Cambios en el interior de Capitanía

  • La actuación afronta la remodelación del patio interior y de los jardines de las instalaciones de Defensa · La cara exterior presenta un aspecto renovado, aunque se sigue trabajando en las estancias

Curiosos se asoman en estos días a la zanja abierta en uno de los laterales del muro que protege la Capitanía militar por la calle Escaño. A través de ella, una montaña de escombros permite adivinar los restos de lo que fuera patio interior de las dependencias. La transformación se centra ahora en este punto del edificio en el que el cambio será sustancial. De esta manera, este hueco se asfaltará para convertirse en un acceso mediante vehículo al interior del edificio, el mismo que hasta ahora existía metros más allá.

Del mismo modo se asfaltará el interior, en el cual está prevista la incorporación de una cafetería sobre uno de los laterales, así como la construcción de un nuevo edificio junto a los jardines que servirán también para uso museístico. Este inmueble ocupará el espacio aproximado en el que actualmente se asienta un edificio de garajes en la parte central de este hueco al aire libre.

Precisamente éste será también eliminado para dejar una vista más diáfana sobre la elegante zona ajardinada que se encuentra a continuación, para la cual está prevista la incorporación de piezas de exposición de gran tamaño, que se traerán, como ya se ha comentado en otras ocasiones, del Museo Naval de Madrid.

Éstas son las novedades más evidentes a pie de obra, pero el trabajo también continúa dentro de las estancias propias del edificio, cuyo estado de conservación forzó a la ampliación del plazo de entrega de esta transformación de la Capitanía en museo. Así lo explicó el Servicio Militar de Construcciones dependiente del Ministerio de Defensa, el cual meses atrás anunció que sería finalmente en los últimos meses de 2009 cuando la actuación pueda culminarse.

La razón no es otra que la necesidad de reforzar las estructuras del interior del inmueble, en concreto, la planta baja, la primera y la segunda, que son las que albergarán los contenidos del museo propiamente dicho. Las plantas restantes tendrán también uso militar, pero de carácter interno. Es precisamente en esta tarea de reforzar las estructuras en lo que se han afanando los trabajadores en estos últimos meses, y aún les resta tarea por hacer.

Hay además otros dos motivos que ha alegado Defensa para retrasar el proyecto. La primera de ellas es la retirada de falsos techos con la intención de permitir el paso del material más voluminoso. La segunda, la retirada de maquinaria de gran peso del interior de la actuación, una maquinaria que al parecer causaba problemas en el tránsito del tráfico del entorno, máxime teniendo en cuenta el volumen de circulación tanto de la calle Real como de Escaño.

Por eso días atrás, eran sólo dos excavadoras de pequeño tamaño las que retiraban los escombros del interior del edificio. También se observaba la presencia de camiones cargando estos elementos sobrantes en las dependencias militares, para dar paso a la nueva concepción del edificio.

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