Los españoles están preocupados por el cambio climático pero no quieren restringir el uso del coche

  • Un estudio asegura que el 82% de los españoles considera que es un problema importante, pero la mayoría está en contra de restringir el uso del automóvil o incrementar el precio de la gasolina y la electricidad

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Un 43 por ciento de los españoles se muestra en contra de que se restrinja el uso del coche como medida para hacer frente al cambio climático, si bien uno de cada dos usuarios estaría dispuesto a asumir algún coste adicional por usar combustibles menos contaminantes (biocombustibles).

Esta es una de las conclusiones del 'Estudio sobre Percepciones y actitudes de los españoles hacia el calentamiento global' de la Fundación BBVA, presentado hoy, cuya información se ha obtenido a través de 2000 entrevistas personales a españoles a partir de 15 años.

La responsable del estudio, Beatriz Vilchez, destaca la alta concienciación de los españoles respecto al cambio climático, ya que un 82 por ciento considera que es un problema importante para ellos y sus familias y un 93 por ciento que lo será para las generaciones futuras. No obstante, una amplia mayoría es optimista y cree que es un problema reversible (70 por ciento), mientras que un 82 por ciento considera que es necesario actuar de inmediato.

Aunque un alto porcentaje (72 por ciento) estaría dispuesto a introducir cambios en sus hábitos de vida para combatir ese fenómeno, el apoyo a las diferentes iniciativas varía según la medida de que se trate. Así, el 84,1 por ciento estaría a favor de imponer multas a las empresas que no reduzcan sus emisiones de CO2; un 58,9 por ciento, de establecer diferentes tarifas de electricidad según el consumo (más cara a medida que más se gasta) y un 52,8 por ciento, de aplicar impuestos a los automóviles según el nivel de contaminación.

Esa disposición disminuye cuando se trata de medidas lineales, y se muestran mayoritariamente en contra de restringir el uso del automóvil (42,8 por ciento), incrementar los impuestos a la gasolina (56,8 por ciento) y aumentar la tarifa eléctrica en los hogares para reducir su consumo ( 66,3 por ciento).

No obstante, casi la mitad estarían dispuestos a asumir algún incremento en el coste por utilizar energías menos contaminantes. Según el estudio, un 29 por ciento se muestra a favor de pagar hasta 5 euros más en la factura de electricidad si procediera de fuentes renovables como la energía solar o eólica; un 13 por ciento, a un incremento entre 6 y 10 euros y un 8 por ciento, a un aumento mayor.

En cuanto a los usuarios de automóvil, un 31 por ciento pagaría hasta 10 céntimos más por un litro de gasolina que estuviera mezclado con biocarburantes y que emitiera menos CO2; un 10 por ciento, entre 11 y 20 céntimos más, y un 7 por ciento aceptaría un incremento aún mayor.

El estudio revela que existe un amplio consenso sobre que el cambio climático representa un problema real (y no circunstancial), ya que cuatro de cada diez encuestados creen que ya tiene consecuencias en España y el 86 por ciento reconoce que la actividad humana es responsable.

Respecto a la necesidad de actuar para evitar consecuencias futuras, un 85 por ciento está de acuerdo en que "si no hacemos algo para luchar contra el calentamiento global, las generaciones futuras vivirán en un mundo donde los recursos serán escasos". Una clara mayoría está de acuerdo con que se deben adoptar medidas, incluso si éstas pueden afectar al desarrollo económico, y solo un 4 por ciento se muestra totalmente en contra.

Un 42 por ciento cree que no posee información suficiente para actuar a nivel individual contra ese fenómeno, algo que, según Vilchez, "puede actuar como freno". El estudio destaca también que un 81 por ciento de los españoles se muestra a favor de acuerdos internacionales para luchar contra el calentamiento global y el 80 por ciento valora positivamente que España se haya adherido al Protocolo de Kioto.

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