"El baile es una forma de expresarme, es algo que necesito"

  • Con tan sólo 16 años, Alberto Sellés acaba de ganar el certamen de baile flamenco de Huelva y ha conseguido una beca para estudiar en la Fundación Cristina Heeren

Alberto es tímido y poco hablador pero se transforma cuando sube a un escenario. A sus 16 años, acaba de conquistar Huelva, donde ha ganado el concurso de baile flamenco que convoca el Ayuntamiento, un certamen que le ha abierto también las puertas de la prestigiosa Fundación Cristina Heeren, en Sevilla, en la que podrá continuar su formación con una beca. Y donde espera que se le abran las puertas del futuro que sueña.

Hace apenas unos días su magia brilló también por televisión al participar en un programa dedicado a la ciudad de San Fernando. Su currículum es asombroso, sobre todo dada su corta edad. Pero no es de extrañar, porque Alberto Sellés Hernández empezó a bailar cuando sólo tenía cuatro años. Y desde entonces no ha parado.

Tan sólo el año pasado consiguió ser nombrado miembro numerario de la Cátedra de Flamencología de Cádiz por méritos propios, obtuvo el tercer premio en la final del concurso nacional de baile flamenco Carmen Ledesma -que convoca la peña flamenca Torres Macarena de Sevilla- y se alzó con el premio al mejor artista joven en el concurso de arte flamenco Ciudad de Ubrique.

Su padre dice de su habilidad para el baile que es genética; un abuelo materno bailaba tango y claqué. Y de ahí le tiene que venir al chaval la afición. "Desde chico me ha entusiasmado", cuenta el jovencísimo bailaor al hablar del tema, sabiendo que -irremediablemente- el baile se ha convertido en mucho más que una afición para él.

Dicen los entendidos que como bailaor tiene algo especial, algo que transmite, que no deja indiferente al espectador. "No lo sé -contesta Alberto cuando se le pregunta por ese toque especial, diferente-. Lo que te puedo decir es que, cuando me subo a un escenario, es como si no fuera yo. El baile es una forma de expresarme, lo necesito". Y quizá sea eso lo que le lleva a meterse al público en el bolsillo y ganarse al experto y al profano.

Pronto marchará a la capital hispalense a continuar su formación en la Fundación Cristina Heeren gracias a la beca ganada en Huelva. "Es la mejor academia que hay para estudiar flamenco, es casi como una universidad, hay asignaturas de baile, de técnicas de compás, profesores especializados... Y además está en Sevilla", cuenta ilusionado al aludir a su marcha a uno de los centros neurálgicos del flamenco en España.

Pero no todo es arte. Cuando Alberto sube a un escenario lo hace con horas y horas de ensayo que lleva a la espalda, un trabajo que compagina día a día con sus estudios en el instituto de Secundaria Isla de León. Esta preparación -que lleva a cabo en Jerez y aquí, con el cuadro de baile de la Tertulia Flamenca, que lo arropa y apoya en su carrera- es la base de todo, cuenta.

"El flamenco está ahora mucho más considerado, no es lo mismo que antes, la gente conoce el nombre de grandes bailaores -afirma-. Pero también ha cambiado el baile, se han introducido cosas de la danza clásica y del folclore español, pero sin dejar de lado nunca el flamenco, que es sentimiento".

Pero si algo tiene claro Alberto Sellés es que no quiere abandonar su estudios, su formación académica. Ganarse la vida con el baile es extremadamente difícil y él lo sabe. "Me gustaría ir a la universidad y estudiar una carrera de Ingeniería técnica o Matemáticas -cuenta- aunque estoy dispuesto a llegar hasta donde me dejen con el baile".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios