Manolo Tena_ Compositor e intérprete

Más allá de 'Sangre española'

  • Recuperado de un largo período de silencio, este talentoso hombre renace con 'Canciones nuevas', su muy esperado reencuentro con el público y con la música

Pocos saben que, en sus inicios, utilizaba el seudónimo de Lolilla Cardo para subirse al escenario. O que su primer grupo, llamado Cucaracha, unió el rock con el teatro dando lugar a lo que ellos mismos bautizaron como "la entronización del harapo". O incluso que, tras varias primeras grabaciones que no consiguieron triunfar, se dedicó a componer para otras figuras como Ana Belén, Miguel Ríos, Rosario o Luz Casal. En realidad parece que no existió pero, sí, hubo Manolo Tena antes de Sangre española… y después. Canciones nuevas es la prueba de que, este madrileño de cincuenta y seis años con raíces cordobesas, sigue en la brecha y con ganas de luchar por aquello en lo que cree: fusionar música y poesía y, bajo ese precepto, hacer vibrar a quien le escuche. Un interesante propósito lleno de nobles intenciones.

-Llevábamos alrededor de una década sin saber profesionalmente de Manolo Tena… Eso para un artista es demasiado tiempo, ¿no?

-Bueno tampoco es tan fácil. Todo lo que traigo ahora es nuevo y el panorama, con la historia de la piratería, no está nada bien. Esto ha sido algo que me ha ofrecido la propia gente. Tenía como opción cumplir con un producto de usar y tirar pero he apostado por lo duradero, por el arte. No podría haberlo terminado ni antes, ni después.

-Contar con un punto de inflexión tan importante en su carrera como 'Sangre española', ¿puede llegar a ser más una carga que algo positivo?

-Si en mi trayectoria no existieran títulos como Frío -aparte de otros en los que hablo de la homosexualidad o el terrorismo-, sí tendría el peligro, igual que "la" Pantoja, de caer en el folklore. Estoy tocando todos los palos como ser humano que soy pero tampoco he venido a redimir a nadie. Sangre española la creé para El Pescaílla y Lola Flores y, el hecho de que lograra lo que fuera y que todavía dure, sólo me sirve de referente y motivación para seguir. He regresado porque no voy solo y vuelvo con un estado de ánimo pletórico.

-¿Considera la creación de letras y melodías un proceso placentero o, más bien, es algo que nace desde el dolor?

-Es bastante doloroso e incluso, a veces, me parece como dar a luz. El sentimiento más inútil de la humanidad es el miedo, pero hay que superarlo. Al fin y al cabo, la risa y las lágrimas son parte de la vida. Yo intento hacerlo desde la dignidad y con la duda constante de si tiene más mérito fabricar una canción o sacarse el carné de conducir.

-Resulta bastante complicado encasillarle sólo en una actividad porque, si miramos atrás, ha emprendido muchas aventuras laborales… ¿En cuál se siente más reconocido?

-Me gano mi sueldo como intérprete aunque también escribo. Soy una persona con habilidades. Trabajar en un bar no significa que seas cocinero, ¿no? Pues es lo mismo. Puedes verme como guionista, bajista, padre de tres hijos…

-Ya que menciona su paternidad, sorprende un poco escucharle hablar de su parcela personal. ¿La mantiene a propósito a distancia de lo profesional?

-No dependo de las revistas del corazón, aunque tampoco es algo que me importe demasiado. Alguna vez han surgido polémicas, como José Coronado y Mónica Molina [se dijo que, Mónica y Manolo, estuvieron juntos mientras ella seguía con el actor], pero no es mi mundo. Tampoco se sabe mucho de Victor Manuel, y está en el mismo barco. ¿Qué decirte? Que compongo, canto, doy entrevistas, tengo mi familia, vivo en una casa alquilada y carezco tanto de coche, como de chalé (risas).

-Hay una leyenda, acerca de gente con características similares a usted, que habla de su carácter bohemio. ¿Se cumple en su caso?

- Yo creo que sí. Sin ser tampoco "la reina del neón", me considero gamberro y transgresor.

Podeis saber más en http://www.manolotena.es/

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