La verdad del entorno inmediato de Pepe Baena en la sala Cajasol

  • El pintor gaditano protagoniza su primera muestra individual en la sala de San Antonio

Un espectador en la muestra de Pepe Baena. Un espectador en la muestra de Pepe Baena.

Un espectador en la muestra de Pepe Baena. / julio gonzález

Cuando Pepe Baena pinta, pinta verdad. La verdad de lo que ve y de cuanto le rodea. Lo real de su entorno inmediato, de sus amigos, familiares, costumbres y cotidianeidad. Lo hace En color a la verdad, que es el título de la exposición que esta tarde inaugura en la Fundación Cajasol, a las 20.30 horas.

"Me gusta hacer pintura figurativa y realista y ver qué hay de verdad en lo que pinto, la verdad del color. Cuando pinto boquerones fritos quiero plasmar el color real del boquerón frito", suelta el gaditano Pepe Baena con la misma naturalidad con la que crea sus originales escenas.

Escenas de pescados frescos o cocinados al puro estilo gaditano, que tantas miradas atrapa, por lo original e inusual del tema, singulares bodegones de su escena cotidiana y retratos y figura humana son los tres puntos en los que se articula esta exposición tan especial para el artista gaditano, al tratarse de la primera muestra individual que hace en una sala con el peso del espacio de San Antonio. "Me parece de las mejores salas para exponer en Cádiz, en cuanto a tamaño, distribución e iluminación, así que estoy muy contento".

Así, dan la bienvenida al espectador una serie pequeña con sus pescados, que ya expuso previamente en Cádiz en los aledaños del Mercado de Abastos, pero en reproducciones; continúa la temática en la siguiente estancia, a la que sigue una de retratos de sus hijos, familiares, amigos y seres queridos, para terminar en un conjunto de bodegones muy cercanos a su día a día. Se trata de una imagen de una Virgen que restauró su mujer y que tenemos en el estudio -que comparten-, una escena con enseres de pintura retratados del taller de su amigo y pintor Fermín Villaescusa y un butacón también del estudio que pintó al natural.

Y del conjunto de la muestra tan variopinta que lleva a Cajasol asegura que ahora quiere profundizar en este particular bodegón y en el género del retrato, "para no encasillarme", en el que se ha iniciado y en el que ha recibido algún encargo, "pero aún rechazo, prefiero pintar el retrato que me apetece, de momento". Para ello ha tenido como referente a su amigo José Dodero, aparte de Villaescusa y Eduardo Millán, compañeros de batalla y, este último, autor del texto que presenta su obra. Una obra que describe como la crónica de Cádiz en sus paisajes, bodegones y retratos de familia. "Sin artificios ni idealización". Todo En color a la verdad.

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