Adolfo Morera Salvago. Capataz del misterio de El Perdón

"Nunca me planteé ser capataz, pero surgió la oportunidad y no lo dudé"

  • Morera cumple este año una década y media al frente de su cuadrilla habiendo sacado los misterios de Columna, Borriquita y Perdón, éste en la actualidad

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En el año 1997 salió como capataz del paso de misterio de Columna; y desde entonces no se ha separado del martillo. Columna, Borriquita y actualmente El Perdón. Siempre en pasos de misterio. Siempre con la compañía de José Manuel Luz y Guillermo Lapi, "porque el capataz es uno más y ellos hacen un gran trabajo". Adolfo Morera Salvago cumple esta Semana Santa quince años al frente de los pasos.

-Quince años de capataz. ¿Qué experiencia se lleva?

-Bastante buena. Desde el 97 hasta hoy no he tenido ningún problema y he ganado muchas amistades. Todo ha sido satisfactorio.

-¿Ha cambiado el mundo de la carga en esta década y media?

-En quince años no ha evolucionado tanto. Yo creo que el cambio se vio años atrás, cuando verdaderamente cambió el concepto del cargador. Ahora uno se mete debajo de un paso y sabe a lo que va; el cargador conoce las marchas, que es muy importante, conoce el mundo cofrade. Van comprometidos, disfrutando. Y por una verdadera devoción, que eso mucha gente lo desconoce.

-¿Qué recuerda de sus inicios en Columna?

-Hasta que uno no cumple una fecha concreta no para a pensar. Y ahora, al alcanzar los quince años como capataz, sí miras atrás y recuerdas todo con mucha emotividad, tanto por los cargadores como por las cofradías. Yo siempre he sido cargador; y en Columna me surgió la oportunidad y no lo dudé. Fue una locura, porque yo he hecho de todo debajo de un paso, pero nunca me había planteado ser capataz. La verdad es que en todo este tiempo me ha acompañado la suerte y los titulares que he sacado.

-¿Y cómo fue su paso por la hermandad de Borriquita?

-Aquello fue muy curioso. Se hizo cargo Ramón Velázquez y por circunstancias renunció en el mes de diciembre y la hermandad se ve sin ningún tipo de cuadrilla. Todavía quedaba tiempo, pero no para trabajar un paso de aquellas características. Entonces los hermanos Martín fueron los que me propusieron porque entonces ellos no podían salir el Domingo de Ramos. La acogida por parte de la hermandad fue perfecta, son gente amable. Aceptamos ese año el martillo y salimos supercontentos. Pero al año siguiente volvió a pasar lo mismo, esta vez con Jorge Gómez. Me volvieron a llamar en diciembre y volvimos a sacar el misterio. Y seguimos un par de años más, hasta que entendí que era mejor retirarse.

-Precisamente, esa es una de sus cualidades: siempre se marcha usted, nunca lo han cesado de ningún paso hasta ahora. ¿Eso no es fácil en estos tiempos, no?

-La verdad es que sí. Hoy tiras para arriba un martillo y nunca cae al suelo, como solemos decir en este mundo (ríe). Será que por circunstancias tú sabes cuándo te tienes que retirar. Aunque las condiciones por las que me marché en Columna y en Borriquita fueron distintas. En Columna me dieron los dos pasos y cuando estaba trabajando en ello me enteré que estaban hablando con otro capataz para el palio. Aquello me molestó, a mí y a la gente, y al final ni Cristo ni Virgen. Fue una mala jugada. Y nosotros no estamos para jugar a los pasos...

-¿Cómo se define Adolfo Morera como capataz?

-No sabría decirte. Amigo de mis cargadores, comprensivo... La verdad es que la pregunta es bastante difícil.

-¿Qué supone para usted sacar el misterio del Perdón?

-Esa ha sido la gran sorpresa de mi experiencia. El Perdón es mi cofradía de siempre. Salí de monaguillo, de penitente cuando el Cristo de Láinez, que aún lo recuerdo. Y a los 17 años cargué con El Rubio del Aceite. Desde entonces he ido cargando hasta que en 2001 me llegó el martillo. Se fijaron en mí, me lo propusieron y me tiré al vacío. Fue otra locura. Es un paso que impone. Pero Él me acompaña y espero que siempre salga bien.

-¿Le gusta la Madrugada?

-Sí, de verdad. Con estos últimos cambios que se están dando piensas mucho. Pero yo particularmente creo que salimos para hacer estación de penitencia y la cofradía debería respetar la tradición del horario. Si hay gente en la calle perfecto, y si no también. Esa es mi opinión como hermano de la cofradía. Yo no veo al Perdón recogiéndose de noche.

-Ya has cumplido quince años, ¿esperas cumplir muchos más como capataz?

-Siempre pueden pasar muchas cosas. No eres cargo de junta ni nada; hoy estás bien y mañana puedes estar mal. Pero la intención es seguir, desde luego. Mientras tenga a mi gente de confianza y trabaje con ellos como hasta ahora, que da gusto hacerlo, seguiré, claro.

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