Desde el fénix

José Ramón Del Río

Ya he visto esta película

EN vísperas del congreso de junio parece que en el PP muy cualificados personajes se hubieren vuelto locos, manifestándose en la forma que más perjudica al propio partido. Primero fue Esperanza Aguirre, que se ofrecía como alternativa, pero sin dar el paso adelante de presentar su candidatura, y cuando los presidentes regionales de Andalucía, Galicia, Murcia y Valencia, entre otros, anunciaron su apoyo a Rajoy, comenzó el bombardeo desde distintos ángulos. Primero fue la presidenta en el País Vasco, María San Gil, que dimitió como ponente para el congreso, "porque no se fiaba de Rajoy"; luego, la mujer de Aznar, Ana Botella, cuya relevancia en el partido es consecuencia de su matrimonio y no de su cargo, y Jaime Mayor, relevante por su cargo en el Parlamento Europeo, que criticaron en público al causante de la marcha de aquélla. También Ortega Lara, dándose de baja en el partido, se sumó al coro y otros indiscutiblemente relevantes como Álvarez Cascos -el amigo de Arzallus que ahora no quiere que el partido sea de centro- y, el críptico Aznar, recordando que en la vida política es esencial la defensa de los principios, como si Rajoy los hubiere olvidado. Sin desmentido por parte del aludido, dicen que Rato asegura que no tiene nada que hablar con Rajoy. Lo último, que leo cuando escribo, es el artículo de Elorriaga, publicado en la primera página de El Mundo, que se suma a la dura campaña del periódico (y de la COPE) contra Rajoy, porque éste no puede "ofrecer un liderazgo renovado".

Se trata de presionarle por todos los lados para que dimita. Todas esas voces disconformes se limitan a considerar que Rajoy no es la persona adecuada para liderar el partido. Pero no dicen ninguno de ellos que se van a presentar como alternativa y ni siquiera presentan a otro afiliado que consideren con más posibilidades electorales que el actual presidente.

¿Qué explicación tiene esto? Yo puedo ofrecer una porque me parece haber visto ya esta película. Lo que está ocurriendo es lo mismo que sucedió en el partido en el año 1989, siendo presidente Antonio Hernández Mancha. Declaraciones de conspicuos del partido contrarias a su gestión, generosamente recogidas y difundidas; campañas en los medios de comunicación (curiosamente, en los mismos de ahora). Tuvo que dimitir y volvió Fraga para "poner orden" y luego, en el congreso de Sevilla, nombrar presidente a Aznar. Ahora, el que volverá será el propio Aznar, que reclamado por el clamor de las bases será, de nuevo, presidente del partido y así tendrá ocasión de enmendar (¿realizando un nuevo nombramiento?) el error que dicen cometió eligiendo a Rajoy como su sucesor. Se admiten apuestas al respecto.

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