Patrimonio

La Junta aconseja enterrar los hallazgos de Cortadura

  • El informe arqueológico confirma que no existe ningún nivel de época romana perteneciente al trazado de la Vía Augusta

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La Delegación Territorial de Cultura afirma que la mejor manera de proteger ese tramo inédito de nuestra historia que ha dejado al descubierto el temporal Enma es “tapar con la misma arena de la playa, que se reforzará de manera natural por el viento de levante y que contribuirá a la conservación de estas estructuras de piedra de nuestro pasado romano y moderno”.

Y es que el fuerte viento que ha azotado estos días la costa ha destapado otro fenómeno de gran belleza hasta ahora nunca visto como es un tramo bastante considerable tanto en alzado como en longitud de los márgenes del camino del arrecife datados en los siglos XVII y XVIII, así como atanores –que son fragmentos machihembrados de piedra ostionera– perteneciente a la mayor obra de ingeniería que legaron los romanos a la ciudad, el acueducto de Gades, que conducía agua desde el manantial del Tempul hasta Cádiz.

Sí que aclara el informe arqueológico elaborado por Cultura que el material de los márgenes del camino “se corresponde con materiales arqueológicos del siglo XVIII, sin apreciarse ningún nivel de época romana que pudiese indicar la presencia en esta zona del trazado de la Vía Augusta”, pese a lo difundido estos días.

Desde el Ayuntamiento de Cádiz, que solicitó a la Junta de Andalucía el informe para ver qué cautelas arqueológicas son las más adecuadas, confirman que se va a remitir a la Demarcación de Costas esta información “para que se garantice su conservación y puesta en valor”. Asimismo, fuentes del Consistorio también apuestan por la “divulgación” de estos elementos, “al tratarse de elementos importantes de la historia de Cádiz”. Si bien, no se ha aclarado si finalmente se realizarán labores de documentación y catalogación del yacimiento.

En este sentido, el informe de Cultura recuerda que en la estructura moderna destapada este domingo se realizó en el año 2000 una actuación arqueológica con motivo de la instalación del emisario de la EDAR de Cádiz-San Fernando, “en la que se documentó la cimentación de los márgenes del camino del siglo XVIII”. Hasta ahora, sólo estaba al descubierto la coronación de estos muros conservados, mientras que los atanores de la tubería de piedra del acueducto de Gades sí que han estado visibles en la playa en determinados periodos desde que se arruinó esta potente obra de ingeniería que recientemente ha investigado la Universidad de Cádiz, a través del proyecto Aqua Ducta. Y es que la conducción recorre toda la playa hasta llegar a los depósitos de aguas terminales que se ubicarían detrás de las Puertas de Tierra, en los inicios del Campo del Sur. En los 80, buena parte de estas piezas se rescataron de la playa y se musealizaron en la plaza de Asdrúbal.

El resto se integró como ruina en el paisaje de la playa, y hoy, más visibles que nunca, permanece en vigilancia según informa el Ayuntamiento, a la espera de que la Demarcación de Costas intervenga rápidamente.

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