La primera puerta a la que llaman los afectados

AFA Puerto: “Nuestro objetivo es dar calidad de vida”

  • La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer  ha cumplido 24 años de funcionamiento

  • La entidad atraviesa duros momentos por el impago de la subvención municipal

Una usuaria de AFA Puerto, durante uno de los talleres que se realizan en la sede de la entidad. Una usuaria de AFA Puerto, durante uno de los talleres que se realizan en la sede de la entidad.

Una usuaria de AFA Puerto, durante uno de los talleres que se realizan en la sede de la entidad.

Cuando una familia se encuentra con que uno de sus miembros ha sido diagnosticado de Alzheimer, o de cualquier otra demencia, se siete totalmente perdida y necesita ayuda para afrontar esta situación. En El Puerto una de las primeras puertas a las que acuden estas personas es la asociación Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA Puerto), una entidad que acaba de cumplir 24 años y que realiza un gran trabajo atendiendo a los enfermos y a sus familiares.

La asociación, cuya sede se encuentra en la calle Durango, está atravesando momentos muy duros debido no solo a la incidencia de la pandemia, sino a los impagos de las subvenciones comprometidas con el Ayuntamiento.

Todavía ni siquiera han cobrado la ayuda correspondiente al año 2018, que asciende a 28.000 euros y sin la cual es muy complicado mantener a la plantilla y los servicios que prestan a sus asociados.Visitamos la sede de AFA y allí nos atienden su presidenta, Clemen Gómez, la secretaria, Pilar Corrales, y la directora del centro, Marta Vicenti.

La presidenta, la secretaria y la directora de AFA Puerto, junto a la furgoneta de la asociación. La presidenta, la secretaria y la directora de AFA Puerto, junto a la furgoneta de la asociación.

La presidenta, la secretaria y la directora de AFA Puerto, junto a la furgoneta de la asociación. / D.C.

En estos momentos AFA cuenta con una plantilla de nueve trabajadores, que se ha visto reducida con motivo de la situación sanitaria, ya que antes de la incidencia del coronavirus el equipo era de trece personas.

Tras un parón obligado durante el confinamiento, y otro paréntesis en septiembre en cumplimiento de las directrices autonómicas, la asociación vuelve a prestar sus servicios con las necesarias medidas de seguridad, que llevan a rajatabla, con la continua desinfección de las instalaciones, listado de visitantes y toma de temperatura a la entrada, además de distancias de seguridad, mamparas y ventilación. También el aforo de los talleres se ha visto reducido al 50%.

En estos momentos no todas las familias que solían acudir a la sede de AFA lo están haciendo, ya que algunos de ellos siguen teniendo miedo a posibles contagios. Las responsables de AFA quieren animar a estos usuarios a acudir a sus instalaciones, insistiendo en que el plan de prevención funciona perfectamente y recordando que el hecho de que estas personas se encuentren aisladas repercute negativamente en el desarrollo de la enfermedad. Ya lo notaron durante los meses del confinamiento, cuando muchos de sus usuarios experimentaron un serio retroceso al no poder asistir a los talleres y consultas. “Ha sido muy duro para todos”, relata la presidenta de la entidad. Para los enfermos, porque no comprenden lo que está pasando y para sus familiares, porque se acrecientan en ellos la ansiedad y el miedo a no saber qué va a ocurrir.

Los socios de AFA pagan una pequeña cuota, de 6 a 10 euros al mes, además de algunos de los servicios que se prestan. Subir esas cantidades resulta impensable debido a las dificultades que están atravesando muchas familias. Otra de las fuentes de financiación de la entidad eran los actos benéficos, también ahora parados por la situación sanitaria. Así las cosas, el poder contar con el dinero comprometido a través de la subvención municipal resulta vital para la asociación, que no ha cobrado esta ayuda en los últimos tres años.

El local que ocupan no es municipal, sino de alquiler, y tienen que hacer también frente a los gastos corrientes de luz, agua y mantenimiento, además de los sueldos de la plantilla.Las responsables de AFA han pedido muchas veces al equipo de Gobierno -a este y al anterior- que se pusiera al día en el pago de las subvenciones, pero hasta el momento no ha sido así. La excusa que les ponen desde el Ayuntamiento es la falta de personal en el área económica, ya que según les dicen hay una sola persona, que trabaja a media jornada, para atender todo lo relativo a las subvenciones de asociaciones y colectivos.

Sin cobrar aún la subvención de 2018 y sin haber salido siquiera la convocatoria para 2019, el anterior concejal de Economía y Hacienda, Javier Bello, les instó a presentar a principios de este año un proyecto de actividades para poder habilitar las ayudas de 2020, pero de momento nada más se ha sabido de esta convocatoria.

“Se puede vivir con esta enfermedad, pero con más información será más llevadera”

Desde AFA se preguntan si no hay soluciones que se puedan habilitar para solventar esta falta de personal municipal, tratándose además de un servicio tan necesario para las familias afectadas.Las responsables de la asociación tienen muy claro cuál es su objetivo, dar calidad de vida a sus usuarios, ya que el Alzheimer es una enfermedad “con la que se puede vivir, pero cuanta mayor sea la información y la ayuda que se reciba será mucho más llevadera”, explican.

A pesar de las dificultades, el nuevo proyecto de AFA pasa por ofrecer estimulación cognitiva a domicilio, un aspecto que están ultimando para quienes siguen siendo reticentes a salir de casa.Cualquier persona interesada se puede poner en contacto con la asociación en el teléfono 956877940 o a través de la página web de AFA, www.afapuerto.es

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