Cómic

Los otros Hijos de la Noche

  • Tener colmillos, vivir de noche y consumir sangre ya no es lo que solía ser…

Detalle de la ilustración de portada.

Detalle de la ilustración de portada.

Si Joseph Polidori y Bram Stoker levantaran la cabeza de sus tumbas, alucinarían con el tremendo partido que se le ha sacado (y continúa) a sus creaciones. No voy a extenderme aquí enumerando la multitud de novelas, películas, videojuegos y cómics protagonizados por vampiros.

¿Pero pensabais que todo estaba ya contado? Para nada, ya que la imaginación y el arte de un trío de excepción como Henry Zebrowski, Marcus Parks y David Rubín le dan una curiosa y original vuelta al tema.

Olvidaos de tipos altos, espigados, de lustroso y largo cabello, que piensan más con el corazón que con los colmillos. Los chupasangres que protagonizan Operación Amanecer pertenecen a dos 'castas' muy bien diferenciadas: los llamados 'bichos', o sea, los humanos que han sido víctimas de la terrible mordedura de un vampiro, que tratan de seguir como pueden con sus existencias, cosa harto difícil, ya que como todos ya sabéis, la vida de un no muerto cambia radicalmente.

Hex y Steve son los principales protagonistas de este relato. Y sí, son bichos. Cuando la miras a ella tan solo vez a una jovencita, de aspecto frágil, pero que esconde en su interior la experiencia que da haber vivido 350 años. Casi nada. Sabe merodear y buscarse la vida en mil y un chanchullos.

Y precisamente, en una de estas entregas secretas de hemoglobina conocerá a Steve Wobang, un tipo que nunca debió fijarse en una mujer que le dejaría marcado para siempre con su letal mordedura, obligándole a acudir diariamente a la oficina con una máscara sadomaso y a aguantar la constantes pullas del capullo de su compañero Zach, al que no le haría ascos a la hora de beber su sangre…

Pues bien, las grises existencias de esta peculiar pareja podrían haber seguido así pero, sin comerlo ni beberlo se van a ver involucrados en una movida bastante gorda desde el momento en el que son contactados por Anwar Gobin, un auténtico VO (Vampiro Original) que pertenece a la casta superior de estos seres.

Violentos, sanguinarios, con luchas internas entre sus clanes, Gobin va a encargarles a Hex y Steve una misión que por fin puede cambiar sus vidas, o eso al menos les ha prometido este tipo que a primera vista no parece demasiado fiable. Deberán encontrar el Objeto Ónice, una reliquia que por lo que les dice les devolverá la humanidad perdida y muy deseada…

Pero nos serán los únicos que se embarquen en esta peligrosa movida, ya que contarán con la ayuda de Leeds, un amargado ex agente de la CIA y Garrapata, el propietario de un sórdido bareto.

Y os aseguro que las cosas no van a ser nada fáciles para este peculiar cuarteto.

Si algo os puedo decir sobre este cómic es que tal como empiezas a leer, te resulta imposible despegarte de sus páginas, ya que la trama te atrapa del cuello y no hay manera humana, ni quieres, abandonar la apasionante y original propuesta creada por dos locos geniales como son Zebrowski y Parks que, unidos con David Rubín, que realiza un extraordinario trabajo creando este mundo terrorífico y lúgubre por momentos, donde el humor más bestia se mezclan con el horror, dejándonos al final de esta primera entrega con ganas de más, mucho más.

Ya conocemos de sobra lo muy en serio que David Rubín se toma todos sus nuevos proyectos, y al final de este primer volumen nos regala una sección de extras donde disfrutar de los diseños de los carismáticos personajes de esta historia, y un colofón en el que recorrer una galería de portadas alternativas que vienen firmadas por lo mejorcito de la profesión.

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