San Antonio, un lugar para el recuerdo

  • El homenaje a los hermanos fallecidos marca la salida de la histórica archicofradía, que estrena el paso del Cristo

Una Semana Santa especial para los hermanos de Columna. La histórica hermandad de San Antonio afrontó ayer la estación de penitencia con el notable estreno del nuevo paso para el misterio, una necesidad que la corporación llevaba muchos años planteándose. La junta de gobierno de la que es hermano mayor Luis Benítez Orellana, ha dado el paso definitivo y ya forma parte del pasado el canasto plateado de estilo gaditano que portaba al Cristo que tallara Jacinto Pimentel. Es el inicio de otra futura joya para el patrimonio cofrade de la ciudad.

Como es norma todos los años la plaza de San Antonio estaba repleta de público. Una de las salidas que mejor se aprecia desde cualquier distancia facilita la masiva presencia de personas, muchas de ellas procedentes de la cercana calle Ancha, donde habían disfrutado pocos minutos antes de la salida de la no menos histórica cofradía del Ecce Homo.

En el interior del templo se entremezclaron como nunca los nervios y la ilusión del inicio del desfile con el estreno del paso del Cristo, sobre el que, además, se pudo comprobar el excelente resultado de la restauración de uno de los sayones que flagelan al Señor. Los penitentes aguardaban a que se abrieran las puertas mientras los jefes de sección se esmeraban en dar las últimas indicaciones. Todo estaba a punto y a las seis y cuarto la luz entró por fin por la portada principal del templo. Uno minutos antes Servando Rojas, vicario de la parroquia, se encargó de la oración a los titulares.

Que también era una jornada para la emoción y el recuerdo quedó patente en el interior de la iglesia, donde se tuvo muy presente la figura del que fuera vicehermano mayor, José Luis Brun Galán, la madre del capataz del palio -recientemente fallecida- y el homenaje casi anónimo de unos padres que cada Martes Santo honran a su desaparecido hijo colocando en el paso de la Dolorosa el número de rosas que corresponde con la edad que éste tendría en la actualidad.

Mientras entre los nazarenos destacaban el ex hermano mayor de Columna, Juan Laluz, y el máximo responsable de Humildad y Paciencia, David de la Fuente, el nuevo paso del Cristo comenzó a avanzar sobre ruedas hacia la puerta. Con Salvador Rosa al frente de la cuadrilla -un capataz que es sinónimo de garantía y éxito-, el nuevo canasto vio la luz diez minutos después de salir la cruz de guía. Tras él la novedad de contar con la agrupación musical Sagrada Cena, que acogió el estreno con Columna a los sones de Señor de San Román.

Con el primer paso girando hacia la calle Ancha, las miradas regresaron al interior del templo. El palio de María Santísima de las Lágrimas afrontaba su hora más esperada. Tanto fue así que José Escalante, padre de una flamante saga de hermanos de Columna, no pudo evitar que se le humedecieran los ojos.

Una vez ante la portada de San Antonio, el paso de la Dolorosa ascendió a su altura normal no sin sufrir antes en una pata trasera el problema del desnivel existente en el suelo de la calle. Con su marcha, Lágrimas, la majestuosidad marcó los primeros mecidos de la reina de San Antonio.

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