Una buena jornada repleta de novedades

  • El nuevo paso de Siete Palabras, la salida de Expiración desde Santa María y la imponente figura del Cristo de la Buena Muerte marcan el día

Las tres hermandades del Viernes Santo realizaron con brillantez sus respectivas salidas procesionales. La meteorología acompañó como se esperaba y muchísimo público se aprestó en las calles de la ciudad para asistir al paso de Siete Palabras, que estrenó paso, Expiración y Buena Muerte.

siete palabras

La hermandad de Siete Palabras vivió el Viernes Santo una jornada muy especial al estrenar el paso de misterio, obra de Juan Carlos García Díaz, en fase de carpintería, así como sus candelabros. Antes de la salida, el padre Balbino Reguera, director espiritual de la hermandad y párroco de La Merced, bendijo el nuevo paso. Definitivamente era un día distinto para la hermandad. Siete Palabras cumplía además 30 años procesionando en el Viernes Santo y hace diez años de que Luis González Rey talló la imagen del Cristo de la Sed.

No quedaron ahí los aspectos destacables de esta corporación. Realizó en primer lugar la estación de penitencia en la Catedral, hecho obligado por la salida de Expiración desde Santa María. Y como era una jornada de celebraciones, también se estrenó la marcha Sed y Piedad, donada por la cuadrilla de cargadores, que fue la primera que interpretó la Banda de Cornetas y Tambores Amor y Paz de Montoro (Córdoba ) al paso dirigido por el capataz Francisco Molina. Se había estrenado así el Viernes Santo con protagonismo para el barrio de Santa María, pues sólo una hora después, a las siete, saldría Expiración del monasterio donde se venera al Nazareno.

expiración

La cofradía de la Expiración vivió una salida histórica desde la iglesia de Santa María al encontrarse su sede canónica del Santo Ángel en obras. Este templo se está convirtiendo en el punto habitual de las hermandades que tienen que buscar refugio en otros sitios, gracias también a la buena disposición de la junta de gobierno del Nazareno de Santa María. De hecho, el hermano mayor de esta corporación, José Manuel Verdulla, dio la primera levantá del paso de Cristo. Otro guiño de hermanamiento fue que el Señor de la Expiración, después de atravesar la puerta, empezó a andar con los sones de 'Regidor Perpetuo'. Delante, como siempre, miembros de la Guardia Civil por la tradicional vinculación de este cuerpo con Expiración.

La maniobra de salida del paso de la Virgen de la Victoria fue muy complicada por las dimensiones del mismo y por la pared que está enfrente de la puerta. Para ello salió a la calle sin las capillas laterales y los faldones. Como novedad llevaba un manto rojo con el que no procesionaba desde hace más de 30 años, que sustituía este Viernes Santo el tradicional azul. En la calle, con muchísima gente esperando, empezó su recorrido procesional con la marcha 'Victoria', interpretada por la Banda Virgen de la Estrella de Puerto Real.

buena muerte

Cuando aún la noche no había caído en Cádiz, el alumbrado municipal se apagó para que el Cristo de la Buena Muerte iniciara su procesionar por las calles gaditanas. A la hora en que el impresionante Cristo, cuya talla sigue siendo un misterio para muchos, asomó por San Agustín la oscuridad ya reinaba, salvo por un molesto foco de un comercio de la zona, pero cuando las primeras secciones de penitentes iniciaron su caminar por las calles gaditanas todavía había claridad, en una estampa un tanto inusual y provocada por el hecho de que este año la Semana Santa haya caído a mediados de abril y con la hora ya cambiada.

Muchísimo público se dio cita en los alrededores de San Agustín desde una hora antes del inicio del cortejo, lo que da una idea del fervor que despierta esta cofradía en la ciudad.

El capataz del Cristo, Pablo Lacave Ravina, fue dando las órdenes pertinentes para que el misterio, con los cuatro hachones característicos en las esquinas, saliera elegantemente por las puertas de la iglesia y enfilara, en un silencio respetuoso y sólo roto por las notas de la capilla musical Calvarium de Sevilla que le precedía, hacia la calle San Francisco.

A continuación fue el paso de Nuestra Señora del Mayor Dolor la que inició su recorrido con Joaquín Cortés Molina estrenándose como capataz del palio. Cortés, que también es capataz de Soledad de Vera-Cruz y de Despojado, condujo perfectamente el impresionante palio de cajón. El trío de capilla San Pablo de Cádiz acompañó a la Virgen.

Por su parte, las congregaciones marianas de Ecce Mater Tua salieron en la ya madrugada del Sábado Santo desde la iglesia de Santiago.

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