Crónica y resultado del Cádiz CF - Levante De la incontinencia a la prudencia (2-2)

  • El Cádiz cierra la primera vuelta con 24 puntos tras empatar en casa ante el Levante en un partido de dos caras, con cuatro goles en la primera mitad y orden defensivo en la segunda

Iza Carcelén intente frenar a Morales ante la mirada de Garrido. Iza Carcelén intente frenar a Morales ante la mirada de Garrido.

Iza Carcelén intente frenar a Morales ante la mirada de Garrido. / Jesús Marín

El Cádiz CF cerró la primera vuelta con un empate casa ante el Levante en un partido que ofreció dos caras bien opuestas. Una primera parte alocada de incontinencia goleadora dio paso a una segunda de sequía con predominio de la prudencia. Reparto de puntos que fue justo.

El equipo amarillo se metió en una espiral de descontrol en la primera mitad y en la segunda fue más reconocible, cerrado atrás aunque sin posibilidades en ataque. Aguantó las acometidas del oponente y a lo máximo que pudo aspirar fue a punto que le lleva hasta los 24 en el ecuador de la temporada.

Las señales en los compases iniciales no pudieron ser más electrizantes, con un partido fuera de control, como no le gusta a los entrenadores y menos a Álvaro Cervera. El técnico presenció atónito desde el banquillo cómo su equipo desperdiciaba un tempranero gol de ventaja y además recibía dos tantos en diez en unos primeros once minutos en los que la afamada solidez de los amarillos se escapaba por la alcantarilla.

El primero en intervenir fue Jeremías Ledesma para repeler el balón tras un libre directo desde la frontal lanzado por Clerc, pero del posible 0-1 se pasó al 1-0 en un arranque vertiginoso.

Una contra de manual 'made in Cádiz' en el minuto 3 acabó con el cuero alojado en la portería contraria. Robó Garrido en su propio campo, Negredo sirvió en largo a Álex Fernández, quien se internó veloz por la derecha, trató de asistir a Lozano pero por un rebote le salió un pase a Álberto Perea. El manchego, dentro del área, hizo el resto con una resolución cien por cien calidad. Regateó a un zaguero con la izquierda y cruzó con la derecha al palo largo con un tiro flojo pero colocado, lejos del alcance de Aitor Fernández.

Lo que empezaba a parecer una tarde prometedora no tardó en transformarse en pesadilla. Los visitantes remontaron casi en un parpadeo y pusieron en evidencia a un sistema defensivo más frágil que nunca, raro en un equipo que vive de una rocosidad evaporada.

El Levante enlazó en tres cuartos, donde causó estragos en la zona entre la defensa y el doble pivote. A partir de ahí desequilibró. En el 7, Sergio León se asoció con De Frutos y éste penetró por el costado derecho para servir a Roger, que no perdonó en boca de gol con un placentero remate. No se había repuesto aún del primer golpe el equipo local cuando recibió el segundo en el 11. El origen fue esta vez por la izquierda. Clerc recibió el cuero, alcanzó la línea de fondo y sirvió para que de nuevo Roger rematase sin la más mínima posición para elevar el 1-2.

El efecto fue demoledor para los inquilinos del Carranza, desaparecidos, incapaces de armar en condiciones un ataque posicional aunque sin perder la fe hasta el punto de lograr el empate cuando estaba en la lona.

El tanto no fue por una jugada, sino por una acción a balón parado en el minuto 27. Álex Fernández sacó de esquina y Cala conectó de cabeza con el esférico introducirlo por alto en el arco 2-2 y nueva vida para un Cádiz que recobró el pulso con el empate. Sin hacer nada del otro martes, pero con arrestos para marcharse al descanso sin agobios después de la montaña rusa de una primera parte con máxima rentabilidad para los locales: dos tiros a puerta, dos goles.

Los de casa cedieron por completo la iniciativa a los levantinos en la reanudación. El guión fue un calco de tantos y tantos partidos de un equipo amarillo que trató de cerrar espacios frente a un adversario de superior calidad que llegó con peligro. De hecho, Ledesma evitó el 2-3 al rechazar un tiro de De Frutos, que se había colado hasta el área pequeña.

Los visitantes redoblaron su asedio con la acumulación de hombres en campo contrario e hicieron sudar de lindo a un Cádiz al que le costó un mundo robar y organizar una contra medio en condiciones. No había una conexión que causara inquietud.

La sensación era que si alguno podía marcar era un Levante que atacó en busca del gol. Los amarillos lo hicieron con más timidez, con jugadas a balón parado y poco más.

El Cádiz no llegaba arriba ni por asomo y Cervera se apoyó en la rapidez de Salvi (ubicado en la izquierda) para afrontar los últimos 20 minutos. Iza Carcelén se anticipó a lo justo para impedir en el 70 el tercer gol de Roger en un nuevo aviso de los de Paco López, persistentes ante la muralla gaditana.

Un disparo desviado de Negredo (en el 74) fue el primer acercamiento digno de mención de los locales en una segunda mitad de contención, con prioridad a conservar el punto que ir a por los tres.

El ariete dejó su sitio a Iván Alejo, situado en tres cuartos con la misión de defender y salir con velocidad. Nada cambió en los últimos minutos. Mejor el Levante y un Cádiz aplicado en defensa que se encomendó al orden defensivo que no había mostrado en la primera mitad. Segunda mitad sin goles porque los locales defendieron bien y no crearon nada arriba.

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