El salto a la gran pantalla deBLANCA ROMERO

Este año se ha quedado sin vacaciones pero como afirma el refrán, "palos a gusto, saben a almendra" y, enlazando una tras otra las ofertas laborales, la semana pasada finalizó el rodaje del que será su bautismo como actriz de cine. After es el título de la historia; Alberto Rodríguez, el responsable de la dirección; Guillermo Toledo y Tristán Ulloa, sus compañeros de reparto y, Ana, su personaje. "Es una mujer llena de carencias afectivas y con necesidad de controlar todo lo que le rodea", comenta Blanca para los lectores de este periódico. "Presa de un enorme miedo al compromiso, llega a un punto en el que sobrepasa hasta los límites de su propia soledad".

Muy cansada por haber alternado el rodaje de la serie, Física y Química, con el de esta película, la modelo se ha visto obligada incluso a rechazar ofertas internacionales por carecer de tiempo físico para asumirlas. "He aguantado este ritmo tomando más de un café doble, red bull y comiendo mucho aunque, en lo que ha sido la adaptación al modo de trabajar de la gran pantalla, no he tenido ningún problema. No me dan miedo las cosas nuevas", reconoce intentando, a continuación, explicar el proceso que ha utilizado para prepararse en esta aventura. "Si esto me llega a haber pillado casada y con la niña, hubiera sido más complicado. Funciono desde mi verdad, con lo que preciso haber vivido una circunstancia similar para poder recrear esa escena. Todas tenemos un punto de Ana: luchadora y bohemia. Yo nunca tuve novio y de mis relaciones salí corriendo. Igual ahora, gracias a esta guión, encuentro algo que no veo. Este papel me ha servido como terapia".

Respecto a las razones de por qué este bautismo cinematográfico ha resultado tan tardío, nuestra confidente da una explicación sencilla. "Mi madre me lleva diciendo desde siempre que éste era mi camino pero, con tal de llevarle la contraria, me he dedicado a otros asuntos. He descubierto que en el cine me siento más en casa que en la moda", acepta asumiendo su carácter indómito y cómo, en determinados momentos, esa personalidad puede no ser entendida. "Desde que nací siento un rechazo absoluto a que me digan lo que tengo que hacer", confiesa. ¿Cómo se las ha apañado, ante este panorama, Alberto Rodríguez -responsable también, entre otros éxitos de taquilla, de la aclamada Siete vírgenes-? Su pupila lo aclara: "Tengo poco poder de concentración. Si algo no me interesa, me abstraigo enseguida y por eso el director mostró mucha psicología. Él me lo explicaba y yo lo procesaba después".

Con nuevas propuestas sobre su mesa, Blanca Romero no olvida su faceta musical en la que, revestida bajo el alter ego de La Perra, le queda mucho por demostrar. "Empezaré a dar conciertos por algunos garitos. Es donde más libre me siento", comenta feliz de haber pasado varios meses grabando en Sevilla. "Me encanta esta ciudad. De hecho, tengo más amigos aquí que en Asturias. Vine para mi primer viaje de estudios y hasta residí una temporada en la que bailé en la Fundación Cristina Heeren", recuerda para caer en la cuenta después de que, hasta finales de octubre, apenas tendrá tiempo para ella.

Por delante quedan las labores de posproducción, la promoción y la presentación -prevista para marzo del próximo año- del argumento de After que, al final, termina en el mismo punto del comienzo. "La madurez no llega por lo menos hasta los sesenta, cuando ya no tienes fuerza. Ni Ana, ni yo, llegamos a encontrar una solución a nuestros dilemas".

Desde su separación de Cayetano Rivera, nadie ha sido confirmado como nuevo amor de nuestra protagonista. Relacionada con Miguel Campello, líder de El Bicho, y con el futbolista del Real Madrid, Sergio Ramos, Blanca ha optado por un discreto silencio en lo sentimental, actitud muy respetable por parte de quien lucha para mantener intacta su independencia. Y es que, lo difícil, aunque cueste más, también resulta más satisfactorio.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios