Luto político por Calvo Sotelo

  • Fue presidente del Gobierno en los años 1981 y 1982 en sustitución de Adolfo Suárez, arquitecto de la Transición · El golpe de Estado del 23-F interrumpió su investidura, que se votó tres días después

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El mundo político recibió ayer un mazazo irreparable. La muerte del ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, que falleció de forma repentina a la edad de 82 años, en su domicilio de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón por una parada cardiorrespiratoria, sumió en el luto a la clase política. No padecía ninguna enfermedad conocida aunque, según su hijo mayor, que dio a conocer la noticia, había sufrido recientemente una caída de la que no llegó a recuperarse en su totalidad y a consecuencia de la cual sufrió un progresivo empeoramiento en su estado de salud.

Calvo Sotelo, quien dirigió el rumbo del país por un breve periodo de 20 meses, entre 1981 y 1982, es el primer presidente del Gobierno de la democracia que fallece. Sus restos mortales permanecieron ayer en su domicilio donde fueron velados por su familia y amigos en la más estricta intimidad, y donde se celebró una misa privada a la que asistió el ex presidente José María Aznar.

Según el protocolo establecido en la pasada legislatura para las honras fúnebres de los ex presidentes, la capilla ardiente de Calvo Sotelo se instalará hoy en el salón de Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados donde los ciudadanos y los dirigentes políticos podrán tributarle su particular homenaje.

Tras recibir este tributo político y ciudadano, el féretro será conducido para su inhumación a la localidad lucense de Ribadeo, donde el ex jefe del Ejecutivo pasó su juventud y, según contó su hijo mayor, es "el pueblo al que estaba más allegado".

El funeral de Estado, siempre con el visto bueno de la familia, podría celebrarse en los próximos tres o cuatro días, en el que los Reyes, los representantes del Gobierno y de las altas instituciones del Estado despedirán al que fue segundo presidente de la democracia tras Adolfo Suárez, el arquitecto de la Transición.

Tras una intensa vida política, que comenzó en torno a los años 60, el ex presidente ha permanecido en los últimos tiempos unido a su compromiso social en torno a debates y conferencias de temática social y política, en el que sus apariciones eran constantes. Lo acredita, por ejemplo, su reciente y también última aparición en la escena pública, que aconteció el pasado 14 de febrero en un acto organizado por el Fórum Europa, en el que intervino el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes. En dicho acto, Solbes aseguró que el país estaba preparado para la desaceleración económica y para una nueva "fase alcista" del crecimiento.

Poco antes, el 9 de enero, Calvo Sotelo volvió a aparecer ante las cámaras al asistir en el Palacio de El Pardo a la celebración, con altos representantes del Estado, del 70 cumpleaños de don Juan Carlos. Los Reyes presidieron entonces la mesa principal, rodeados del propio Calvo Sotelo , Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero y los presidentes del Congreso, del Senado, del Tribunal Constitucional y del Poder Judicial.

Sin lugar a dudas, su trayectoria estuvo marcada por el golpe de Estado de Tejero, el 23 de febrero de 1981, cuando iba a ser investido en segunda vuelta. En señal de reconocimiento por su labor, el ex presidente fue distinguido con el marquesado de la Ría de Ribadeo y nombrado Grande de España por el Rey.

Calvo Sotelo llegó al Gobierno tras una convulsa investidura. Tan solo tres días después de la asonada, el 26 de febrero, el ex presiente juraba ante el Don Juan Carlos. Su primer Consejo de Ministros duró tres horas, entre la mañana y la tarde, tras el cual fue leída una declaración gubernamental en la que exponía el propósito del Ejecutivo "de defender con todos los medios a su alcance y con la máxima firmeza el sistema político vigente en España". El Gobierno insistía en su decidida voluntad de "impulsar todas las actuaciones precisas para el total esclarecimiento de los hechos y la justa exigencia de las responsabilidades que de las indagaciones resulten".

Monárquico convencido, Calvo Sotelo fue nombrado ministro de Comercio en el Gobierno de Arias Navarro, y luego ministro de Obras Públicas con Suárez. Antes de ser investido presidente del Gobierno, fue portavoz de la UCD en el Congreso, ministro de Relaciones con la CEE y vicepresidente Económico.

La decisión más relevante que tomó al frente del Ejecutivo fue la adhesión de España a la OTAN. Tras su salida del Gobierno con el triunfo socialista, fue elegido miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en 1983 y eurodiputado en 1986, integrado en el Partido Popular Europeo.

Tras dejar la vida política activa, Calvo Sotelo pidió en varias ocasiones el voto para el Partido Popular y, actualmente, era miembro del Consejo de Estado, un derecho que corresponde a los ex presidentes. Calvo Sotelo estaba casado con con Pilar Ibáñez- Martín Mellado y tenía ocho hijos: Leopoldo, María del Pilar, Juan Víctor, Pedro José, Víctor María, José María, Andrés y Pablo. También era tío de Mercedes Cabrera Calvo Sotelo, actual minsitra de Educación.

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