La economía psicópata

  • El festival Alcances rescata cuatro lúcidos documentales para explicar las causas auténticas de la crisis

Lección magistral: Habla en off Milton Friedman, el pope del neoliberalismo, premio Nobel de Economía en el 76 por la contribución de su escuela de Chicago a multiplicar panes y peces quitando a los panes y a los peces sus cualidades nutritivas. Cuenta Friedman que en toda transacción económica es invevitable el efecto sobre un tercero. En imagen vemos un slapstick, un gag clásico del cine mudo en el que dos tipos se lanzan tartas y el tartazo se lo lleva otro que pasaba por allí. La nata se resbala por la cara de la víctima. No sabe cómo llegó la tarta a su cara. Todos reímos. Esta pringue de nata que nota usted en su cara es lo que hemos dado en llamar crisis económica.

Ahora un ejemplo. En enero del 2000 el Banco Mundial exigió a Bolivia que, para seguir accediendo a sus préstamos, tendría que mejorar la gestión pública. Podrían empezar por el agua de Cochabamba, la tercera ciudad del país. Bolivia no tendría que preocuparse por nada, de todo se encargaba el Banco Mundial, notario de la firma por la cual todo el agua de Cochabamba pasaba a manos de la corporación californiana Bechtel. En esta transacción Bechtel tenía una tarta y el Banco Mundial otra. Hasta la lluvia sería de Bechtel. Si los habitantes de Cochabamba recogían agua en cubos pagarían a Bechtel porque los habitantes de Cochabamba eran los que se llevaban el tartazo. Y al gobierno boliviano, a cambio de los créditos leoninos del Banco Mundial, esto le pareció normal. Todo, hasta la lluvia, se puede vender. Puro Friedman.

Ambas historias aparecen en la profética The Corporation (domingo, 11, 22 horas), concebida como un documental en tres capítulos antes del estallido de la fenomenal crisis occidental y que en España pudo verse hace unos años en Documanía. Alcances rescata esta reflexión sobre la endemoniada revolución de la codicia contra toda lógica de distribución de nuestros recursos. La tesis de The Corporation, ideada por el canadiense Mark Achbar, que ya bosquejó con Noam Chomsky el lado oscuro en una anterior intrusión documental, tiene ingenio. Las corporaciones estadounidenses cimentaron su omnímodo poder en el siglo XIX acogiéndose a la 14º Enmienda, aprobada en defensa de los derechos de los antiguos esclavos. Según esta modificación de la Constitución americana, los antiguos esclavos eran personas y tenían todos sus derechos. Las corporaciones, grupos de ejecutivos cuyo único objetivo es el mayor beneficio en el menor tiempo posible para sus propietarios, es decir, los accionistas, consiguieron ser aceptados como personas, al igual que los esclavos, lo que les permitía adquirir y vender propiedades. Antes no lo podían hacer, tenían objetivos temporales (construir ferrocarriles, embalses, carreteras...) en el beneficio común. Este es el inicio del capitalismo moderno. Y ya que son 'personas', ¿cómo se comportan las corporaciones? Robert Hare, psicólogo del FBI, explica el comportamiento psicópata: despiadada desconsideración por los sentimientos de los otros, incapacidad para mantener relaciones prolongadas, despreocupación por la seguridad de otros, mentir y engañar repetidamente, incapacidad de sentir culpa... Esto es, una corporación. Y Achbar lo demuestra.

No debe resultarnos extraño que Michael Winterbottom, el más camaleónico de los cineastas, escoja para explicar la crisis en tiempo real La doctrina del shock (viernes 16, 22 horas), por la cual Friedman y sus chicos, una vez más Friedman y sus chicos, aplican una observación psiquiátrica a la sociología. En estado de shock, el ser humano es capaz de aceptar directrices que nunca haría en un estado normal y reflexivo. Una persona (una persona que no sea una corporación, me refiero) puede ser manipulada cuando se encuentra en estado de shock por la muerte de un ser querido; una sociedad entera puede acudir al matadero si se encuentra en estado de shock por un acontecimiento traumático como, por ejemplo, el ataque a las Torres Gemelas. Winterbottom pone en imágenes la teoría de la periodista Naomi Klein y lo prueba con hechos. Una vez contemplado este documental absorbente entiendes muchas cosas. Lo entiendes todo. Es un shock.

El espléndido ciclo sobre la crisis, sobre la psicopatía financiera, que nos propone Alcances se completa con God Bless Iceland(domingo 11, 17 horas), un retrato de cómo este país fue campo de pruebas para toda esta panoplia de hipotecas basura, deudas soberanas, primas de riesgo y demás entes abstractos con los que los poderosos construyen nuestras pesadillas, y Let's make money (viernes 9, 19,30 horas), de Erwin Wagenhofer, un didáctico recorrido por el sistema financiero que nos hará viajar por lugares como Burkina Faso, donde la explotación de algodón se hace a costa de la miseria de un país a mayor gloria de los fondos de pensiones e inversores de futuros. Magnífico: la prestidigitación al descubierto. Aquí podremos escuchar de una activista hindú una frase memorable: "¿Hasta cuándo este mundo se va a poder permitir el lujo de tener ricos?"

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