Navidad 2020

El Covid dejará a Cádiz sin varios de sus tradicionales belenes

  • El miedo a los contagios en el control del público obliga a algunos colectivos a suspender la instalación de sus nacimientos, peligrando además la celebración del concurso municipal

Montaje del Belén de la Fundación Cajasol en 2019. Montaje del Belén de la Fundación Cajasol en 2019.

Montaje del Belén de la Fundación Cajasol en 2019. / Jesús Marín

El Covid-19 se ha llevado por delante desde mediados de marzo la mayoría de las celebraciones festivas y tradiciones de la ciudad que comportaban una concentración de público. Han ido cayendo la Semana Santa, los Juanillos, las fiestas veraniegas y los Tosantos, entre otras. Ahora también amenaza a la Navidad y dentro de tan entrañables fechas, a los tradicionales belenes. Controlar las visitas sería un trabajo peliagudo en muchos de los casos, donde los nacimientos se ubican en pequeños locales cerrados. Las aglomeraciones de público supondrían un riesgo de contagio que algunas de las entidades y de los belenistas particulares que se inscriben en el concurso municipal no están dispuestos a correr. De ahí que peligre la convocatoria de este certamen y no sería de extrañar que la Delegación de Fiestas decidiera suspenderlo. Concurso aparte, según las condiciones de sus locales hay entidades que sí instalarán sus belenes.

José Morales, presidente de la Asociación Gaditana de Belenistas, señala que “no sabemos si habrá concurso municipal, pero después de haberse suspendido los Tosantos y otras celebraciones, será lo más probable. Ya me han dicho desde dos o tres entidades que no montarán belenes”. Morales añade que “nosotros no montaremos el nuestro en la sede que tenemos en la calle Santiago. Ni siquiera hemos podido trabajar en él porque tenemos muchos socios que son personas mayores y que no han querido, por miedo, salir y venir a la asociación a trabajar. Y nuestro local es muy pequeño con una sola puerta estrecha. Es complicado mantener la seguridad si viene mucha gente a ver el nacimiento”.

Cajasol, la AVV Segunda Aguada, Servitas o Castillete de Puntales sí montarán sus belenes

No habrá tampoco nacimiento de la Hermandad de la Madre del Buen Pastor, cada año instalado en la capilla del colegio Rebaño de María y primer premio de nacimientos artísticos de entidades el año pasado. El hermano mayor, Gonzalo Carrillo, destaca que “el protocolo anti Covid del centro educativo” les impide este año montarlo allí. “Yo particularmente montaré uno en el escaparate de un local en La Paz, en el taller donde trabajo los belenes”, indica.

El de la Parroquia Nuestra Señora de Loreto fue segundo premio de nacimientos artísticos de entidades en 2019. El belenista responsable de su elaboración es Juan Miguel Ruiz, quien destaca que empezó “a hacer algo en el confinamiento, pero ante tanta incertidumbre decidimos, junto a la parroquia, no arriesgarnos. Viendo el panorama de contagios actual y los repuntes, entendemos que será difícil por el aforo de la iglesia, teniendo además que compaginar las visitas con los cultos”. Y apunta que “suele ser un Belén de mucha envergadura y es un gasto que la parroquia no puede permitirse para que al final no se pueda montar”. Todo un clásico, el del convento de San Francisco, tampoco podrá disfrutarse este año por los mismos motivos: la comunidad franciscana no quiere exponerse a un riesgo de contagio. Lo mismo ocurre con el Belén de la Fundación Fragela, que no suele ir a concurso pero aparece cada año en la guía oficial. Su director gerente, Pablo Otero, admite que “va a ser muy complicado porque esto es una residencia de mayores y extremamos al máximo las visitas. Tenemos tres franjas horarias por la mañana y otras tres por la tarde con un solo familiar por residente”. Montar el Belén, “que además lo solemos instalar en la sala donde estamos realizando las visitas”, sería “un riesgo para los mayores”. “Los epidemiólogos nos dicen que cuanto menos gente acceda a la residencia, mejor”, apostilla.

Y si tienen dificultades las entidades o cofradías con locales, a los belenistas que instalan sus belenes en sus domicilios y concurren al concurso municipal en el apartado de particulares se les reducen las posibilidades. Deben tener sus casas abiertas a las visitas durante unas horas determinadas si quieren concursar. Uno de ellos. Juan Ramón Payán, segundo premio de la última edición, asegura que “lo estoy haciendo porque la tradición manda, está casi terminado, pero no me presentaré a concurso en el caso de que lo hubiera. Es un asunto muy delicado abrir mi casa a todo el mundo en esta pandemia. No tengo mucho espacio y creo que es un riesgo que no debo ni puedo asumir con las visitas”.

Pero aunque no haya concurso, el público que visita los nacimientos no se va a quedar este año sin disfrutar de las entrañables estampas vinculadas al nacimiento del Niño Jesús. Otros colectivos han decidido tirar para adelante y abrir sus puertas para mostrar sus belenes. Es el caso de la Orden Seglar de Servitas. Ramón Fernández, una de las personas que montan cada año el Belén en la capilla de la Virgen de los Dolores, en el interior de la iglesia de San Lorenzo, destaca que “vamos a instalarlo con todas las medidas de seguridad de tal manera que sea más largo que profundo, a diferencia de otros años. Así nos aseguramos que no haya aglomeraciones en un punto fijo”. Este nacimiento consiguió en 2019 el tercer premio en su modalidad.

El Belén de la Asociación Cultural El Castillete de Puntales, tercer premio del concurso tradicional de entidades 2019, estará expuesto en las próximas navidades. El presidente, Antonio Rodríguez, cuenta que “no tenemos problemas porque lo exhibimos en un escaparate de cara al exterior y así evitamos entradas y salidas dentro del local. Es un aliciente para el barrio y aunque no haya concurso, lo instalaremos”. Lo mismo ocurre con el de la asociación de vecinos Segunda Aguada. Su presidente, Antonio Peinado, asevera que “vamos a montar el Belén con todas las garantías de seguridad. Tenemos espacio y seremos estrictos en el aforo y en las normas sanitarias. Hay que darle vida al barrio en estos momentos tan delicados”.

De la misma manera la Fundación Cajasol instalará su tradicional Belén en su edificio de la plaza de San Antonio (Casa Pemán) con todas las medidas de seguridad, entendiendo que las actividades culturales que organiza “son importantes para la dinamización del centro y del comercio en fechas tan señaladas”.

Serán unas navidades marcadas por el coronavirus y el difícil equilibrio entre las ganas de celebrar unas fiestas tan arraigadas y la responsabilidad ante la persistencia de la pandemia.

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