Cádiz - Barcelona El club anuncia duras medidas contra los más de 700 abonados que intentan revender sus entradas

El afinador de noticias

Asín debiera ser

E N tiempos de Mozart nadie hubiera dado un duro por una portuguesa tocando su música, dos siglos después Maria Joao Pires es, entiendo yo, quien mejor transmite el espíritu de sus sonatas para piano. Miles Davis no dudó en poner al blanquito Bill Evans a tocar con él, y hoy el jazz vive como pez en el agua en todo el mundo, miren si no a Jorge Pardo, premio europeo de jazz. No imagino qué diría Ramón Montoya si escuchase ahora a los japoneses tocando guitarra. El arte es lo que tiene.

Desde los primeros años del carnaval grupos no gaditanos vienen haciendo sus pinitos en la fiesta con mejor o peor suerte. Llama la atención que generalmente traigan repertorios tradicionales, por lo visto en Cádiz se innova y fuera se conserva, y si alguien llega aportando frescura no suele lanzar lejos, se queda en las olas.

Me gusta escuchar agrupaciones de otros lugares tratar con esmero la tradición, pasodobles en tres por cuatro o cuplés de corte clásico, quizá no muy brillantes pero sí perfectamente construidos, formalmente impecables. Algunas logran sonrojar a más de uno con su estilo a lo gaditano.

El arte del carnaval es también de ellos, nada volverá a ser como antes, y en el futuro surgirán grupos recreando los de Alba, Martín o Selu, interpretando su repertorio como música clásica que es, o acabará siendo. Las llamadas Tribute bands suelen ser fieles al original, ahí están los recreadores de Génesis o de Beatles. Ya se ha hecho con otros grandes y algún día se hará con 'Los Piratas', 'Araka La Kana', 'Capricho andaluz', 'Los Enteraos' o 'Los Fantasmas', y si no al tiempo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios