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Contenido ofrecido por Hospitales Pascual

“Lo más bonito de mi trabajo es la satisfacción de poder ayudar a una persona, la vocación de servicio”

  • Hablamos con José Ramón Martín-Hidalgo, Doctor de Cirugía General de servicio en el Hospital Virgen del Camino

  • Lleva 27 años trabajando como cirujano en los Hospitales Pascual

José Ramón Martín-Hidalgo, Doctor de Cirugía General de servicio.

José Ramón Martín-Hidalgo, Doctor de Cirugía General de servicio.

-Cómo es el trabajo de un cirujano?

–Para mí es una profesión apasionante porque te da la oportunidad de ayudar a los demás. Realmente la vocación médica está en ayudar a las personas. No me gusta hablar de pacientes porque aquí estamos para tratar a personas.

La cirugía es una especialidad completa porque tiene aspectos médicos, aspectos humanos y aspectos técnicos . Te da la oportunidad de curar y de hacer recuperar a las personas su día a día y su salud.

Siempre recuerdo las palabras de un profesor que nos decía “no dejéis nunca de ser humildes y no perdáis nunca la visión humana de la medicina”. Para mí la humanidad en la medicina es lo primero.

Una persona entra en un quirófano y solamente el hecho de estar desnudo, sin ropa, ya le hace sentirse vulnerable. Es importante ser delicado en ese momento, hacer que se duerma pensando que está rodeado de amigos, que está en un entorno favorable, que no se va a morir, que lo vamos a cuidar y que vamos a hacer todo lo que está en nuestras manos. Inspirar confianza a los pacientes es vital.

Trabajar en un hospital como este, te permite esa cercanía.

Mi experiencia en centros más grandes es algo más fría.

–Dentro de un quirófano, el trabajo en equipo tiene que ser muy importante

–Exacto. Es fundamental. Antiguamente el cirujano era el líder absoluto y la única persona importante dentro de un quirófano. Eso ha pasado a la historia. Ahora la decisión es compartida. Tener un equipo que te apoye, anestesistas, enfermeras, auxiliares, que el compañero que esté interviniendo y realizando la intervención contigo sea uno más en la ejecución del procedimiento, es una gran ventaja y una evolución significativa en nuestro trabajo diario.

Ahora en cirugía y en medicina en general se habla mucho de decisiones compartidas. Las decisiones compartidas abarcan la decisión al hablar del tratamiento, explicando qué pretendemos hacer, cuales son nuestros objetivos, cómo queremos resolver sus problemas y el por qué de nuestra propuesta, dejando que la persona opine.

Eso mismo se traslada al equipo quirúrgico. Nosotros discutimos todos los casos, lo hacemos a diario, hablamos de nuestros pacientes, de lo que nos preocupa, de los aspectos técnicos. En el momento del quirófano eso se refleja porque hay una conjunción y una sincronía.

Yo le digo a las enfermeras que empiezan en la instrumentación que estar en el quirófano es como una danza, que tiene que haber armonía, que nada tiene que vibrar, que es como si hubiera una música y tú la estuvieras siguiendo. El procedimiento lo tienes que tener en la cabeza de tal forma que fluya y eso es posible cuando el equipo está contigo. Me gusta la metáfora de la danza y la cirugía. Es la forma de hacer que salga todo correcto.

Estas cosas me emocionan porque soy un apasionado de mi profesión.

Esta vocación es algo que llevo dentro gracias a mi familia. Los principios y valores que me ha inculcado y el humanismo cristiano han sido determinante. Es muy importante tener principios y ser fiel a ellos. Me aporta un sentido trascendental en mi día a día y me ayuda a ser mejor.

Aquí en Sanlúcar, intento ofrecer todos los aspectos de mi especialidad siempre y cuando estén al máximo nivel, manteniendo un trato cordial y cercano.

En este hospital realizamos cirugía de vanguardia y de primer nivel.

–Dentro de sus más de 20 años de experiencia, ¿Hay algo que quiera que recuerde como inolvidable, o un hito, o un punto a destacar en su carrera que nos pueda contar?

–Me quedan caras, me quedan personas, momentos, pero siempre ha sido ver la sensación de satisfacción de la persona al sentirse bien tratada. Algunas veces porque le hemos resuelto un problema y en otras ocasiones porque le hemos dado cariño cuando sabía que estaba en el último momento de su vida. Cuando la persona se siente querida te mira de una forma inolvidable.Lo más bonito de mi trabajo es la satisfacción de poder ayudar a una persona. La vocación de servicio.

–¿Cómo transmitirle seguridad a un paciente que se tiene que someter a una cirugía?

–La cirugía es una especialidad que se parece en algunos aspectos a la ingeniería.El cirujano que es efectivo en su trabajo es una persona que sabe lo que va a hacer. Cuando la persona capta esa seguridad en ti, le transmite seguridad.

Yo nunca entro en un quirófano con dudas. Las resuelvo antes del quirófano o toco la campana de ayuda para donde haga falta, pero entro siempre sabiendo que voy a hacer lo mejor.

En este Hospital realizamos todo tipo de cirugías, como, por ejemplo, cirugías muy complejas de páncreas, a pacientes a los que curamos y / o le damos una calidad de vida impresionante.

Estoy orgulloso de trabajar con la gente que trabajo. Me parece muy bonito poder trabajar en un hospital de estas dimensiones, con la cercanía y las posibilidades que da.

Llevo 27 años trabajando para Hospitales Pascual y siempre me he sentido muy bien tratado. He podido realizar de la mejor forma mi profesión, mis pacientes han estado bien atendidos. Siento que no he defraudado a mi vocación, no he defraudado a mis principios y he podido llevar adelante la calidad y la cercanía. Eso es lo máximo que puede conseguir un médico en un grupo hospitalario.