El Vaticano aumenta el "rigor" en los procesos de beatificación

  • Un documento aprobado ayer insiste en que debe existir una "fama de santidad o martirio" en los casos que se investigan

El Vaticano presentó ayer un documento para conseguir que las diócesis apliquen con "más rigor" y "precisión" las reglas previstas para iniciar y llevar a cabo las causas de beatificación, que son los procesos que abre la Iglesia para evaluar la santidad de determinadas personas consideradas especialmente ejemplares.

Se trata de la instrucción Sanctorum Mater (Madre de los Santos), nombre que hace alusión a una de las misiones de la Iglesia, la de propagar la santidad, es decir, "la comunión con Dios", entre sus fieles, según explicó ayer el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal José Saraiva Martins.

El objetivo del texto es "clarificar" la ley vigente y "facilitar su aplicación", indicando de un modo más pormenorizado lo establecido en ella. Sin embargo, el documento "no tiene carácter legislativo" y, por tanto, no sustituye las normas vigentes. Su único objetivo es mejorar la "aplicación" de la norma, ofreciendo a los obispos indicaciones más concretas sobre el modo en que deben abrir y desarrollar los procesos.

La normativa vigente se remonta al año 1983 y fue aprobada bajo el pontificado de Juan Pablo II. A pesar de la "bondad" de estas normas, "la experiencia adquirida" a lo largo de estos 25 años también ha puesto sobre la mesa algunos problemas, como la falta de "precisión" en su aplicación por parte de la diócesis, explicó Saraiva Martins. Con todo, el cardenal consideró que las nuevas indicaciones vienen a ser una especie de "vademécum completo y sistemático" con orientaciones más "claras y precisas".

Además de un mayor "rigor" y "precisión", Saraiva Martins señaló que otra de las razones que ha motivado el documento es insistir en la necesidad de que exista una denominada "fama de santidad o de martirio" de la persona sobre la que se investiga, uno de los elementos indispensables para iniciar la causa.

El documento define la "fama de santidad" como la "opinión difundida entre los fieles acerca de las gracias y favores recibidos a través de la intercesión" de la persona. Asimismo, especifica que el obispo, "antes de tomar una decisión" debe comprobar si dicha fama es "auténtica", además de "espontánea y no procurada artificiosamente (...), estable, continua" y "extendida entre una parte significativa" de creyentes.

Saraiva Martins también confirmó ayer que el proceso de beatificación del Papa Juan Pablo II seguirá el itinerario "normal". Preguntado sobre la posibilidad de que pueda ser proclamado santo sin ser antes reconocido beato, el cardenal respondió que "no". La causa del Papa Wojtyla fue "dispensada" sólo de la necesidad de esperar a los cinco años de su muerte para ser abierta, pero "no del proceso" en sí, explicó el cardenal.

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