenios a nivel provincial. Es más, los agentes sociales hemos sido capaces de bajar la conflictividad, perder menos horas por huelga, y utilizar el Sercla. Eso nos ha hecho ganar mucho espacio.Pero cuesta mucho ganarse la confianza y muy poco perderla. En este tema me preocupa que competimos en calidad y tiempos. El sector naval y el aeronáutico han sido capaces de hacer entregas antes de plazo. Y no nos podemos permitir perder eso.

–Tenemos dos ministros que han sido diputados por Cádiz y una ministra de Hacienda andaluza, de la que depende Navantia. ¿Nunca ha habido mejor interlocución en Madrid para la provincia de Cádiz?

–No lo sé. Estamos en unos tiempos raros. El orden de las prioridades ha cambiado. Hace ocho meses íbamos a récord en reparación de cruceros, como se vio en esta misma sede en diciembre en un evento en esta casa al que vino la presidenta de Navantia, Susana de Sarriá, también vinculada a Cádiz. También estábamos en cifras de récord en horas de trabajo en aeronáutica y el verano se presentaba muy bien para el sector turístico.Pero todo eso se ha ido al traste. Ahora nos falta recomponernos y atinar en los fondos para la reactivación. Esas identidades y algunas más que se han quedado en el tintero que puedan mirar a Cádiz de otra manera, serán muy importantes. Pero lo que no puede ser es al revés. Pedir que nos miren sin saber cuáles son las prioridades. Tenemos que ser capaces internamente de generar un espacio de convivencia política que hoy no percibo.Y además, echo de menos que alguien dé un paso adelante.Me da igual quién, pero que alguien lo haga.

–Un inversor llegó hace escasos meses con un importante proyecto en el aeropuerto de Jerez y se encontró con todo tipo de trabas. Al final acabó en Ciudad Real. ¿No es un reflejo de los problemas de esta provincia?

–Hubo demasiados focos, y no es una crítica a los medios de comunicación, y otros se lo han encontrado desde el silencio, en este caso el aeropuerto de Ciudad Real. Eso nos debería dar alguna pista. También hubo un exceso de simplificación. He oído a dirigentes políticos y sindicales cuestionarse por qué se les pedía apoyar un “cementerio de aviones”.Pues otros lo tienen y no lo llaman cementerio de aviones. En inglés su acrónimo es MRO y significa recuperación de piezas. Cuando un avión deja de volar, se pueden reaprovechar muchísimos elementos para otros que están en activo. Me consta que la alcaldesa de Jerez hizo lo que pudo pero en AENA no ayudaron a la empresa a tomar una decisión favorable a nuestros intereses.

"En la huelga del metal se han visto comportamientos atávicos que hoy están fuera de tono”

–Con la aeronáutica y el turismo muy tocados con esta crisis, ¿Cádiz debe replantearse su modelo económico?

–No. Se me ponen los pelos como escarpias cuando oigo eso de cambiar el modelo productivo. Llevábamos 16 trimestres de crecimiento económico. El Puerto de Cádiz lleva veinte meses liderando el crecimiento porcentual de tráfico de mercancías del sistema portuario español y no lo he visto publicado en ningún sitio. Se debe dejar trabajar a la iniciativa privada y pública, facilitar seguridad jurídica, eliminar barreras burocráticas y ayudar a la reindustrialización. Y tenemos que ser capaces de aprovechar los procesos de innovación y digitalización. La pandemia está trayendo muchas oportunidades de teletrabajo. Me consta que hay personas que se han trasladado a municipios del Campo de Gibraltar y de la Bahía de Cádiz a trabajar por las circunstancias que han vivido en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Y por otro lado, hay que arropar a la pequeña y mediana empresa que es la que necesita liquidez. Yun último esfuerzo, haciendo la analogía con la salud: a ese enfermo que se ha pasado 160 días en la UCI y ha logrado salir, no le han mandado correr ni hacer grandes esfuerzos, sino una rehabilitación acorde con su debilidad. Pues a la micropyme que ha tenido que cerrar o lleva 160 días sin actividad no se le puede subir los impuestos ni pedir más esfuerzo que seguir abriendo la baraja todas las mañanas. Si somos capaces de articular esos tres objetivos de los ERTE, los concursos acreedores y más carencia para los préstamos ICO soy optimista. ¿Acaso hay otra alternativa?

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