José M. Ruiz

La procesión del Corpus

La Custodia va a tener un repertorio musical delicioso este año

DE gran solemnidad y brillantez, desde tiempos inmemoriales, ha revestido en Cádiz la festividad de la adoración del Cuerpo y la Sangre de Cristo, representado en la Custodia. Su procesión, fue siempre cita obligada para gaditanos y foráneos que disfrutaban de su Carrera desde las primeras horas de la mañana. Sus conciertos y su tarde de toros, quedaron ya en el recuerdo de un Cádiz nostálgico…

La recuperación de la fiesta es una meta que viene demandándose por parte de todos desde hace años. En la parte que me ocupa y que más me preocupa, su apartado musical, me consta y así quiero dejar constancia, la especial dedicación que este año han llevado a cabo su triunvirato organizativo: Cabildo Eclesiástico, Excmo. Ayuntamiento y Consejo Local de Hermandades y Cofradías de nuestra ciudad.

En varias ocasiones se ha puesto en entredicho la idoneidad de algunos repertorios musicales interpretados en procesiones, a los que se imprime otro carácter totalmente distinto al que debiere. Esto necesitaría un somero análisis que no da lugar ahora.

Cádiz está de enhorabuena en este término y todo parece indicar que el afanoso trabajo de las partes ha encontrado recompensa con un repertorio para el deleite y preparado exclusivamente para acompañar a nuestra magnífica Custodia. Será nuevamente la Banda de Ntra. Sra. de la Soledad de Cantillana, que ya la disfrutamos con ocasión de la Procesión Magna del Bicentenario, la que esta vez con música gloriosa, rememore la célebre frase de Igor Stravinski que pronunciara al paso de una cofradía sevillana a los sones de Soleá, dame la mano: "Estoy escuchando lo que veo y viendo lo que escucho"… La labor de la formación, desde hace meses, ya tiene forma propia y en este artículo, les doy algunos de sus pormenores.

La mañana comenzará con la tradicional "Diana", que nos hará despertar la ilusión de tan histórico día en forma de cuatro festivos pasacalles por nuestro incomparable casco histórico. La mayoría de estas piezas sonarán en forma de recuperaciones históricas e inspiradas principalmente en nuestra ciudad, ya sea por el pensamiento de sus autores o por el momento en que fueron concebidas. Además, todas ellas han sido extraídas del fondo de nuestro Archivo Histórico Municipal. ¡Viva mi tierra!, que compusiera el célebre Juarranz en 1881 en su estancia en Cádiz con el tercer Regimiento de Ingenieros, ganadora del primer premio del Certamen Musical por las celebraciones al centenario del dramaturgo Calderón de la Barca en Madrid, obtendrá nuevamente su merecido protagonismo en este día. En el "debe" que ha quedado en la especial conmemoración del Bicentenario de nuestra Constitución, indicamos sin duda alguna, la ausencia de algunas piezas que se compusieran con motivo del Centenario de 1912. Es el caso entre otras de ¡A Cádiz!, pasodoble compuesto en Melilla en 1910 por el músico de primera del Batallón de Cazadores de Cataluña nº 1, José Ortega López y dedicado a nuestro Excmo. Ayuntamiento. Otra sonada novedad tendrá como protagonista a Manuel Font y de Anta… sí, les aseguro que no se trata de un error. El insigne músico, tuvo en su pensamiento a nuestro singular rinconcito en una de sus notables piezas. De nombre Salero de Cádiz, la compondría muy posiblemente después de ostentar cargo de director en la orquesta del "Teatro Principal" de la ciudad. No podía faltar nuestro himno oficioso, pasodoble final del primer acto de la zarzuela Cádiz de Federico Chueca y Joaquín Valverde. Quizás, la escuchemos con alguna pequeña diferencia en instrumentación, ya que se trata, de la primera impresión de la adaptación para banda, obra de la extinta editorial Casa Dotesio.

Para el acompañamiento solemne de las autoridades municipales, otra genialidad; una marcha lenta que desde hace unos años se ha interpretado por diferentes formaciones en dicho día: Fe, Esperanza y Caridad, del mismo López Juarranz. Dedicada a las tres Virtudes Teologales y estrenada en la Semana Santa de 1881 en Cádiz, se trataba de una de las preferidas por la regia comitiva para las celebraciones del Miércoles de Ceniza en el Palacio Real de Madrid hasta los años veinte del pasado siglo.

En cuanto al ramillete a interpretar tras nuestra Custodia, estas son las elegidas después de rendir máximos honores al Santísimo, representados en la Marcha Real Española en revisión de Pedro Braña Martínez, hecho que se presenta como otra novedad destacable.

La iluminación compositiva de Mariano San Miguel a la hora de plasmar en la partitura sus místicos sentimientos, estará ampliamente significada con tres de sus piezas. ¡Gloria in Excelsis!, su marcha religiosa Gloria y otra llamada Rey de Reyes, nos dejarán patentes a su interpretación, cuanto se pierden por desgracia nuestros repertorios… De igual significación, ocurrirá con Cordero de Dios, del inolvidable Ricardo Dorado Janeiro.

Así mismo, se ha considerado, que la presencia de la marcha La Sagrada Cena de Pedro Gámez Laserna, compuesta en 1980 y dedicada a la hermandad sevillana, dará un especial colorido a tan brillante mañana.

El gran maestro de zarzuelas, Jacinto Guerrero Narro, dejó constancia en 1929 de su personal visión del Corpus toledano en su desconocida marcha El Paso de la Custodia, en instrumentación del músico militar Tomás Romo.

Ni que decir tiene que las piezas Triunfal, de José Blanco, compuesta sobre el Himno del XXII Congreso Eucarístico de Busca y El Corpus, de Uralde Bringas, son ya más que tradicionales y casi de obligada interpretación en este día.

Otra obra maestra olvidada: Cantemos al Señor… ¡menuda alegría la que se llevó mi estimado amigo e hijo del autor Servando Alvarez-Beigbeder al que hace pocos días se lo comentaba!…

Los sellos decimonónicos, también quedarán presentes con dos "joyitas". ¡Hossana! de Ramón Roig Torné, será una de ellas, que fuera grabada hace unos meses en el CD "Ottocento" por dicha formación musical. La otra, nos vendrá en forma de recuperación histórica y fue titulada por su autor, José Gabaldá y Bel, Marcha en Honor al Santísimo. La misma, proveniente de la Biblioteca Nacional de España, aparecía aún sin saxofones en la plantilla para banda y está inspirada en los himnos litúrgicos Pange Lingua , en su primer tema y Sacris Solemniis, reflejado en su trío.

Una bella composición que fuera redescubierta hace unos meses por la propia banda, Corpus Christi, de Peñalva Téllez, volverá a sonar seguro en uno de nuestros recónditos rincones.

Para finalizar, una marcha contemporánea que nos dejó extasiados por su expresividad en su estreno, el pasado año: La Procesión del Corpus. Su autor, Antonio Moreno Polo, ha sido invitado expresamente y ya ha anunciado su presencia para cuando la partitura deje impregnadas con sus bellas melodías por primera vez nuestras calles.

Que sirva este último título compositivo y mi extensa crónica, como una excusa más para que se viva con especial fervor nuestro Corpus Christi en este "Año de la Fe", de tanta importancia para todos los creyentes.

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