Aumenta el peligro de incendios de pastos y de pisos desocupados en verano

  • Bomberos alerta de la necesidad de limpiar las parcelas vacías y de desenchufar los aparatos eléctricos antes de irse de viaje · Los incendios de vegetación son los segundos más frecuentes en esta época

San Fernando no es una zona de riesgo especialmente elevado en lo referente a los incendios de vegetación debido al escaso espacio de pastos existente. En comparación con otras localidades, como Chiclana, El Puerto o Jerez, por tanto, la situación se encuentra más controlada. Aunque, a fin de evitar sucesos como el que ocurrió en el verano de 2006 en el polígono de Fadricas y que eliminó de un plumazo 20 hectáreas de pastos afectando por primera vez en los últimos años al Parque Natural, no está de más tener en cuenta algunas recomendaciones por parte de Bomberos, sobre todo en lo referente a evitar fuegos en espacios naturales y en el interior de viviendas cuyos ocupantes se suelen mudar de vacaciones a chalets o campos del entorno o unos días de viaje.

Las perspectivas a tener en cuenta para la prevención de incendios cambia radicalmente del invierno a la temporada estival. De hecho, mientras en invierno es más frecuente que salgan ardiendo elementos del mobiliario urbano como contenedores y papeleras -el mayor número de salidas de los bomberos tiene esta razón-, en época veraniega suelen crecer los incendios de vegetación. Sin embargo, en la lista de actuaciones registradas el último verano ocupan el segundo lugar por detrás de las aperturas de puertas sin peligro.

A fin de evitar sucesos tan dramáticos como el de Fadricas de hace dos años o el de encontrarse con la vivienda calcinada al volver de las vacaciones, el Consorcio Provincial de Bomberos aconseja que estos días se limpien las parcelas deshabitadas. Y no sólo su interior sino los alrededores ya que muchas veces las acumulaciones de rastrojos que no son trasladados o la existencia de maleza alta en los bordes de un solar se convierten en el foco de un gran incendio.

Así, los polígonos industriales (el de Fadricas y el nuevo de Puente de Hierro) y los bordes de la variante de la CA-33 a su paso por la ciudad son los espacios más susceptibles de convertirse en el germen de un fuego de consecuencias impredecibles.

Los puntos que pueden acarrear peligro no tienen por qué corresponder al medio natural; pueden ser también solares vacíos o en obras en medio de la ciudad donde accidentalmente puede caer una colilla sin apagar.

Porque lo cierto es que las imprudencias son la principal causa de este tipo de incidentes, ya sea por encender una barbacoa un domingo en una zona no autorizada para ello o no apagarla bien o por llevar a cabo quemas controladas de rastrojos cuando este tipo de acciones sólo pueden ejecutarlas los bomberos.

La limpieza de las parcelas sin construir es responsabilidad siempre del propietario de los terrenos. Cuando hay un caso obvio de dejadez en este sentido, el Ayuntamiento (a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo) puede intervenir instando al dueño a que desbroce el enclave. Si el abandono de esta competencia persiste, Urbanismo puede y debe abordar la limpieza del solar para evitar riesgos no sólo en lo concerniente a los propios terrenos sino también para las edificaciones del entorno. La Delegación Municipal de Desarrollo Sostenible, por su parte, se encarga únicamente del mantenimiento de las parcelas cuya propiedad es municipal.

También conviene adoptar precauciones si se va a abandonar la casa por espacio de más de dos o tres días. Entre ellas, apagar todos los aparatos eléctricos, el gas o butano y no dejar productos inflamables en el piso son las más importantes.

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