Cuchillo sin filo

José María / Esteban / González / Arquitecto

Queridos Reyes Magos de Cádiz

Queridos Reyes Magos: los que aún seguimos creyendo en vosotros año tras año continuamos manteniendo que la ilusión sobre lo que pedimos es mas real que el hecho mismo del regalo. Porque mientras haya ilusión, habrá esperanza. Por eso os prometo que esta va a ser mi última carta en este año, y no pienso repetirme, para no ser tan pesado.

Este año solo os pido, ya que vienen tiempos de grandes aperturas, además de salud y buenos deseos para todos, un solo juguete que es: la Aduana, pero de otra forma a como la quieren otros. Me encantaría que se quedara todo casi igual de como ahora está. Es verdad que la Comandancia y los otros dos edificios que tapan la vista del mar, no me importa que no me los traigáis y se os olviden en el camino, pero la Aduana: es tan útil, tan de nuestras vistas en el puerto, tan fácil de decidir que se mantenga, que por eso os la pido. La tenéis tan a mano y tan barataý.

Creo que podría tener la ilusión de quitarle los almacenes traseros de la planta baja para que la fachada de la estación antigua pudiera contemplarse mas hermosa de lo que es. Incluso si se actuara en las ventanas de arcos de la planta baja de la Aduana, abriéndolos hasta abajo a forma de porche porticado, -como se abrieron huecos en el muro de la antigua tabacalera, hoy magnífico Palacio de Congresos-, podría ser un enorme vestíbulo al aire de todo el eje formado por la Aduana, las dos estaciones y el hotel, que muy bien podría quedarse parado en la altura que tiene ya. Con estos huecos al nivel de la calle, que desde todas las fachadas, al aparecer debajo del edificio, permitirían ver el mar, el conjunto ganaría en transparencia y funcionalidad. Incluso el núcleo central se mantendría para acceder a las otras plantas superiores. El edificio tendría otra percepción.

El nuevo espacio entre la trasera de la Aduana y la fachada de la vieja estación lo quiero cubierto y cerrado con una suave y continua montera de vidrio, de diseño simple y curvado, que impidiera mojarse en ese paso y que uniera visualmente todo el conjunto para dejar ver el mar desde la Cuesta de las Calesas. Como el nuevo patio de nuestra casa. A través del mismo se puede llegar a todos lados: al puerto, a los catamaranes, a los nuevos edificios, a las paradas. Es mas podría ser perfectamente el intercambiador transversal que permitiera a cubierto el acceso entre los pasajeros de los trenes y una zona de parada rápida, recogida, entrada y bajada de taxis y vehículos privados al eje ferroviario, facilitando la entrada de equipajes y su traslado. Cabrían incluso árboles, como en Atocha.

También me gustaría que los usos de la Aduana pudieran ser los mismos buscando el almacén en los nuevos edificios, bien dejando las oficinas, ahora mas modernas y reducidas, sin tanta necesidad de despachos y espacios de recibir, por la telemática. Bien dándoles una nueva utilidad. ¡Que buen balcón para una sede de oficinas del Ayuntamiento! ¿Por qué no la sede Municipal para el 2012? Con esos casi dos mil quinientos metros se pueden hacer muchas cosas: ya para recibir y enseñar lo mejor de la ciudad desde el balcón triforme; ya para acoger representativamente a los que vengan; una magnifica sede para Turismo municipal por ejemplo. Pero es que serviría para lo que se quisiera. El lugar, su emplazamiento, su enclave, su cercanía estratégica en los intercambiadores de transportes. Todo pregona su utilidad. Ya forma parte del paisaje, a pesar de lo que se diga.

Por eso solo os pido este año este juguete. Que no es sino para compartirlo con todos y así será mas grande y duradero. Seguro que vosotros podéis hablar con quien tenga que hablarse. Se que estáis muy cerca de quien manda. Incluso un pajarito me ha dicho que esa persona tiene mucho que ver en que seáis vosotros y no otros los Reyes de Cádiz.

Estoy seguro de que no me defraudareis, ni a mi ni a mis amigos de Cádiz que ya están deseando jugar con el. Además, cuanto antes este preparado para el futuro juego de esta fantástica ciudad y sea mas económico, pues mejor, así será mas rápido. Cádiz está muy necesitada de alegrías y juegos, y muy cercana a oportunidades de las que solo pasan una vez en mucho tiempo por su embarcadero.

Muchas gracias. Os he dejado un canapé japonés para Melchor, un turrón de Cádiz para Gaspar, y una copita de cervecita para Baltasar, para que os sintáis como en casa. Creo que os gustara mucho. Ah! y creo que me he portado bien. Salud.

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