en la terraza

J.M. Sánchez Reyes

London is in the quinto pino and rain mogollón

UN máster, oiga. Estudios superiores para hacer un viaje. En este caso a Londres. Vaya estress previo. Esperemos que la experiencia compense los nervios anteriores. Un rosario de recomendaciones. Algunas como sugerencias. Otras de puro canguelo. Cuidado con Ryanair, que te cobran hasta por decir ¡ay omá! Las maletas deben tener unas medidas y un peso, si no,te multan. Qué metemos dentro, Dios mío de mi arma. Vemos en el ordenador Trafalgar Square en tiempo real y hay gente en manga corta y con chaquetones. Pa morirse. Grandes controles en los aeropuertos (el nuestro está en el quinto pino a mano derecha). Todos seremos sospechosos por obra y gracia (qué age) de Bin Laden .

Ojo con los carteristas. Bueno, venimos de España, aquí los hay. De corbata y chaqueta para parar un tren y llenar diez veces Maracaná. Muchos ojos. Ojo que cada mes hay 1.500 españoles a los que le birlan la cartera. Pérfida Albion. Ojo con la circulación por la izquierda, que perecen turistas atropellados. Ojo con esto, ojo con aquello. Aún no hemos ido y ya estamos agotados mentalmente. ¿Llueve o no llueve? A ratos. Indecisión.

Para ojo, la noria. El ojo de Londres, que le llaman. Los niños quieren montarse, pero es very expensive (qué dominio del inglés). Lo mismo al lado han puesto algo más baratito: el 'Látigo del Milenio' o 'The Escobazo's Train' (el tren de los escobazos). O de los cobazos, depende. Estos ingleses ni conducen como nosotros ni tienen los mismos enchufes. Y no me refiero a la política. Hay que llevar un adaptador, que allí el enchufe hembra tiene tres boquetes (con perdón). Y cuánto aparato hay que preparar. Móviles, ordenador portátil, cámaras de fotos y de video y el 'Aipó' del niño. Viajamos con más cargadores que la Magna.

A ver cómo sale esto. Me han recomendado no facturar la caña del país. Quería echar unos lances en el Támesis. Dicen que hay mojarras 'terciaítas'. ¿Y el idioma? El inglés del Peña y El Masa en el cuarteto 'La boda del siglo'. A ver cómo le digo yo en un pub al camarero: "Muchacho, ¿me puede dar una cañita pal refresco del niño?". Pues esta frase tan socorrida no viene en el dicionario de gaditano-inglés, inglés-gaditano que me he comprado en Raimundo. Dios salve a la Reina... por decir algo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios