El Gobierno vasco advierte a Zapatero que si no recibe al lehendakari "habrá consulta"

  • El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, asegura que puede celebrarse con violencia ya que "no tiene valor jurídico".

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Al Gobierno vasco le urge una reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para intentar alcanzar un acuerdo en torno a la consulta a la ciudadanía vasca propuesta por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, en su 'hoja de ruta'. Esto se deduce de las palabras del consejero de Justicia del Ejecutivo de Vitoria, Joseba Azkarraga, que advirtió hoy a Zapatero de que si se "duerme" y no cierra una cita con el lehendakari, el Gobierno vasco acudirá en junio al Parlamento vitoriano y "habrá consulta". El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, también se refirió hoy a la proposición de Ibarretxe y defendió que la consulta se pude celebrar pese a que ETA siga matando y extorsionando ya que ésta "no tiene valor jurídico".

Azkarraga mostró su "preocupación" por el pasotismo del líder del Ejecutivo, que todavía no ha establecido una fecha para hablar con Ibarretxe ya que considera que "no se puede estar presentando continuamente ante la opinión pública como el campeón del diálogo y tratar de rehuir un diálogo, una conversación y una negociación con el presidente" del Gobierno vasco.

Las palabras del presidente que hace varios días aseguró que no están "dispuestos a admitir aventuras", en referencia a la 'hoja de ruta' del lehendakari tampoco le gustaron al también secretario general de EA, y por ello criticó que a Zapatero sí quiera "esas aventuras" habiendo "negociado con ETA y Batasuna hasta hace muy poco". "O sea que son posibles las aventuras con ETA, son posibles las aventuras con Batasuna, pero es imposible con un Gobierno democrático, como es el vasco", aseveró.

Si Zapatero se "duerme" en esa responsabilidad con el pueblo vasco "de él será la responsabilidad" a juicio de Azkarraga, y señaló que la oferta "de mano tendida" del Gobierno vasco se mantendrá hasta junio, momento en que en el caso de no haber llegado a un consenso remitirá la propuesta al Parlamento vasco y "habrá consulta".

El presidente del PNV vizcaino, Andoni Ortuzar, aseguró además que a esa reunión entre Zapatero e Ibarretxe ambos líderes deben acudir con "voluntad de acuerdo", ya que "da la impresión" de que el líder del Ejecutivo central tiene decidido "no dar ni una oportunidad a este país para la paz". Por su parte, en una entrevista, Urkullu quiso despejar algunas dudas acerca de la consulta propuesta por Ibarretxe.

El líder peneuvista aseguró que no han sabido "trasladar a la sociedad, ni al estadio político e, incluso, dentro del propio partido" el objetivo de la consulta que según indicó, en muchas ocasiones "se confunde" con el referéndum. La primera "no tiene valor jurídico" mientras que la segunda sí, por lo que en su opinión, la consulta podría celebrarse pese a persistir la violencia de ETA mientras que el referéndum no.

Por eso, si ETA continuara matando, el referéndum se trasladaría al 2010, año en que se espera haber llegado a un acuerdo político final entre los partidos. No obstante, ese acuerdo no afecta a la consulta porque para Urkullu, ésta "sólo tiene un efecto político de apelación a la sociedad vasca, para que exija a ETA el final de la violencia y para que los partidos" busquen "un acuerdo que luego sí sea refrendado" por el pueblo vasco.

En un principio Zapatero prevé rechazar la consulta, pero el presidente del PNV aseguró que su partido "sabe arriesgar cuando hay que arriesgar" si bien "no se lanza a la aventura por la aventura" porque "el PNV no va a entrar en nada que no sea legal". Así recordó que aunque el Estatuto de Gernika no contempla la posibilidad de la consulta, algo que sí reconocen los textos catalán y andaluz, pero que "la actualización de los Derechos Históricos debe contemplar" esa capacidad.

Urkullu negó además que su partido haya solicitado que retire su propuesta, aunque si reconoció que se ha hecho "autocrítica" porque "quizás" se ha "dramatizado en exceso" sobre la cuestión "hasta el punto de que se han hecho fetiches y caricaturas sobre cuál es su verdadero objetivo". Por ello, a su juicio "esta iniciativa institucional no hace más que reforzar la necesidad de un acuerdo ante los incumplimientos de ETA, en cuanto a los principios éticos, y del Gobierno español, en cuanto al principio democrático sobre su estatus político". Así, quiso dejar claro que van a ser "capaces de explicar mejor el principio ético y democrático de esta iniciativa".

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