Susana Díaz lo tiene fácil

Las encuestas políticas publicadas por el Día de Andalucía ponen en evidencia dos cosas. La anomalía española de un solo partido ocupando todo el espacio desde el terreno centrista al ultraconservador llega a su fin. Y, por el contrario, la anomalía andaluza de un solo partido monopolizando el poder en la comunidad autónoma no tiene pinta de extinguirse. Susana Díaz tiene fácil en este momento seguir gobernando la Junta y celebrar en 2022 los 40 años de poder ininterrumpido de los socialistas en Andalucía.

España era el único país de Europa en el que un partido ocupaba el espacio que en otros sitios se repartían tres, cuatro y hasta cinco formaciones. En el norte, este, centro o sur del continente, en el ámbito que dominaba el PP de Aznar los liberales, democristianos, conservadores, ultraliberales y hasta la extrema derecha tienen marcas separadas. Aquí no podía durar la anomalía y el auge de Ciudadanos lo confirma. En Cataluña ya se consolidó ese escenario y ahora se dibuja con nitidez en Andalucía.

Esa es la tendencia en un tercio de la población española. Y todavía puede haber más fisuras; cuando quiera que el PP pierda el poder pueden verse movimientos tectónicos en la dura corteza de la derecha española y aparecer un partido ultraconservador. La democracia cristiana nunca arraigó en la moderna democracia nacional; sólo lo hizo en el País Vasco con el poderoso PNV y en Cataluña con la débil Unió.

El sentido común invitaba a pensar que tampoco podía durar la anomalía regional, el monopolio del poder por un solo partido, el PSOE andaluz. Pero las tres encuestas publicadas esta semana así lo corroboran. Los socialistas, aun perdiendo votos y algún escaño serían los más votados de largo y no se podría componer otra mayoría por el resto, salvo que continúe la subida de Ciudadanos. C's aparece en el sondeo de opinión pública de la Universidad de Granada como el partido que más simpatía genera, el que más cercanía despierta y el primero en intención directa de voto. Si tuviese un líder andaluz de la potencia de Arrimadas o Rivera sería una peligrosa alternativa de gobierno que obligaría a la presidenta al adelanto electoral que está harta de negar.

En todas las encuestas el PP está en caída libre. Coincide con el deterioro de la marca nacional y pone en precario el liderazgo de Moreno. La situación pone cada vez más nervioso a Juanma, mientras Susana aparece más segura y confiada. A veces en exceso, pero ese es ya el artículo de mañana...

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